Carácter Urbano

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: info@oblivionmedia.com

Los 10 grandes errores de los Premios Óscar

Los jueces son humanos y pueden equivocarse. Pero estos 10 errores fueron extremos.
Llegado cierto punto, hay "errores" que parecen premeditados. | Imagen: FanArt.

 

Es el máximo galardón otorgado a las que dicen, son las mejores películas. La entrega de premios Óscar se celebra cada año desde 1929 y supone un reconocimiento para todo el equipo que hay detrás de un proyecto cinematográfico.

Cuando se dan a conocer las películas candidatas a llevarse la estatuilla, surgen todo tipo de apuestas a pequeña y a gran escala; y siempre se generan debates sobre quienes son merecedores del premio y el porqué. Pero como suele pasar, nunca llueve a gusto de todos, ya que a menudo aparecen disconformidades sobre las decisiones tomadas por la Academia a la hora de decidir ganadores.

En las próximas líneas, te invitamos a conocer cuáles son los grandes escándalos de los Óscar hollywoodienses a lo largo de las décadas, en una lista que engloba los más polémicos y que se consideran verdaderas injusticias del séptimo arte.

Las pifias más sonadas de los Óscar

Y es que en ocasiones se han cometido verdaderos delitos que han traído consigo mucha controversia al otorgar el Óscar a la película, director, actor o actriz equivocados, que han pasado por delante de los que todo el mundo consideraba como claros vencedores; convirtiéndolos así en lo que podríamos llamar “los grandes ignorados de Hollywood”.  

Otras veces, grandes directores han sido premiados por trabajos de calidad inferior a otros que no lograron el ansiado galardón y que son de mayor renombre; dando aún más aún la sensación de que los directivos de la Academia pretendieron corregir de forma chapucera el error garrafal de no haberlo hecho antes, con lo cual la cantada es doble.

Aunque algunos crean que lo de que Hollywood se equivoca al dar el Óscar es algo relativamente reciente, hay auténticos casos flagrantes a lo largo de la historia del cine.

Aquí van algunos ejemplos en los que las apuestas eran favorables de un claro campeón y que terminaron por dar la vuelta al marcador; provocando la ira de muchos cinéfilos. Hemos seleccionado las injusticias implicaron tanto a películas como a directores, dejando fuera otras categorías.

10. Carros de fuego y En busca del arca perdida (1981)

Comenzamos este repaso con la primera incursión en el cine del profesor y arqueólogo a tiempo parcial Indiana Jones, que se estrenaba en su primera aventura intentando impedir que los nazis se hicieran con el Arca de la Alianza.

A pesar del rotundo éxito de taquilla y que todo hacía sospechar que En busca del Arca Perdida se erigiría como la triunfadora de la noche, Carros de fuego, la cinta sobre los atletas Harold Abrahams y Eric Lidell conquistaba los corazones del jurado de los Óscar, arrebatándole la estatuilla de mejor película al Doctor Jones.

9. Ciudadano Kane (1941) sin premio

La ópera prima del genial Orson Welles y la que es para muchos la mejor película de la historia jamás rodada se fue a casa con el Óscar al mejor guión original teniendo un total de nueve nominaciones, incluyendo mejor película, director y actor principal.

Por contra, fue el film “¡Qué verde era mi valle!”, del director especialista en westerns John Ford quien le arrebató la gloria en aquella gala.

8. Una mente maravillosa y El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo (2001)

El drama acerca del genio de las matemáticas John Forbes Nash dirigido por Ron Howard obtuvo 4 premios Óscar entre los que se incluyen los de mejor película, director y actriz principal para la estupenda Jennifer Connelly.

No obstante, ese mismo año, Peter Jackson arrasaba en taquilla y enamoraba a crítica y público con su macroproducción El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo, que adaptaba el primer libro de la trilogía de Tolkien y se tenía que conformar con 4 de los trece galardones a los que estaba nominada, todos del apartado técnico.

Dos años después, se haría justicia premiando como mejor película a la tercera parte (El retorno del Rey), con nada menos que once premios, convirtiendo a la conclusión de la saga del Anillo en una de las tres películas con más Óscars de la historia, junto con “Ben-Hur” y “Titanic”.

7. Crash y Brokeback Mountain (2005)

En sexta posición encontramos la gala de los Premios de la Academia de Hollywood del año 2005, que fue de las más sonadas de la pasada década; y dejó claro que a los críticos les gustan los dramas, especialmente si contienen un mensaje de denuncia.

Sin embargo, ese año se disputaban el primer puesto dos películas: por un lado, el drama social Crash, dirigido por el efectista Paul Haggis, que cuenta cómo distintas historias con tintes raciales se entrecruzan en la ciudad de Los Ángeles.

Por el otro, estaba Brokeback Mountain, la historia de amor prohibido a lo largo de los años de dos vaqueros homosexuales (Heath Ledger y Jake Gyllenhaal) que tenían que verse a escondidas en la América del Norte. El director taiwanés Ang Lee tuvo que irse con un sabor agridulce

El director taiwanés se fue con un sabor agridulce, ya que aunque había obtenido la estatuilla a mejor director, su película no fue premiada, a pesar de que muchos cantaron victoria antes de tiempo.

6. Kramer contra Kramer y Apocalipsis Now (1979)

Robert Benton firmaba el drama familiar Kramer contra Kramer sobre cómo los personajes de Dustin Hoffman y Meryl Streep intentan que su divorcio afecte lo menos posible a su hijo pequeño. La historia fue suficiente para que Francis Ford Coppola y su adaptación de El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, trasladado a la Guerra de Vietnam se quedaran sin los Óscar a mejor film y director.

Un escándalo para muchos.

5. Blade Runner (1982), otra gran ignorada

En el ecuador de la lista tenemos un caso de lo más ridículo: la maravillosa distopía de Ridley Scott fue en su día uno de los films más vapuleados por público y crítica, obteniendo únicamente dos candidaturas a mejor dirección artística y efectos visuales, que no se llevó.

Gracias a Dios, el tiempo ha puesto a  Blade Runner en el lugar que le corresponde: en el de las mejores películas de ciencia ficción y sentadora de cátedra para muchos.

4. Birdman y Boyhood (2014)

Hace tres años, el jurado de los Óscar volvió a cubrirse de gloria y a buscarse la polémica: Birdman, la película de González Iñarritu que trata sobre un actor venido a menos que intenta recuperar la fama en una obra de teatro de Broadway, era considerada la mejor película de 2014. La rival de aquel año era Boyhood, el genial experimento de Richard Linklater rodado en tiempo real, que sigue la vida de un niño desde los seis hasta los dieciocho.

Mientras que la historia familiar de Boyhood conseguía únicamente el Óscar a mejor actriz de reparto (Patricia Arquette); Birdman, rodada en un falso plano secuencia, conseguía los premios a mejor película y director.

3 Shakespeare in love y  Salvar al soldado Ryan o La delgada línea roja (1998)

Le damos el bronce de las meteduras de pata a los genios a los que se les ocurrió que la azucarada historia de amor ficticio de cómo el famoso dramaturgo inglés recupera la inspiración gracias a su musa, de la cual se enamora, era mejor que cualquiera de los filmes bélicos con los que rivalizaba. Ni qué decir que el fallo se multiplicó cuando su director, John Madden, conseguía ser también el más valorado.

Por un lado, estaba Salvar al soldado Ryan, de Steven Spielberg, que narra cómo un destacamento de soldados americanos deben cruzar Europa a través de territorios ocupados por los nazis para encontrar a James Ryan, cuyos tres hermanos mayores han fallecido en combate. Ni las estupendas actuaciones, ambientación o escenas memorables como la del francotirador o el Desembarco de Normandía servían para escogerla ganadora.

También nos vemos en la obligación de mencionar el feo que se le hizo a La delgada línea roja, del incomprendido Terrence Malick. Con un aire más trascendental que la obra de Spielberg, cuenta cómo una compañía de soldados trata de conquistar un puesto estratégico en la isla de Guadalcanal. A pesar de las siete nominaciones, se fue de vacío.

2. Stanley Kubrick

Senderos de gloria, Espartaco, 2001: Odisea en el espacio, La naranja mecánica, Barry Lyndon, La chaqueta metálica o Eyes Wide Shut son algunos de los ejemplos que bien le podrían haber valido a Kubrick el Óscar a mejor película o director.

Sin embargo, la Academia no estaba por la labor, ya que únicamente premió algunas de las películas del director con estatuillas en categorías técnicas a la par que se olvidaba de nominar a otras. Una ofensa incorregible discutida por los seguidores de la carrera del director, al que nunca se le hizo justicia en vida, cosa que se ha intentado enmendar otorgándole premios a título póstumo en diferentes certámenes.

Una tropelía que bien vale la plata sin dudarlo.

1. Alfred Hitchcock

A pesar de la longeva carrera cinematográfica de Hitchcock (desde los años 20 hasta 1976) y sus más de cincuenta títulos a sus espaldas, los miembros del tribunal de la Academia de ninguna década no encontraron un solo filme que bien le valiera el Óscar a mejor director.

Hitchcock, maestro indiscutible del suspense, creador de escuela y referente que ha sido tantas veces imitado; uno de los mejores directores de cine de la historia del celuloide, con también alguno de los films más famosos jamás rodados, moría en 1980 sin haber tenido el reconocimiento suficiente.

Sin duda, damos el oro y esperamos que no se vuelva a dar ningún caso similar en la historia del cine.

Comentarios