Las 12 enfermedades más comunes del pasado y del presente

Te presentamos un listado con las enfermedades más comunes. Primero te mostramos las enfermedades más comunes del pasado, sus síntomas y la cantidad de muertes. Acto seguido continuamos con las enfermedades más comunes en la actualidad y sus características. Las enfermedades respiratorias son muy frecuentes.
Muchas enfermedades del pasado ya se han conseguido controlar, aunque no erradicar.
Muchas enfermedades del pasado ya se han conseguido controlar, aunque no erradicar. | Imagen de: Rawpixel.

 

El ser humano no es inmune a ciertos agentes patógenos y, aunque una persona sana dispone de un sistema inmunitario que le permite afrontar ciertas complicaciones físicas, algunas de las siguientes enfermedades más comunes fueron o son devastadoras para la población.

Las 6 enfermedades más comunes del pasado

Estas enfermedades comunes del pasado tuvieron graves consecuencias sobre las gentes que las sufrieron.

1. Cólera

Según la OMS, el cólera mata actualmente entre 21.000 y 143.000 personas, de los casi 4 millones que llegan a diagnosticarse. Hoy en día se considera que es una de las enfermedades más comunes, aunque “únicamente” lo es en países asiáticos, africanos y también en zonas depauperadas de América, como República Dominicana o Haití. No obstante, el cólera es un viejo conocido de la Medicina que comenzó a propagarse por el mundo durante el siglo XIX.

Fue en las orillas del río Ganges, probablemente el más insalubre de toda la geografía mundial, donde se originó la bacteria Vibrio cholerae. Desde entonces, millones de muertes por cólera asolaron todos los continentes durante los seis brotes sucesivos que ocurrieron.

2.  Lepra

Si miramos atrás en el tiempo, y consideramos los pocos recursos, los escasos conocimientos que se tenían sobre el cuerpo humano o los tratamientos ineficaces contra ciertas patológenos, no es de extrañar que las enfermedades más comunes del pasado se propagaran con rapidez.

Es el caso de la lepra, una enfermedad cutánea muy contagiosa que, aunque curable, condenó durante siglos a muchas personas a vivir en comunidades aisladas y a tener prohibido cualquier contacto con aquellas que no estuvieran afectadas.

Tras una lucha constante contra esta pandemia, la lepra dejó de ser considerada un problema de salud pública prioritario en el año 2000, pues su tratamiento es de fácil administración, ya que consta de un protocolo fijado y promovido por la OMS.  

3. Peste

La llamaban “la Muerte Negra” por sus devastadoras consecuencias en el continente europeo: 50 millones de muertos durante el siglo XIV, de acuerdo a los datos de la OMS.

Fue por la picadura de pulgas infectadas por la bacteria Yersinia pestis, que la peste se transmitía tan deprisa y tuvo índices tan altos de mortandad. La gravedad de esta enfermedad del pasado aumentaba si dicho bacilo alcanzaba los pulmones, en cuyo caso los pacientes desarrollaban también peste neumónica.

El nombre popular que esta mortal plaga recibió es ‘Peste bubónica’, en referencia al bubón, la inflamación del tejido de los nódulos linfáticos afectados; aunque comúnmente se utilizó la expresión ‘Peste Negra’.

Si bien no está 100% erradicada, si se detecta a tiempo, no es mortal.

4. Poliomielitis

El virus de la poliomelitis, o simplemente ‘polio’, incide especialmente en niños pequeños de corta edad. Se trata de un virus extremadamente contagioso que actúa sobre el sistema nervioso, paralizando a la víctima en pocas horas.

Las principales vías de transmisión son por vía fecal-oral o por el consumo de agua o alimentos que contengan el germen. Una vez dentro del organismo, éste se propaga desde el intestino, causando fiebres, mareos y entumecimiento en brazos y piernas; llegando a ser mortal si se paralizan los órganos encargados de la función respiratoria.

Los primeros registros de los que se tiene constancia en los que se describe la polio, datan de mediados del siglo XIX. Un porcentaje reducido de las víctimas aquejadas por esta enfermedad habitual en el pasado y en la actualidad, muestran deformidades y atrofias en sus miembros, fruto de la destrucción de las motoneuronas. La pintora Frida Kahlo, por ejemplo, sufrió la polio cuando era niña, lo que le dejó secuelas físicas severas.

5. Sarampión

También conocida como ‘rubéola’, todavía se considera una de las enfermedades más mortales en infantes, pero por fortuna existe un protocolo estipulado de vacunación. El contagio por sarampión generalmente se da debido al contacto directo o a su transmisión por aire, por la tos o los estornudos. Desde las vías respiratorias, el virus comienza su expansión por el resto del organismo.

El sarampión es una de esas enfermedades más comunes del pasado pero, sin embargo, con menos longevidad que otras que hemos visto, pues fue detectada por primera vez en 1980. Desde la implantación del sistema de vacunas antisarampión, se ha reducido notablemente el número de muertes (20,4 millones menos entre el año 2000 y el 2016)

6. Tuberculosis

Los hallazgos más antiguos que dan fe de que la tuberculosis era una de las enfermedades más comunes millones de años atrás, están fechados en casi diez mil años atrás.

Lamentablemente, todavía hoy quedan personas infectadas de tuberculosis, de las cuales solamente una parte más pequeña (aquellas con un sistema inmunitario comprometido), desarrollará  los síntomas. En este sentido, los afectados por el VIH son un grupo de riesgo elevado de tuberculosis.

Por ello, la OMS ha lanzado su estrategia “Fin a la tuberculosis”, cuyo objetivo es acabar con dicha enfermedad en aproximadamente 15 años.


Las 6 enfermedades más comunes en la actualidad

Aunque hay tratamiento para paliarlas, las siguientes enfermedades más comunes en la actualidad todavía distan mucho de ser erradicadas.

1. Cáncer

El drama del cáncer no entiende de clases sociales ni de edades. El cáncer es una de las enfermedades más comunes actualmente, contra la que la medicina lucha sin tregua para evitar las escandalosas cifras de muerte que produce al año, algo que se vuelve complicado por la habilidad de las células malignas de propagarse a otras zonas del cuerpo y mutar en nuevos cánceres

Por fortuna, el diagnóstico a tiempo y el tratamiento mediante radioterapia, quimioterapia o cirugía, puede evitar que se convierta en mortal.

2. Diabetes

Los diabéticos padecen un déficit en la producción de insulina, la hormona encargada de estabilizar los niveles de azúcar en la sangre, debido a que el páncreas deja de segregarla o a que el propio organismo no puede aprovecharla.

Como consecuencia de este malfuncionamiento, se dispara el azúcar en sangre de los diabéticos, provocando hiperglucemia, algo que a la larga puede afectar al organismo. La diabetes se manifiesta de diferentes formas según el tipo:

2.1. Diabetes tipo 1 o insulinodependiente

Esta diabetes aparece de forma repentina en edades tempranas (infancia o juventud) y, como su nombre indica, los que la padecen deben inocularse insulina diariamente para contrarrestar la subida de azúcar.

2.2. Diabetes tipo 2 o no insulinodependiente

A diferencia de la tipo 1, esta diabetes se manifiesta ya en edad adulta, y no requiere de una administración diaria de insulina. Suele estar relacionada con el exceso de peso y el sedentarismo y, al ser asintomática, normalmente se detecta cuando ya ha comenzado a dejar secuelas físicas.

2.3. Diabetes gestacional

La diabetes gestacionala aparece en mujeres embarazadas y, aunque las cifras para diagnosticarla son inferiores que en los otros tipos de diabetes, debe tratarse para evitar la aparición futura de diabetes tipo 2 en la madre y en su descendencia.

Por ello, es tan importante la detección en las primeras pruebas.

3. Enfermedades cardiovasculares

Las patologías del corazón forman parte del grupo de nuevas enfermedades emergentes que cada vez están ganando una mayor incidencia.

Estas asesinas sigilosas atacan las venas y arterias, lo cual repercute negativamente en el funcionamiento del corazón. Los factores de riesgo que pueden precipitar el padecer la que es una de las enfermedades más comunes actualmente son: una actividad excesivamente sedentaria, junto a una dieta demasiado calórica, el sobrepeso y hábitos nocivos como el alcoholismo o el tabaquismo.

4. Enfermedades hepáticas

Por ser un órgano extremadamente importante en procesos como el metabolismo, la desintoxicación del organismo y otros procesos inmunológicos, es muy importante que las enfermedades hepáticas se traten a tiempo.

Por ejemplo, la cirrosis (por alcoholismo) o la hepatitis (por inflamación causada por un virus), pueden ocasionar la muerte si se ignoran.

5. Malaria

Esta peligrosísima enfermedad contagiosa se transmite por la picadura de los mosquitos, que la propagan cada vez que clavan su aguijón en un nuevo huésped. Tanto es así, que las muertes por malaria se cuentan por millones, lo que la ha convertido en una pandemia en algunas zonas del planeta, donde se considera al mosquito un enemigo letal.

6. Obesidad

Más allá de sus consecuencias en el aspecto físico, la obesidad es una patología que puede repercutir muy negativamente en la salud de quien la padece. Tanto es así, que la OMS ya la ha catalogado como una epidemia contra la que hay que luchar, promoviendo hábitos de vida saludable y previniendo contra los excesos de esta sociedad de consumo en la que estamos inmersos (comida rápida, alcohol, sedentarismo y tabaco, entre otros).

No obstante, más allá de estos factores precipitantes, la obesidad es una enfermedad muy común sobre la cual se está investigando a fondo, pues también puede originarse por causas genéticas.




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