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Las 12 costumbres y obsesiones más extravagantes de Donald Trump

Miedos y hábitos que muestran una vez más la cara (cada vez menos) oculta de Donald Trump.

 

Donald Trump están en el punto de mira de la mayoría de los medios y esto hace que salgan a la luz muchas cosas de su vida personal. | Imagen de: GTRESONLINE.

 

Para bien o para mal, todo el mundo conoce a Donald Trump. Es actualmente uno de los personajes más polémicos y controvertidos desde incluso antes de que tomara el poder en la Casa Blanca.

Ha sido tachado en numerosas ocasiones de racista, machista y un sin fin de adjetivos que hacen dudar sobre si la democracia estadounidense es realmente una buena forma de elegir gobernador.

12 costumbres raras de D. Trump

En la presente lista traemos una serie de costumbres, fobias y aficiones (a falta de terminos mejores) de Donald Trump, que son cuanto menos raras y extravagantes. Muchas de ellas, dejan entrever que estamos ante un personaje como mínimo algo inestable, con unos rasgos psicológicos dignos del manual de diagnóstico psiquiátrico DSM.

1. 12 Coca-Colas light al día

El presidente de los Estados Unidos acostumbra a beber alrededor de 12 Coca-Colas todos los días. De hecho, por surrealista que pueda sonar, tiene un botón especial (tranquilos, no es rojo) para avisar de que quiere una de estas bebidas, que, por supuesto, sus trabajadores le llevan con rapidez.

2. Ve la televisión 8 horas

La televisión y Donald Trump van de la mano. No debería extrañar a nadie ya que Trump, antes de ser presidente de los Estados Unidos había sido (entre otras cosas) una imagen televisiva. Si le sumas a esto su ego, es muy probable que disfrute especialmente con todas las noticias en las que aparezca él mismo, haciendo que la costumbre de ver la televisión sea de lo más lógica.

El verdadero problema de esto, y ahora hablamos muy en serio, es que el magnate en vez de levantarse a las 5:30 (como hacían sus sucesores) para leer los informes que le preparan sobre el estado del mundo sus encargados y comunicarse con los dirigentes de otras naciones, prefiere ver las noticias de la CNN o Morning Joe y disfrutar de Fox & Friends (programa de debates desenfadados).

3. La izquierda liberal como paranoia

Lo cierto es que Donald Trump está convencido de que los políticos y en general las personas pertenecientes a la izquierda liberal están librando una batalla encubierta para desprestigiarlo. Dicha batalla la están llevando a cabo (según él) a través de los medios de comunicación con el fin de destruirlo.

Es posible que esto acabe convirtiéndose en una profecía autocumplida y acabe siendo destruido, pero por él mismo.

4. Llamadas oficiales en pijama

Esto tal vez no sea nada grave si eres un ciudadano normal, con un trabajo normal y trabajas desde tu casa, pero si lo aplicamos a una de las personas más poderosas del mundo, la cosa cambia.

El presidente debe dar una imagen, pero Trump, a diferencia de sus antecesores, acostumbra a pasar gran parte de la mañana en pijama, mientras desempeña diversas tareas (aunque sea ver la televisión). No es raro descubrirlo hablando con otros presidentes por teléfono luciendo su ropa de cama.

5. Su gran obsesión: su pelo

Junto con lucir un bronceado constante todo el año, el pelo es la obsesión por excelencia de Trump. Invierte una gran cantidad de tiempo en tenerlo siempre en su sitio, especialmente antes de cualquier acto, por encima de cualquier otra cosa, como podría ser la ropa o el discurso.

6. Duerme poco

Ya lo dijo en una entrevista allá por 1990 en la que tuvo una aparición en la revista PlayBoy. Incluso, es algo que el mayordomo que le servía en su palacio de Florida (antes de ser presidente) ha confirmado. Duerme de normal entre 3 y 4 horas por la noche. Y este último añade, que es algo que lleva haciendo desde hace años.

7. Peticiones a todas horas

En relación con el punto anterior, Donald acostumbra a hacer peticiones a cualquier hora del día y en especial, de la noche. Esto se debe a los problemas de sueño que tiene el presidente.

No poder seguir una rutina normal de sueño hacen que el presidente llame a las tantas de la madrugada a alguno de sus sirvientes para atender sus necesidades.

8. Ni bebe alcohol o café ni fuma

Si bien esto podría suponer a priori, un punto muy positivo, la costumbre de no beber alcohol o fumar se ha relacionado en el caso de Trump con el pasado oscuro de su hermano.

Para quienes no conozcan la historia, Donald es uno de los cuatro hermanos de la familia Trump. Fred Trump era el hermano mayor de estos pero falleció en 1981 a los 43 años de edad. Dicho hermano tenía diversos problemas sobre todo con el alcohol, que le acabaron llevando a la muerte prematura.

Teniendo en cuenta la forma de ser de Trump, llama la atención que no tenga costumbres como fumar, beber alcohol o café, por lo que muchas personas, algunas de las cuales cercanas a él, han relacionado la ausencia de estas costumbres con el pasado traumático que supuso para él la vida de su hermano.

9. Mala alimentación

Donald Trump es un fan de la comida rápida. Si bien desde que es presidente se le ha aconsejado que mejore sus hábitos alimenticios, siente una fuerte predilección por alimentos como el pollo frito del KFC. De todas las costumbres, esta será especialmente difícil de quitar.

10. Miedo a los gérmenes

No es un misterio que Trump tiene cierta obsesión hacia la posibilidad de entrar en contacto directo con otras personas por miedo a contraer cualquier tipo de germen. Esto sucede especialmente cuando le dan la mano otras personas, independientemente de quien sea.

11. Fines de semana

Durante los fines de semana, Trump, siempre que puede, se traslada a Florida. Allí se encuentra el club privado Mar-a-Lago, donde disfruta de largas partidas de golf y donde se reúne con otros personajes influyentes y amigos.

12. Su obsesión por Twitter

Cualquiera que haya seguido a Trump en Twitter sabrá que es una persona muy activa en esta red social. Sus más de 44 millones de seguidores y más de 36.000 Tuits lo avalan.

Sin embargo, varios de sus asesores le han aconsejado sutil y educadamente que deje o al menos disminuya esta costumbre, ya que le quita demasiado tiempo.

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