Agua oxigenada: ¿para qué sirve? (oído, cara, dientes pelo...)

El agua oxigenada es uno de los productos más usados en enfermería para tratar distintos tipos de heridas. Además, el agua oxigenada tiene muchos más usos y funciones. Se puede aplicar en oídos, cara, manos, dientes y pelo para obtener distintos resultados. ¿Para qué sirve y cómo se usa?

Agua oxigenada de la compañía Farmax.
Agua oxigenada de la compañía Farmax. | Imagen: Cedida.

 

En todo botiquín que se precie, junto a las tiritas, gasas, tijeras o la botellita de alcohol desinfectante, nunca suele faltar una de agua oxigenada. Sin embargo, más allá de su utilidad como bálsamo para curar heridas superficiales, este compuesto químico tiene otras funciones que detallaremos.

Una breve lección de química sobre el agua oxigenada

De manera coloquial, nos referimos a ella como ‘agua oxigenada’, sin embargo su nombre técnico es en realidad ‘peróxido de hidrógeno’.

La principal diferencia con el agua potable es que este compuesto contiene un átomo más de oxígeno, lo que le confiere más densidad. Así pues, mientras que la fórmula del agua desoxigenada es H2O (2 átomos de hidrógeno por 1 de oxígeno), la del agua oxigenada es H2O2 (2 átomos de hidrógeno por 2 de oxígeno).

Este átomo extra de oxígeno hace que no sea recomendada para su consumo, ya que provoca malestar gástrico y posiblemente, diarreas. No obstante, el agua oxigenada cuenta con una excelente cualidad como agente oxidante, capaz de acabar con muchos microorganismos, mediante un proceso de degradación de sus propiedades cuando entra en contacto con ellos.

12 propiedades del agua oxigenada que tal vez desconocías

Más allá de su potente acción desinfectante para tratar pequeñas heridas y rasguños, aquí van otros usos para aprovechar el agua oxigenada.

1. Desinfectante de los microbios presentes en verduras y frutas

Mucha gente utiliza vinagre para matar las bacterias y microorganismos, además de los restos de herbicidas o pesticidas con que se tratan y que quedan adheridos a la superfície de las hortalizas y frutas.

Pero no a todo el mundo le gusta el potente aroma que queda impregnado a la piel de estos productos (especialmente los que se consumen crudos), de modo que, como alternativa, los rocían con agua oxigenada por encima.

Otra forma de hacerse es añadiendo una mitad de agua oxigenada al agua del fregadero, que ha de estar tibia, y dejar en remojo las frutas y verduras.

2. Blanqueante de la ropa

Si no dispones de detergente, o eres más de remedios naturales para blanquear tus prendas blancas, con un bote de agua oxigenada tienes una buena solución.

Si te has manchado tu camiseta favorita de sangre, un elemento muy difícil de quitar, échale unas gotas de agua oxigenada para removerla, deja que ésta haga reacción durante unos pocos minutos y, a continuación, frota a conciencia. Una vez ya no quede rastro de sangre, aclara la prenda en agua fría.

3. Desinfectante de boca

Cuando terminamos de lavarnos los dientes, es recomendable enjuagarse la boca con colutorio para aclarar esas zonas donde el cepillo no alcanza y donde han podido quedar restos de comida.

En caso de que se te haya acabado el enjuague bucal, el agua oxigenada es un buen sustituto. El mecanismo no es precisamente complejo: simplemente hay que diluir un poco de agua oxigenada en agua del grifo y hacer gárgaras durante unos segundos.