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Los 20 clichés más utilizados en películas

Descubre si eres capaz de recordar una película en cada estereotipo.

Las películas de amor y terror, son probablemente las que cuentan con más estereotipos. | Imagen de película: Esto es la guerra

 

No importa cuántas veces lo hayas visto antes, siempre te encontrarás con películas que recurren una y otra vez a los mismos clichés argumentales con tal de darle forma a la trama. Para los cinéfilos empedernidos, detectar este tipo de patrones que se repiten a lo largo de diferentes films es casi un juego.

Admitámoslo: normalmente el uso recurrente de algunos recursos trilladísimos de cine nos provocan entornar los ojos, resoplar o esconder la cabeza de la vergüenza ajena que provocan, especialmente si comparamos la situación que vemos en pantalla con lo que realmente podría ocurrir en la vida real; mientras que otros topicazos nos hacen esbozar una sonrisa de complicidad a pesar de haber visto lo mismo en anteriores ocasiones.

Bien sea por falta de originalidad por parte del director de una película o porque los productores saben qué es lo que vende y da dinero, en el mundo del cine suelen seguirse ciertas pautas en la sinopsis de algunas películas que hace que parezca que muchas están cortadas por el mismo patrón y que lo único que cambia son las caras de sus protagonistas.

20 clichés recurrentes en el cine

A continuación presentamos una lista con una selección de los 20 clichés, tópicos y estereotipos que más suelen verse en las películas. Para confeccionar este ranking, hemos aglutinado films de diferentes géneros, que pueden abarcar desde la comedia romántica, pasando por la película de acción, hasta de terror.

20. Minorías étnicas chistosas

El papel estereotipado de algunas etnias en el cine, especialmente yankee, normalmente sirve para que aporten las notas de humor necesarias que le faltan a la película.

En algunas comedias se suele poner a dos protagonistas de distintos orígenes raciales, lo que dará a situaciones cómicas cuando el choque de culturas contrapuestas o la barrera del lenguaje aparezcan.

Por ejemplo: la saga Hora Punta, la de Superdetective en Hollywood o Los Goonies y, más recientemente, Los Mercenarios.

19. Gatillo fácil

Normalmente, el héroe de acción de turno dispone de un arsenal de balas infinitas, lo que le permitirá adentrarse en la guarida del malo y cargarse a toda su guardia personal él solo. Si llega el momento en que se queda sin balas, tranquilo, son exigencias del guión. ¿Te damos nombres de películas de acción que contengan este cliché o se te ocurren solas?

18. La tienda de ultramarinos regentada por un inmigrante

No puede faltar en Manhattan o en algún barrio de clase trabajadora una tienda que esté abierta las 24 horas del día y cuyo simpático propietario no sea proveniente de la India, Turquía o Pakistán. Estereotipo cien mil veces visto.

17. “Tú y yo no somos tan distintos”

Podríamos escribir una trilogía de libros con sólo poner los títulos de películas en las que hemos oído esta cantinela. Cuando el bueno y el malo se encuentran y éste último suelta el famoso “tú y yo no somos tan distintos”, que sirve para hacer ver al héroe/espectador que el mal es sólo un punto de vista y que ambos personajes están de algún modo conectados.

16. El mejor amigo chistoso y rarito

Un recurso del que las comedias de tintes románticos y otras más gamberras abusan es el del protagonista acompañado por un amigo un pelín especial, con aficiones raritas o con un carácter que lo convierten en un bicho raro, lo cual brinda al espectador los momentos de más carcajadas (o eso se pretende). Es también probable que este individuo sea de origen hispano, afroamericano o asiático.

15. Explicar el origen de un personaje

Bien sea a través de flashbacks al comienzo, a mitad del film o bien a través de monólogos, lo cierto es que muchos guionistas sienten una necesidad casi malsana por contarnos por qué el personaje principal o su alter ego son como son cuando los vemos.

No sirve que un malo sea malo porque sí, hay que recurrir al tópico del pasado trágico; como también pasa con el tipo duro, que antes era un tierno esposo o padre al que le arrebataron todo. Haber tenido una infancia traumática es también una opción.

14. Los mafiosos italoamericanos

No nos malinterpretéis, muchos de los personajes más carismáticos del cine negro provienen del país de la bota. Generalmente el estereotipo del mafioso italoamericano se representa con un peinado de tupé engominado hacia atrás, vestidos con trajes o ropa cara y alguna joya. Estos tipos de poca monta aman a su mamma más que la pasta y que amenazar o matar a quien les debe dinero.

13. “Tengo algo por lo que vivir”

Ten cuidado si eres un personaje secundario en una película y estás junto al héroe de la historia tratando de dar caza al despiadado villano, o si estáis en la jungla rodeados por tropas enemigas, ya que cuando tengáis un descanso y le hables acerca de la familia que te espera cuando vuelvas a casa, o saques una foto de ellos, tus escenas en pantalla están contadas.

12. El triángulo amoroso

Volvemos a las comedias amorosas para dar con otro de los clichés más manidos posibles. Hablamos de las historias de amor a tres bandas que implican al personaje principal, a su mejor amigo y a la chica por la que ambos sienten algo.

La situación será algo así: ella empezará a conocer al personaje principal, todo irá bien hasta que él meta la pata, lo que provocará que ella se refugie en el mejor amigo de él; haciendo que se enamoren. Después de eso, el “prota” se enterará, se enfadará con el amigo… En fin, ¡qué pereza!

11. El anciano y sabio asiático

Un venerable anciano nipón o de algún remoto poblado de Asia al que recurre el héroe de la película para que le proporcione información de vital importancia o le dé una lección que le permitirá continuar con su viaje a lo largo del resto del metraje. Sin esta guía, no podrá acabar con el malo.

10. “¿Una explosión? ¡No pasa nada!”

Sí señor. Pocas veces verás a un tipo duro de cine como Dios manda al que ninguna detonación podrá tumbar. ¿Zumbido de oídos?, ¿desorientación y descordinación? ¡Nada!, el héroe de acción se levanta y sigue corriendo.

Otro cliché desternillante es el de alejarse impertérrito sin mirar atrás el estallido que está ocurriendo a sus espaldas. Como suele decirse: “los tipos chulos no miran las explosiones”.

9. El villano quiere conquistar o destruir el mundo

No puede haber un malo de película que no pretenda hacerse con el control del planeta o, por el contrario, que no quiera destruirlo. Su plan de venganza suele consistir en robar o fabricar una máquina lo suficientemente potente que le sirva bien para evaporar toda la vida existente, bien para someter a la población a su voluntad.

8. El gesto de amor a lo grande

Si hay algo que encanta a los fanáticos del cine de amor es el momento en el que el protagonista va a buscar a su amada despechada para demostrarle lo mucho que significa para él.

Este tipo de gestos (grandes hazañas como presentarse en casa de ella en mitad de una lluvia torrencial, contratar una orquesta y cantar en un espacio público una canción de amor o intentar detenerla en el aeropuerto antes de que tome un avión hacia tierras lejanas) en la vida real resultarían en la mayoría de los casos en una denuncia y orden de alejamiento.

7. El discurso inspirador

Cuando el desanimado personaje principal se da por vencido y decide no ir en busca del villano que está a punto de completar exitosamente su malvado plan; o cuando en las películas románticas, parece que la chica ha elegido al otro en vez de a él, suele aparecer un personaje clave (que ya habíamos olvidado) que le suelta un discurso sobre la responsabilidad o el amor.

Estas palabras serán suficiente para motivar al protagonista a hacer lo que hace dos minutos se negaba a hacer, en una muestra de bipolaridad muy preocupante. Ojalá todos tuviéramos ese poder de convicción.

6. Los terroristas de diferente país de origen

Si hay un estereotipo que cumplen las películas de acción estadounidenses es la de representar a los antagonistas como crueles terroristas de Europa del Este o de alguna parte de Asia y que pretenden llevar a cabo su venganza contra América debido a rencillas sobre la Guerra Fría, Guerra del Golfo o por la Invasión a Irak. Puede ser que el líder de este grupo de desalmados dé con la familia del protagonista y la secuestre para hacerle sufrir.

5. El malo siempre revive

 

Y si no, que se lo pregunten a Freddy Krueger, Michael Myers, Jason Voorhees o Ghostface, por citar algunos ejemplos. El cine de terror está saturado de este cliché que ya, salvo en pocas ocasiones, nos sorprende.

En el último acto, tras una cruenta lucha, el bueno acaba con el asesino. Un cambio de plano enfocando al protagonista mientras se da la vuelta, dejando atrás el cadáver del asesino, es la pista necesaria que el espectador tiene para darse cuenta de que cuando vuelvan a enseñar el lugar donde yace el cuerpo inerte, el malo habrá desaparecido.

4. La charla cursi

No sabemos bien bien si estas frases surgen de forma espontánea, pero sí que tenemos claro que son infalibles a la hora de acabar de conquistar a quien amamos.

En un momento dado del film, usualmente hacia el final, el protagonista, devastado porque cree que ya no tiene nada que hacer con la mujer que ama, le confiesa todo cuáles son sus sentimientos hacia ella mediante un sermón excesivamente azucarado que se supone que tiene que derretir nuestros corazones.

3. “Es sólo un rasguño”

Bronce para esta frase tan y tan repetida. Toda estrella del cine de acción que se precie no puede permitirse el lujo de sentir dolor cuando se le hiere, mientras que cualquiera de nosotros estaría KO en medio segundo si recibiéramos la mitad de dosis de mamporros, cortes o disparos que ellos.

2.  El montaje dramático en paralelo

Lo trataremos de explicar mejor: comienzo del tercer acto del film . Vemos los dos amantes, separados por un malentendido, mientras intentan rehacer sus vidas de forma paralela; de fondo suena una canción melancólica, generalmente acompañada por las notas de una guitarra.

A pesar de este momento triste y descorazonador, ¿hay alguien que dude en que ambos van a terminar reencontrándose? Segunda posición para quienes continúan teniendo fe en que este cliché siga surtiendo efecto.

1. “¡Mátalo ya, por favor!”

Eres un malo malísimo narcisista que lleva toda la película detrás del protagonista. Le has atacado donde más duele, has matado a sus seres queridos o amigos y has urdido un enrevesado plan para acabar con él.

¿Qué haces cuando el héroe cae en tus redes y puedes darle muerte? ¿Matarle en seguida? ¡NO! mejor suéltale un monólogo que ni Fidel Castro y si puedes, cuéntale tu plan maestro, no sea que la estrella no te lo vaya a desbaratar (¿verdad, James Bond?). Primer puesto más que merecido para este super cliché.

Comentarios
Mikan
También el típico: "¡Oh no! ¡Me he quedado sin cobertura/batería cuando más lo necesitaba!"
???
El cliché del padre de familia adicto al trabajo sin tiempo para estar con su esposa e hijos.