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Las 14 modas de las mujeres que los hombres odian

14 modas que muchas mujeres siguen y que los hombres detestan ver.
Cada persona tiene su propio estilo, pero hay estilos que agradan a muy pocos. | Imagen: Timothy Paul Smith.

 

Siempre reivindicaremos la libertad personal de cada individuo para hacer con su cuerpo lo que le plazca. Cuando se trata de la apariencia física, no hay norma alguna establecida que defina lo que es mejor vestir o no. Sin embargo, algunas tendencias van demasiado lejos en lo que a atrevimiento se refieren.

Como suele decirse, “la primera impresión lo es todo”. Por eso, hoy dedicaremos las próximas líneas a hablar acerca de cuáles son esas modas que visten ellas que tanto desconciertan y desagradan al sexo opuesto.

14 modas de mujeres que no gustan a los hombres

Peinados, ropa, complementos… He aquí el catálogo de moda femenina con el que menos triunfará si eres chica (sí, lo creáis o no, a los chicos no les gusta absolutamente todo):

14. Botas de agua

De acuerdo, llevar botas de agua no es nada descabellado en épocas en que las lluvias torrenciales arrecian. Le encontramos utilidad a caminar con ellas por ambientes boscosos y húmedos, pero, ¿realmente hacen falta para ambientes urbanos?

Tengamos en cuenta que en algunas ciudades, ver llover es casi más improbable que recibir una visita de alienígenas. Por el contrario, en otras urbes llegan a caer tales tormentas que llevar o no botas de agua no marca la diferencia, pues más vale casi desplazarse por las calles en canoa. Otra razón más para dejarlas apartadas en el armario; o mejor, en la tienda.

13. Raparse los lados de la cabeza

Como en esta vida, todo es relativo. Una cosa es lucir un peinado corto en el que las puntas de los pelos no sean un incordio. Ahora bien, rasurarse un lado, dos, toda la cabeza es un gran ”NO“. No importa que lo hiciera Demi Moore en La teniente O’Neill o Ripley en Alien 3. Sí, sabemos que cada una es dueña de su cuerpo, pero bueno, ahí queda dicho. Todo el mundo es libre de peinarse con un cortacésped si le apetece, así que no quisiéramos coartar a nadie.

12. Exceso de tatuajes y piercings

Esta es una moda muy extendida que sirve para ellos y ellas. Por fortuna, las perforaciones y decoraciones en la piel están cada vez más aceptadas en la sociedad. Ahora bien, esto no debería servir de pretexto para cubrir todo el cuerpo con tinta o atravesarse la piel como si de un faquir se tratase. En este caso, bien podría valer la regla del “menos es más”, o lo que es lo mismo: “un poquito, incluso es bonito; demasiado, es exagerado”.

11. Zapatos ortopédicos

A algunas chicas les acompleja su altura y lo intentan compensar con zapatos con plataformas o con tacones. Bien, es algo muy legítimo que alguien quiera verse bien. Pero hay zapatos con excesivas plataformas que uno no sabe si en realidad son zapatos ortopédicos para corregir la postura o si realmente alguien es capaz de ponerse eso a voluntad.

10. Ropa vintage

El auge de la ropa de aspecto envejecido está tirando muy fuerte, pero conviene tener buen ojo con lo que se elige, la verdad. Algunas prendas favorecen, pero hay otras que, por muy bien que estén de precio, más vale dejarlas en la tienda.

9. Calcetines color carne

Generalmente, estos calcetines de nylon fino y transparente permiten lucir el pie con un zapato bajo, a la vez que lo protegen (o eso nos venden). No obstante, cuando el bajo del pantalón se sube, se ve el tobillo y se descubre la farsa... No es una imagen demasiado elegante. ¿Pero a quién le preocupa la elegancia?

8. Uggs

Los uggs serán muy cómodos y cálidos, pero son un tipo de zapatilla que parece hecha de andar por casa y que podríamos llevar en nuestra cabaña de montaña (a través de cuyas ventanas lucirían las cimas nevadas de alguna sierra de ensueño). Si alguien lleva uggs, que lo mantenga en secreto, por favor.

7. Pantalones Tiro Alto

Pensábamos que con el cambio de milenio, los pantalones con el tiro alto habían quedado en la década de los 90; pero nos horrorizamos al ver que han vuelto a ponerse de moda.

Tampoco pedíamos aquellos pantalones Samblancat acampanados cuyo tiro era tan bajo que no era raro ver el comienzo de la zona donde la espalda pierde su nombre; no obstante, estos pantalones-faja de aire retro deforman la figura y recuerdan demasiado a aquella época pasada de cardados y hombreras que nos hacen tener un escalofrío por toda la espalda.

6. Exceso de maquillaje

Los extremos nunca son buenos. Maquillarse tiene sus puntos favorables, como tapar marcas indeseadas o dar color a la piel para que luzca mejor; pero echarse demasiado es contraproducente: se nota la transición entre el color natural de la piel y dónde empieza la zona maquillada, algo que no se veía desde la escopeta de maquillaje de Homer Simpson. De modo que cuidado con que no se vaya de las manos.

5. Ropa rota

No entendemos muy bien el motivo, pero es difícil dar con una marca de ropa que no fabrique sus productos rotos. O eso, o es que los roedores han encontrado un nuevo pasatiempo: el de roer la ropa que se comercializa en las tiendas. Sea como sea, un roto en un pantalón a la altura de la rodilla, tiene un pase. Pero claro, que se vea todo el muslo por una enorme raja que recorre toda la pernera del pantalón, tampoco es lo mejor. Que algunas parece que o las haya atacado una jauría de lobos o que se hayan caído en unas matas de espino.

4. Manoletinas

Hace ya tiempo que este calzado estilo Audrey Hepburn volvió a la palestra. Las “manoletinas” o “bailarinas” incluyen diferentes variantes: con lazos en la puntera, decoradas con algún detalle, lisas… Ahora bien, ese aspecto de zapato frágil, que parece que pueda ser atravesado por cualquier cristal que se pise; y ese pobre pie enclaustrado sin poder respirar, hace que descartemos a la manoletina como tendencia atractiva.

3. Poncho

Esta es una tendencia muy imitada entre el famoseo más fashion. Pero es que ni por esas; el poncho, ese mantel de barbero gigante en el que una se envuelve… ¿De verdad? ¿Es un poncho o es que has salido de casa con la manta del sofá puesta?

2. Pelo de colores

Algunos tintes sientan bien, al menos cuando éstos son discretos. Pero existen colores que son demasiado exagerados. Nos referimos a los verdes, azules, rosas o naranjas, entre otros.

1. Shorts demasiado sugerentes

Y decimos “sugerentes” cuando en realidad lo último que hacen es insinuar nada. En algunos shorts, la tela es meramente circunstancial y sirve únicamente para tapar la ropa interior. Cuando las nalgas sobresalen demasiado por debajo de la pernera es que te has pasado cortándolas o que los diseñadores se han pasado de atrevidos.

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