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Desentierran cadáveres en Indonesia para darles vida

El Ma’nene es un ritual que se hace en Rindigallo y consiste en desenterrar a los muertos y darles unos días de vida normal...
Las escenas que aparecen en el Ma'nene son de lo más surrealistas. | Imagen de: Sijori Images.

 

En cada cultura se dan formas diferentes de vivir el luto, debido a concepciones diferentes sobre la muerte. Generalmente, los occidentales somos gente dada a honrar a nuestros fallecidos celebrando misas y funerales, mientras lamentamos el vacío que esa persona nos ha dejado en el interior.

Además, para acordarnos de los que nos han dejado, tenemos el día 1 de noviembre como fecha que muchos creyentes aprovechan para visitar las tumbas en los cementerios, limpiarlas de polvo u hojas caídas y llevar nuevos ramos de flores.

Más allá del Día de Todos los Santos, del funeral y de las misas conmemorativas, en Occidente vivimos la muerte casi como algo lejano y ajeno, algo que nos impacta cada cierto tiempo llevándose a una persona cercana, en lugar de una certeza que forma parte del proceso de la vida. Tal vez si cambiásemos el chip en este aspecto, nos tomaríamos la pérdida de alguien de una forma tal vez menos dramática o dolorosa.

No obstante, el mundo es un lugar muy grande y donde no todo es siempre como lo conocemos. Veamos la curiosa forma de honrar a los muertos que tienen los Toraja, un pueblo que vive al sur de la isla de Sulawesi, en el archipiélago indonesio. Donde practican el Ma'nene que consiste en desenterrar a los muertos.

Sulawesi, un reducto cristiano

Si bien la mayoría de Indonesia es de religión musulmana (aproximadamente el 85 % de su población, lo que lo convierte en el país con mayor número de musulmanes en el mundo), las tornas se cambian en Sulawesi: cerca del 80% de Torajas son protestantes o católicos, reminiscencias del legado que dejaron los holandeses que un día se asentaron allí.

No obstante, los Toraja, que viven en el pueblo de Rindigallo, han combinado su herencia cristiana con tradiciones propias arraigadas en su folklore, lo que ha llevado a que se perpetúe la celebración del “Alukt To Dolo” (algo así como “el ritual de los ancestros”), cuyo ritual más importante es el Ma’nene.

Los familiares cogen los cadáveres e interaccionan con ellos libremente. | Imagen de: Sijori Images.

 

Ma’nene: desenterrar a los muertos como muestra de aprecio

Los Toraja de la isla de Rindigallo tienen una manera única de mostrar respeto por los miembros de su familia fallecidos. El Ma’nene es un ritual que se celebra cada tres años y que se vende como una ocasión que tienen los vivos para mostrar el amor y respeto por sus muertos, mediante el cuidado y acicalamiento de los cuerpos para que continúen su sueño eterno lo más adecentados posible.

El Ma’nene, paso a paso

Conozcamos los pasos que se siguen para este macabro rito:

1. Desenterrar las tumbas

El Ma’nene tiene lugar en agosto. El ritual comienza con el desenterramiento de las tumbas de los familiares fallecidos, cuyos cuerpos son también sacados de los ataúdes.

2. Limpieza de los cadáveres

Una vez fuera, los restos se limpian de polvo y del moho que pueda haber crecido. En caso de que todavía conserven el pelo, éste se peina. Los hay que incluso les ponen cigarros en la boca, si la persona era fumadora en vida.

Mientras este proceso tiene lugar, es habitual escuchar cómo se mantienen conversaciones con los cadáveres, de la misma forma que se hacía cuando vivían.

3. Poner los cuerpos a secar

Como parte del Ma’nene, los cuerpos se dejan expuestos al sol para que se sequen, lo que contribuye a garantizar su conservación.

4. Vestir los cadáveres

Los practicantes de este ritual se encargan de vestir a sus muertos con las mejores galas, que han comprado expresamente para la ocasión.

5. Fotografías para la posteridad

No es raro que se opte, como colofón del Ma’nene, por fotografiar los cuerpos, una vez limpios y engalanados. En ocasiones, los familiares vivos posan junto a ellos, antes de devolverlos a sus respectivos féretros.

En ocasiones, los cadáveres de los difuntos están en muy buen estado porque la muertes ha sido reciente. | Imagen de: National Geographic.

 

El respeto por los muertos

Para los Toraja, los funerales son un evento de vital importancia, de la misma forma que lo son las bodas, por lo que no reparan en gastos (pueden llegar hasta casi los 69 mil euros). Debido a lo elevadas que son las cifras para celebrar un funeral en condiciones, muchas familias pueden optar por mantener los cuerpos en sus casas hasta que logren ahorrar lo necesario, para lo cual pueden transcurrir años hasta que son enterrados definitivamente.

Por eso, no es raro ver que, una vez exhumados, el estado de los cadáveres es bastante decente aun teniendo en cuenta el tiempo que hace que murieron. Esto es debido a la importancia que tiene para los habitantes de Rindigallo la buena preservación de sus muertos, independientemente de que planeen o no celebrar el Ma’nene.

El significado del Ma’nene

A pesar de lo nobles que parezcan las intenciones subyacentes a este rito, practicado desde hace largo tiempo y cuyos orígenes no se sabe bien cuándo ubicarlos, la realidad del Ma’nene es otra. Decíamos que el desenterramiento tiene lugar en agosto, coincidiendo con el final de la época de la cosecha y previo a la plantación de la siguiente.

De este modo, lo que esperan los creyentes es complacer a los dioses con estas pruebas de estima por los difuntos y así ser bendecidos con una buena cosecha para el siguiente año. Esto recuerda a la misma honestidad que algunas personas destilan cuando tienen que practicar su mejor cara de pena y forzar unas lágrimas fingidas para parecer entristecidos por la muerte de alguien con quien ya no tenían relación, para no ser señalado por los demás asistentes al funeral.

Aun así, el Ma’nene se celebra cada vez menos, debido al aumento de la influencia que tienen las tradiciones cristianas en estas gentes.

Las fotografías y las bromas están servidas. | Imagen de: National Geographic.

¿Cómo podemos interpretar esta costumbre?

Desde el desconocimiento y sin ánimo de faltar al respeto o de blasfemar ni de pecar de una visión demasiado prejuiciosa, surgen ciertas cuestiones acerca de qué es lo que subyace a la ceremonia del Ma’nene y a esta particular forma de venerar a los seres queridos muertos. He aquí algunas reflexiones:

1. Falsas muestras de aprecio por los que ya no están

Hubiera sido curioso haber visto cómo se llevaban algunas personas con sus fallecidos, cuyas tumbas y cuerpos tanto veneran estando muertos, cuando éstos vivían.

A ojos de alguien ajeno a la tradición de los Toraja, puede parecer que la intención real que subyace a esta ceremonia es la de aplacar la mala conciencia, tratando de contrarrestar una mala relación con sus parientes en vida (tal vez tormentosa, llena de desprecios o de cuidados insuficientes hacia ellos antes de que fallecieran), exhibiendo aprecio, cariño y adulando a sus cadáveres una vez ya no están.

2. Un duelo que no termina de cerrarse

El duelo es el proceso que las personas llevamos a cabo para superar el dolor por la pérdida de alguien. Este proceso psicológico consta de ciertas fases por las que cada sujeto debe ir pasando y afrontando, con tal de volver a la normalidad.

No es algo fácil de lograr, pero al final, nuestra resiliencia acaba prevaleciendo, si bien algunos lo encontrarán más sencillo que otros (según los recursos psicológicos de cada uno).  La última fase de este lento proceso es la aceptación de la pérdida y la asunción de que ese alguien ya no volverá.

No obstante, ante una costumbre tal como desenterrar los cadáveres de familiares y hacer como que siguen vivos (recordemos que los visten, fotografían y hasta conversan con ellos), ese duelo nunca acaba de cerrarse del todo, más si cada 3 años, los habitantes de Rindigallo se dedican a traquetear a sus muertos.

3. ¿Cuáles son las repercusiones psicológicas?

Hablemos del impacto psicológico de ver el cadáver en descomposición de alguien con quien se convivió y que, queremos creer, que tenía mejor aspecto cuando aún respiraba. ¿A qué viene este masoquismo? Sí, tal vez se viva de forma diferente el proceso de la muerte, pero aún así, ¿tan insensibilizado se puede llegar a estar ante esta imagen? ¿Es esto lo que se entiende por “descanso eterno”?

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