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¿Qué es la Neofilia y cómo está destruyendo la sociedad?

La búsqueda continua de lo nuevo o Neofilia está causando estragos en nuestra sociedad. Te exponemos los motivos por los que debemos recapacitar sobre este comportamiento.
Las nuevas formas de comunicación y el consumismo han motivado una sociedad de neófilos. | Imagen de: Pixabay.
 

¿Nunca has tenido la sensación de que ya nada te satisface o sorprende? Puede tener mucho que ver con la Neofilia, un nuevo concepto que define la obsesión por lo nuevo y que, en opinión de muchos, está destruyendo la sociedad y las relaciones interpersonales.

¿Qué es la Neofilia?

El término Neofilia fue popularizado por el novelista, ensayista y psicólogo estadounidense Robert Anton Wilson y define una fuerte afinidad u obsesión por la novedad. Los neófilos (que son lo opuesto a los neófobos), son personas con unas características concretas, como rechazo a la repetición o tendencia a aburrirse.

Debemos destacar, no obstante, que la Neofilia va mucho más allá de lo material o de un concepto que defina a un amante de las nuevas tecnologías. Se trata de la búsqueda compulsiva de nuevas experiencias, nuevas cosas que nos sorprendan, nos hagan reír e incluso la voluntad insaciable de encontrar cosas que nos ofendan o nos indignen. ¿Cuántas veces hacemos clic por puro morbo o compartimos noticias que nos ponen de los nervios?

Todo eso es Neofilia: la búsqueda de lo nuevo en todos los aspectos de la vida. Y, en mayor o menor medida, todos somos neófilos.  

¿Cómo está afectando a la humanidad?

La Neofilia surge, en parte, a las nuevas formas de comunicación, aunque como veremos más adelante también está causada por un determinado modelo de producción de bienes de consumo. A continuación resaltamos una serie de ámbitos que se han visto afectados por esta nueva “enfermedad” del siglo XXI.

1. Capacidad de procesar información

El acceso a Internet y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han mermado nuestra capacidad de procesar la información. Por una parte, hemos eliminado barreras espaciales y temporales (podemos saber lo que sucede en la otra parte del mundo justo en el momento en que sucede), pero por otra parte recibimos una cantidad indecente de estímulos e información que no somos siquiera capaces de procesar.

Eso ha provocado una sobrecarga de información que hace que nada nos sorprenda o nos conmueva, y como consecuencia buscamos incesantemente nuevos estímulos que nos transmitan algo, aunque rara vez nos conformamos.

El ejemplo perfecto se da cuando abrimos nuestra cuenta en cualquier red social y empezamos a deslizar el dedo o el cursor para ver nuevas publicaciones. Lejos de analizar u observar con detenimiento cada una de ellas, seguimos haciendo scroll para ver si la siguiente es más interesante. Pero ya nada nos interesa. La Neofilia también engloba esa búsqueda de nuevos estímulos.

2. Relaciones sociales y sentimentales

Las relaciones sociales también se han visto enormemente afectadas por esta nueva tendencia social. Esta búsqueda de lo nuevo nos lleva a no profundizar en nuestras relaciones de amistad o pareja, y como consecuencia tenemos lazos sociales más superficiales. En los casos más extremos esto afecta al ámbito de la pareja o al sexo.

El ejemplo idóneo lo encontramos en la aplicación Tinder, que nos permite establecer un encuentro sentimental e incluso sexual con poco esfuerzo. Aunque puede que la experiencia sea satisfactoria, rara vez esa sensación se prolonga en el tiempo.

Como consecuencia, la sociedad cada vez es menos capaz de relacionarse cara a cara y se ha vuelto dependiente de estos nuevos medios o mecanismos para establecer una conexión real o física con otras personas. Aunque aún no hay motivos para la alarma, la tendencia es preocupante.

3. Consumismo

La obsesión por poseer o experimentar la novedad se puede ver reflejada en el consumismo actual. Cada cierto tiempo (cada vez es un lapso más breve) se lanza al mercado un nuevo modelo de Smartphone con más prestaciones o una nueva televisión con más definición. Las marcas y empresas son conscientes de que no tener el último modelo de algo puede generar un complejo y juegan con las emociones del consumidor, incluso en campañas publicitarias.

Eso nos lleva al concepto de la obsolescencia programada o la programación del fin de la vida útil de un producto. Aunque hay quien afirma que esto no es más que una leyenda urbana, es cierto que los bienes de consumo se quedan obsoletos cada vez con más facilidad y rapidez.

La Neofília está cambiando el tipo de relaciones sociales. | Imagen de: Waldemar Von Kozak.

 

¿Qué podemos hacer para revertir el proceso? Promover el consumo social y responsable, algo fácil de planificar y difícil de aplicar. La vorágine de consumo es más amplia de lo que pensamos, solo hace falta comprobar el auge de las cadenas de comida fast-food o la “fecha de caducidad” en el etiquetado en lugar de la “fecha de consumo preferente”.

4. Control de los medios

Si recibimos la información sin un filtro crítico y la aceptamos sin más, o si no somos capaces de reaccionar debidamente ante los estímulos, ¿quién dice que los medios no pueden incidir en nuestra conducta con extrema facilidad? Hay quien asegura que estamos sedados por los nuevos realitys y programas de entretenimiento mientras miramos hacia otra parte cada vez que nos ponen la verdad en las narices.

Esto rescata la teoría de la aguja hipodérmica, que es considerada obsoleta en algunos ámbitos de la psicología. Dicha teoría asegura que un mensaje con un fin específico (como hacernos comprar un producto o cambiar de opinión respecto a algo) es directamente recibido y aceptado en su totalidad por el receptor. Esto podría tener cabida en una sociedad aletargada o debilitada por la Neofilia.

¿A dónde nos lleva la Neofilia?

Puede que la búsqueda compulsiva de nuevos estímulos nos arrastre irremediablemente a un estado mental en el que nada nos parece suficiente, o puede que nos demos cuenta de que el tejido social se está fragmentando y cambiemos nuestro comportamiento.

No existe una predicción exacta al respecto. El caso es que la Neofilia es algo que podemos comprobar e incluso tocar a diario, aunque sea un concepto relativamente nuevo. La próxima vez que te sorprendas a ti mismo mirando la pantalla del móvil sin ver nada, casi como un zombi, piensa en ello.

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