Carácter Urbano

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: info@oblivionmedia.com

Entrevista a Guillem: hombre transexual que comparte su transformación

Guillem Montoro se ha convertido en concejal de la Comunidad Valenciana (España). Ahora nos cuenta cómo ha sido su transformación y qué altibajos ha experimentado a nivel médico y psicológico.
Guillem Montoro con la que es su novia desde hace más de 6 años. | Imagen de: Guillem Montoro.

 

Carácter Urbano ha tenido la oportunidad de entrevistar a Guillem Montoro, quien se ha convertido hace escasas horas en Concejal de la localidad de Paiporta (Valencia). El puesto que ocupará en el ayuntamiento de dicho municipio le pondrá al cargo de Transparencia, Modernización y Participación Ciudadana, por el partido político de Compromís.

De este modo se convierte el segundo concejal transexual de la historia de España y el primero de la Comunidad Valenciana. A continuación le preguntamos sobre cómo ha vivido el proceso hasta convertirse en la persona que es hoy en día, descubriéndonos los lados tanto positivos como dolorosos de ser un hombre transexual.

La realidad sobre la transexualidad al descubierto

Esperemos que esta entrevista sirva para difundir la verdad que esconde la transexualidad evitando así que los prejuicios y las ideas erroneas acaparen las creencias de las personas sobre esta minoría desfavorecida.

¿Cuándo empezaste a notar que tu cuerpo no era como debería ser?

Desde mi niñez sentía que había situaciones o acciones que yo realizaba inconscientemente y que parecían llamar la atención socialmente por el hecho de lo arraigado que tenemos el género en nuestra sociedad y de qué se supone que deben hacer hombres y mujeres en base a él.

No fue hasta mi adolescencia, cuando también descubrí que me sentía atraído por las mujeres, cuando empecé a plantearme si realmente estaba cómodo conmigo en todos los aspectos y, pese a que me costó encontrar la etiqueta “trans”, sabía que necesitaba transitar para ver en el espejo a la persona que yo reconocía como propia.

"No fue hasta mi adolescencia, cuando también descubrí que me sentía atraído por las mujeres"

Parece que lo tuviste claro desde el principio, pero ¿cómo reaccionaron tus familiares y amigos más cercanos cuando diste la noticia?

Inesperadamente bien. Es cierto que no todo el mundo en el entorno más cercano reacciona de la misma manera ni tiene los mismos procesos para asimilar la situación y adaptarse a ella porque, seamos sinceros, sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad hablar de cómo nos sentimos y por ello, carecemos de recursos emocionales para gestionar situaciones a las que no estamos acostumbrados o que no nos han enseñado a gestionar con anterioridad.

"Sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad hablar de cómo nos sentimos y por ello, carecemos de recursos emocionales" 

Tengo entendido que antes de ser Guillem, estabas ya con la que sigue siendo tu novia a día de hoy, ¿cómo ha vivido ella todo el recorrido?

Sí, antes de empezar el transito social y médico-quirúrgico ya estaba con mi pareja actual y esto parece algo insólito cuando en realidad no debería serlo. Es cierto que para una persona, que tú pareja realice un cambio tan importante en su vida, que va a llevar una serie de modificaciones psicológicas, sociales y físicas, puede parecer que abrume (y sí, abruma), pero realmente hay un trabajo personal y de pareja que es necesario hacer para deconstruirse a uno o una misma y ver la situación desde un punto de vista más objetivo.

Cambio de aspecto físico. | Imagen de: Guillem Montoro.

 

Para ella al principio fue un gran shock, pese a que sí que era algo que se había planteado en nuestra relación con anterioridad. Pero después de un tiempo en el que tanto ella como yo asumimos la situación, decidimos que realmente lo que nos hacía nosotros mismos como pareja y personas no era un físico sino nuestra personalidad y al fin y al cabo, aquello que nos gustó o en lo que nos fijamos el uno del otro al inicio de nuestra relación.

El físico varia a lo largo de nuestra vida, pero ha quedado más que demostrado que, si nos permitimos ser nosotros mismos, nuestra forma de relacionarnos y afrontar la vida, da un giro favorable que afecta a todos los ámbitos. Y éste no iba a ser menos…

" Decidimos que realmente lo que nos hacía nosotros mismos como pareja y personas no era un físico sino nuestra personalidad"

[Nota del Autor: Aquí dejamos un vídeo donde Guillem comparte la experiencia con su pareja]:

¿Puedes contarnos un poco cuál es el proceso general (tanto legal como médico/psicológico) para conseguir un cambio de sexo completo?

El proceso de transición es algo complejo ya que varía en tiempo y pasos a seguir según la Comunidad Autónoma en la que residas, según las leyes aplicadas en ellas y en la voluntad de cada persona. El proceso estándar consiste en 4 partes:

La primera es la intervención psicológica. Se realiza una evaluación diagnóstica para descartar cualquier tipo de trastorno de personalidad y que la persona se encuentra en sus plenas facultades en todo momento. La cuestión es que en la actualidad, la transexualidad está catalogada como un trastorno por el DSM-V, con el nombre de “disforia de género”.

Es por esto que el profesional que realiza esta intervención psicológica debe diagnosticar a la persona con dicho término para poder acceder al proceso hormonal, etc, catalogándola como una persona enferma, cuando sabemos que no es así.

Es por esto que diversas leyes del Estado español reclaman la necesidad del diagnostico para el acceso al tratamiento hormonal y la modificación de la ley 3/2007 del 15 de marzo, reguladora del cambio de nombre y mención de sexo en los documentos legales, que sigue reclamando este diagnóstico como uno de los requisitos para poder acceder al dicho cambio.

Guillem Montoro manifestándose por los derechos de las personas Trans. | Imagen de: Guillem Montoro.

 

Las últimas leyes que se han estado elaborando y aprobando en las diferentes Comunidades Autónomas reclaman modificar variablemente la labor del profesional, que pasa de realizar una valoración diagnóstica donde se fija un trastorno para poder seguir con el proceso, a una labor de psicólogo dentro de un itinerario personalizado en base a las necesidades y características de la persona que precisa la atención, sin la realización de ese diagnóstico, sino más bien de una valoración previa o evaluación y un seguimiento personalizado durante todo el proceso de transición.

Una segunda parte médica y endocrinológica. Consiste en acceder al tratamiento hormonal, bajo la supervisión médica, en la dosis y periodicidad que convenga según cada cuerpo. Ésta puede ser para toda la vida o hasta que la persona considere.

De manera paralela se llega a la intervención quirúrgica, donde cada persona elige las intervenciones que quiere realizarse, ya sea para masculinizar o feminizar su físico, voz, etc.

La cuarta y última parte, es el proceso legal y este suele ser el más lento de todos. Los cambios físicos son más que visibles al inicio de la transición médica, es por eso que nuestros documentos legales deberían cambiar al inicio de la transición para adecuarlos a nuestra identidad, pero por el momento no es así.

Como mencionaba antes, la ley 3/2007 no lo pone fácil y para que una persona trans empiece la modificación de sus documentos legales (y todo lo que eso implica: banco, Seguridad Social, titulaciones…), debe estar diagnosticada por un especialista (con "disforia de género”) y debe llevar al menos 2 años de tratamiento hormonal.

El colectivo trans lleva luchando durante años para modificar dicha ley ya que esperar durante dos años a que una persona modifique su documentación implica enfrentarse cada día a una posible discriminación, a una vulneración del derecho a la identidad y a la privacidad, ya que debes de estar exponiéndote continuamente para justificar que tu DNI no concuerda con tu persona o con cómo tú te presentas socialmente, y todo lo que ello implica a la hora de hacer cualquier trámite burocrático.

"La ley 3/2007 no lo pone fácil y para que una persona trans empiece la modificación de sus documentos legales [...] debe estar diagnosticada por un especialista con disforia de género"

Salta a la vista que ha sido un camino largo y duro. ¿Qué ha sido a nivel personal lo más difícil de todo?

Para mi, lo más duro ha sido mi propio proceso psicológico, la lucha contra la disforia (rechazo hacia el cuerpo o malestar) y sobre todo, la espera y todo lo que implica el cambio legal de nombre y mención de sexo, por las limitaciones a la hora de buscar empleo, de expedir mis titulaciones, de viajar… Cosas que cualquier persona que no viva esta realidad no se plantea.

Guillem se ha convertido en un ejemplo de cómo superar las dificultades políticas y sociales hasta escalar a un puesto en el que ayudar a los demás. | Imagen de: Guillem Montoro.

 

Después de empezar con los cambios, ¿dudaste o sentiste arrepentimiento por tu decisión?

Para nada. Es cierto que después de todo el proceso psicológico (que puede variar de entre 6 a 9 meses aprox. en la Comunidad Valenciana) y de la espera hasta llegar a endocrinología, te da tiempo a pensar mucho pero jamás dudé de mi identidad, más bien de si estaba preparado para afrontar todos los cambios físicos y personales que ello supone.

"Jamás dudé de mi identidad, más bien de si estaba preparado para afrontar todos los cambios físicos y personales"

¿Cuáles han sido tus mayores apoyos para hacer frente a todos los cambios y problemas que han aparecido durante el camino?

Aunque parezca un tópico, mi familia, mi pareja y mis amigos. Mi familia ha sido una pata de apoyo muy importante que no ha dudado ni un segundo en estar ahí e incluso hacer piña cuando algún familiar es más reticente a los cambios. También es cierto que algunas amistades se han quedado por el camino pero en estas situaciones nos damos cuenta de a quiénes tenemos al lado, y estoy feliz de haber visto la respuesta de mi entorno. Y obviamente, mi pareja ha estado en todo momento a mi lado sin dudarlo ni un segundo.

Muchas personas tienen curiosidad sobre un punto en concreto de todo el proceso: el tratamiento con testosterona. ¿Qué puedes contarnos sobre esto? ¿Cómo funciona? ¿Tiene efectos secundarios?

El tratamiento con testosterona se utiliza en las transiciones de hombres trans para adecuar sus caracterisicas físicas a las deseadas, bajando el nivel de estrógenos a niveles de hombre cis (hombre que no es trans, persona asignada hombre al nacer y que se identifica como tal) y nivelando el nivel de testosterona para que se efectúen cambios como el cambio de la voz, la crecida del pelo corporal, la redistribución de la grasa, etc.

Dejar claro que no es un tratamiento con testosterona similar al que sigue cualquier hombre cis que quiere potenciar su musculatura, si no un proceso andogénico y no anabolizante.

La testosterona puede dispensarse de diferentes maneras: inyectada o aplicada en gel, y la dosis y la periodicidad dependerá de cada persona, según recomendaciones médicas. Los efectos secundarios más comunes al inicio del tratamiento son similares a una menopausia por los cambios homonales tan bruscos que sufre el cuerpo: calores, dolor de cabeza, ansiedad, irascibilidad, etc. Pero desaparecen una vez se equilibra el nivel homonal. A largo plazo, debemos revisar el higado, utero y ovarios para comprobar que siguen funcinonando sin problemas.

[Nota del editor: Aquí dejamos un sencillo vídeo de Guillem Montoro donde se aprecian los cambios en la voz fruto del tratamiento].

¿Cuáles han sido las mayores dificultades con las que te has encontrado a lo largo de tu proceso para conseguir llegar a la meta?

En la mayoría de los casos, burocráticas. Pedir una beca y estar matriculado, por un error telemático, con otro nombre y que te la denieguen, buscar trabajo y temer por la aceptación que pueda tener la persona que vaya a contratarte. También el estigma y la discriminación que recibes en ciertos ámbitos, que por suerte cada vez es menos.

¿Crees a grandes rasgos, que la sociedad está ya por fin preparada para aceptar a las personas transexuales?

Obviamente si hablamos a grandes rasgos, vemos como por suerte, vamos avanzando hacia una sociedad que acepta la diversidad en su mayor medida. Pero seamos realistas, nos queda muchísimo por hacer para llegar a la igualdad real.

Quedó claro, con la salida del autobús famoso, que la sociedad española sale a denunciar las injusticias y que son una minoría los que no ven que el mundo va cambiando a pasos agigantados, pero debemos seguir luchando para que la discriminación desaparezca y toda persona pueda disfrutar plenamente de sus derechos básicos universales.

"Nos queda muchísimo por hacer para llegar a la igualdad real"

Si no me equivoco, has dado charlas en distintos lugares y colaboras en varios colectivos visibilizando a las personas LGBT, ¿nos puedes explicar en qué consiste exactamente tu labor y en qué proyectos estás enfrascado?

En los últimos años, he estado colaborando con la Fundación Daniela ofreciendo asesoramiento y orientación a jovenes trans y sus familias, además de realizando formaciones al alumnado en diversos centros y universidades, para dar visibilidad al colectivo trans y fomentando la inclusión en las aulas.

Ahora mismo me encuentro colaborando con la entidad Lambda, de la cual me siento muy orgulloso y agradecido de pertenecer y con la que colaborar y espero poder seguir participando activamente en el movimiento trans.

Comentarios