Tipos de energías: renovables, no renovables y alternativas

Existen una gran cantidad de tipos de energías en el mundo. Entre ellas encontramos las energías renovables, con numerosas ventajas, las energías no renovables que intentan ser remplazadas y las energías alternativas a las establecidas. ¿Cuántos subtipos hay y qué las caracteriza?
¿Cuántos tipos de energía existen?
¿Cuántos tipos de energía existen? | Imagen de: Cassie Boca.

 

Nuestro planeta cuenta con una rica fuente de recursos que el ser humano no ha dudado en explotar para su propio beneficio. De hecho, es raro pensar en cualquiera de las actividades que realizamos y que ninguna requiera, de una forma u otra, de alguno de los tipos de energías externas que se encuentran en la naturaleza o que se produzcan para tal fin.

1. Energías no renovables

Se considera que las energías renovables son aquellas que, por su alto grado de contaminación para el medio ambiente o por su escasez, son mucho más caras de producir.

A esta característica hay que añadirle que el ritmo de restablecimiento de los niveles de reserva de estas fuentes agotables, es más lento que su ritmo de consumo: muchas energías no renovables pueden tardar décadas o siglos en reponerse. De ahí la expresión “no renovable”, que se refiere a que, en escala humana, el tiempo de recuperación de estos recursos es mucho más largo y requiere de varias generaciones.

Para el aprovechamiento de estos tipos de energías, normalmente hacen falta combustibles fósiles, que deben ser quemados para generar calor y permitir esta producción. Entre estos carburantes, destaca el petróleo, por ser el más demandado y utilizado, pero también el uranio o el carbón.

1.1. Tipos de energías no renovables

A pesar de que en varios puntos del planeta se cuenta con reservas, es muy difícil que cuando las energías no renovables se hayan consumido definitivamente, puedan ser repuestas.

Las dos clases de energías no renovables con las que contamos actualmente son las siguientes:

1.1.1. Energías no renovables convencionales (Combustibles fósiles)

Entre estos tipos de energías no renovables, tenemos:

  • Carbón: este mineral sólido requiere también de varios millones de años para su formación y suele obtenerse a partir de la cremación de sustancias orgánicas como la leña. Cuando se quema, los vapores que emanan del carbón alcanzan los 600 grados de temperatura, permitiendo el funcionamiento de muchas centrales cuyas turbinas necesitan extremo calor, como las térmicas o termoeléctricas.
  • Petróleo: óleo orgánico inflamable, es una mezcla formada por diferentes hidrocarburos que tarda varios millones de años en generarse. Se acumula  en yacimientos subterráneos o marinos; y es imprescindible para fabricar combustibles como el gasóleo, gasolina o queroseno. Cuando se encuentra mezclado con agua, ambas sustancias se separan mediante un proceso llamado ‘refinado’.
  • Gas Natural: compuesto de gases, entre ellos el metano, dióxido de carbono, nitrógeno y etano. Las reservas de este combustible fósil suelen localizarse bajo tierra o en el subsuelo marino.

1.1.2. Energías no renovables no convencionales

De las energías no renovables y no convencionales que cada vez están siendo más utilizadas, destacan los combustibles nucleares, entre ellos el uranio o el plutonio. En las centrales donde son tratados, se sigue un proceso de fisión o de fusión, que libera la energía térmica contenida en estos materiales.

No obstante, en este subapartado, también podemos incluir los biocombustibles (o biocarburantes) y los agrocombustibles, opciones menos contaminantes y agresivas para el medio ambiente que reducen notablemente las emisiones de CO2 a la atmósfera. Sin embargo, para algunos expertos, se puede considerar que pertenecen a los tipos de energías renovables o alternativas, que veremos más adelante.

1.2. Ventajas de las energías no renovables

Por lo general, la mayoría de combustibles fósiles convencionales son fáciles de extraer y están muy disponibles en la naturaleza, además de que son más baratos que otros recursos.

Otro punto a favor, especialmente las nucleares, es que de ellas se obtiene una enorme fuente de energía constante.

Pero sin duda, el precio a pagar supera con creces cualquier beneficio de estas energías.

1.3. Inconvenientes

El primer inconveniente que tienen las energías no renovables viene ya en su propia definición: cuesta mucho tiempo recuperarlas, y más si vemos a qué ritmo se explotan.

En segundo lugar, estos tipos de energías son muy contaminantes, especialmente aquellas que requieren de carburantes que, una vez quemados, generan enormes emisiones de gases que suben a la atmósfera y que son perjudiciales para la salud de los seres vivos (humanos incluidos). Por no hablar del impacto ecológico de las extracciones de petróleo o las construcciones que centrales nucleares tienen en las zonas donde se levantan.

Por otro lado, como muchas energías no renovables se obtienen de ciertas materias primas que se encuentran de forma natural, éstas corren el riesgo de agotarse en un plazo de pocos años, con consecuencias inmediatas para el medio ambiente.

Finalmente, las energías nucleares suponen una enorme cantidad de residuos tóxicos de larga longevidad, que deben almacenarse escrupulosamente para no resultar perjudiciales. Sin embargo, la capacidad de estos almacenes de residuos no es infinita, además de que los vertidos a los ríos y a la atmósfera causan grandes catástrofes naturales.


2. Energías renovables

En contraposición a las no renovables, las energías renovables son aquellas cuyo origen es una fuente presente en la naturaleza prácticamente inagotable, pues se encuentra de forma abundante y se regeneran sin problemas. Además, son un tipo de energía limpia que no genera residuos ni gases contaminantes que contribuyan al efecto invernadero, de modo que no representan ningún peligro.

Debido a su alta disponibilidad, su extracción no representa un alto coste, constituyendo a las energías renovables como una propuesta respetuosa con la naturaleza y sostenible.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta es que las energías renovables suelen utilizarse, en su mayoría, para generar electricidad, aunque no únicamente se restringe su uso a esta fuerza.

2.1. Tipos de energías renovables

Existen varios tipos de energías ‘limpias’, cuya clasificación se basa en el tipo de fuente de la que parte.

2.1.1. Energía solar

Como bien dice su nombre, esta energía recoge el calor emanado por los rayos solares para originar altas temperaturas, vapor de agua o electricidad.

Si bien el sol es una estrella cuya vida un día terminará, la longevidad del gran astro todavía es de unos cuantos millones de años, motivo más que suficiente para considerar que sus rayos forman uno de los tipos de energías renovables prácticamente interminables.

2.1.2. Energía hidráulica

Gracias a la fuerza del agua, la energía hidráulica aprovecha las corrientes para obtener electricidad en generadores especializados para ello, de modo que también podríamos llamarla “energía hidroeléctrica”.

Es uno de los tipos de energías que está ligada a la energía solar, pues los ciclos del agua en la naturaleza dependen de la temperatura generada por la radiación del astro rey.

2.1.3. Energía eólica

Tipo de energía que aprovecha la fuerza cinética del viento, captada por aerogeneradores (una versión modernizada de los molinos de viento), para producir electricidad.

2.1.4. Energía geotérmica

Es aquella que proviene del calor que se acumula en las rocas y fuentes de agua del subsuelo. Bajo tierra, las temperaturas que pueden alcanzarse con tan altas (especialmente en áreas cercanas a tierras volcánicas), que la energía geotérmica puede servir para calentar agua, alimentar calefactores o producir electricidad.

2.1.5. Energía biogás

También denominada ‘biomasa’, bajo esta expresión se engloba aquella energía que se extrae de fuentes orgánicas, tanto vegetales como animales. Pueden servir como biomasa, desde la materia fecal de los animales, hasta cualquier resto vegetal resultado de la actividad agrícola.

2.2. Ventajas

Las energías renovables son una opción ecológica frente a aquellas que destruyen el medio y la capa de ozono, hundiéndonos cada vez más en las consecuencias del cambio climático. Utilizando estos tipos de energías limpias, lo que hacemos es reducir los efectos que ya hoy estamos padeciendo.

Por su condición de inagotables, sus existencias nunca merman, únicamente varía la cantidad según ciclos. De conocerse estos cambios naturales, sería posible adelantarse y aprovechar al máximo estas energías cuando su potencia fuera mayor.

Con el tiempo, el uso de energías renovables está ganando terreno a las no renovables, con lo que se reducen no sólo los costes de producción, sino también la dependencia energética; a la vez que se promueve el desarrollo tecnológico en un campo que puede ofrecer muchas posibilidades de futuro, además de la evidente disminución de peligros medioambientales.

2.3. Inconvenientes

Aunque está claro que los tipos de energías renovables son el futuro de la sostenibilidad, su impacto medioambiental tampoco es 0.

Por ejemplo, para la instalación de parques eólicos o de placas solares, debe perforarse el suelo sobre el que se van a levantar los molinos de viento, que además son un gran peligro en mitad de las rutas de las aves voladoras. Igualmente, se ocupan extensiones de terreno que pueden reducir el hábitat de las especies que allí vivan.

Por otro lado, la construcción de presas también afecta a la biodiversidad de ese área en concreto; y puede multiplicar las probabilidades de aparición de ciertas enfermedades causadas por el estancamiento de las aguas, de donde brotan mosquitos, los principales portadores de ciertas epidemias.

La geotérmica también es un tipo de energía que puede ser nociva, ya que puede producir la liberación de gases con efecto invernadero que permanecían bajo el sustrato terrestre.


3. Energías alternativas

Muchos utilizan las expresiones “energías renovables” y “energías alternativas” como sinónimos intercambiables, si bien se trata de tipos de energías diferentes para según quién.

Aunque es cierto que las energías renovables son en sí una alternativa a otras más contaminantes, los hay que prefieren referirse a las energías alternativas como aquellas que, o bien no se consiguen a partir de la quema de combustibles fósiles, o que no producen residuos. En cambio, para otros expertos, son aquellas que incluyen ambas acepciones: ni implican dicha combustión y además, son limpias o verdes.

Si recordamos, uno de los inconvenientes de las energías renovables es que, aunque menos agresivas y en menor proporción, tienen cierto impacto en el medio ambiente. Por ello, ni la energía eólica ni la biomasa se ajustarían bien a esta definición.

Algunos tipos de energía alternativa propuestos son:

3.1. Heliocultivo

Utilizando una mezcla obtenida de dióxido de carbono, luz solar, sales minerales, agua y organismos vegetales, da como resultado un tipo de combustible que no necesita ser purificado (es decir, que no se tiene que separar la materia desechable de la que es aprovechable).

3.2. Agua salada

Valiéndose de las grandes masas de agua salada, no son pocas las voces a favor de esta energía limpia, cuyo único impedimento parece ser el proceso de desalinización al que debe someterse el líquido elemento para poder explotarse.

3.3. Minería lunar

En nuestro satélite hay grandes cantidades de Helio-3, un tipo de gas no radiactivo con capacidad de convertirse en un tipo de energía limpia alternativa, si se transforma mediante fusión nuclear.



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