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Los 8 inventos de Nikola Tesla que cambiaron el mundo

Te revelamos los revolucionarios inventos de Nikola Tesla, a quien a pesar de su olvido muchos consideran el inventor del siglo XX.
Estos inventos han sido el legado más importante de Nikola Tesla. | Imagen de: Mohammed Hassan.

 

¿Sabía que la radio, la corriente alterna o el helicóptero son inventos de Nikola Tesla? El Leonardo da Vinci del siglo XX fue uno de esos personajes excepcionales en la historia que, pudiéndose contar con los dedos de una mano, no solo tienen una mente privilegiada sino la capacidad de pensar más allá y avanzarse a su tiempo.

A pesar de que los inventos de Nikola Tesla revolucionaron el mundo, murió en el olvido y su nombre no ocupa en la historia de la ciencia el lugar que merece. Te descubrimos a continuación su trágica biografía y sus 8 inventos más destacados.

Nikola Tesla, una vida marcada por el fatalismo

La biografía del científico serbio Nikola Tesla nos acerca a una de esas vidas marcadas por el combate entre un destino trágico y la misión del genio visionario.

Nacido en 1856 en una población remota y olvidada del imperio austrohúngaro, con 17 años es infectado de cólera y está a punto de morir, pero tras su recuperación inicia una brillante carrera académica que le lleva, en 1884, a ponerse bajo las órdenes de Thomas Alva Edison.

Hasta ese momento, Edison se había ganado fama mundial con sus inventos acerca de la corriente continua y su utilidad a la hora de proporcionar energía eléctrica. Gracias a ello había conseguido abrir varias centrales y hacerse con una cartera de clientes.

Sin embargo, la mente visionaria de Nikola Tesla descubrió que la corriente alterna podía tener más posibilidades. Así se demostró a la larga, pero su idea chocaba directamente con los intereses de su mentor Edison, y empezó una lucha entre el ego y el poder de uno y la ambición creadora de otro.

Desde entonces, la vida de Nikola Tesla está marcada por las contradicciones entre su genio y las crueles consecuencias del poder y el dinero. Aunque tenía una mente brillante, el científico serbio nunca se interesó por los negocios, y su falta de visión empresarial en una época marcada por el imperio del dinero le condenó.

Tras una histórica batalla con Edison, emprendió un camino en solitario en el que tuvo que combatir contra el monopolio de la electricidad y el sistema bancario. Su empeñó le llevó a pequeñas conquistas que, casi de forma inconsciente, le llevaron a forjar el sueño de su vida: inventar la energía y las comunicaciones inalámbricas.

Para ello construyó una enorme torre de alta tensión que debía mandar señales telefónicas transatlánticas sin necesidad de cables. Pero una vez más, la falta de financiación arruinó sus esperanzas.

El fracaso se sumó al golpe que había recibido años atrás cuando Marconi le robó la patente de la radio, por la cual acabaría recibiendo el premio nobel. Abandonado por el poder financiero, arruinado y olvidado, Nikola Tesla se retiró los últimos años de su vida en una dramática soledad marcada por la enfermedad mental y la ruina económica.

Murió solo en una habitación de hotel de Nueva York el 7 de enero de 1943.

Los 10 inventos de Nikola Tesla que cambiaron el mundo

Así, aunque en la historia de la ciencia han quedado grabados los nombres de Edison o Marconi, sus descubrimientos habrían sido imposibles sin las aportaciones de Nikola Tesla, que fueron auténticas invenciones revolucionarias para su tiempo. Hete aquí las más relevantes:

1. La corriente alterna

La diferencia entre la corriente continua que defendía Thomas Alva Edison y la corriente alterna que descubrió Nikola Tesla era que esta última tenía unos costes de producción más bajos y la que resultaba más fácil de transportar.

Gracias a la acción de un transformador que regula la intensidad de la energía eléctrica, Tesla consiguió que esta se transmitiera combinando tensión, intensidad y tiempo con un solo dispositivo, y no conectando varias dínamos en serie como exigía la corriente continua de Edison.

La energía de las centrales eléctricas y o la electricidad de nuestros hogares funciona gracias a la corriente alterna ideada por Nikola Tesla.

2. La radio

En 1893, antes que ningún otro científico, Nikola Tesla presentó ante la Asociación Nacional de la Luz Eléctrica los mecanismos del funcionamiento de la transmisión de señales radiofónicas. En su momento esto supuso una revolución científica de primera magnitud, pues suponía el envío de señales sin necesidad del cable.

Sin embargo, su enemigo Edison medió para que en 1904 la oficina de patentes adjudicara la invención al italiano Guglielmo Marconi, que en 1909 recibiría por el invento el Premio Nobel. Solo después de su muerte, una corte del tribunal supremo de los Estados Unidos falló a favor de devolver la patente a Tesla.

Sea como sea, los descubrimientos de Tesla en ese campo fueron esenciales para el desarrollo posterior de otros dispositivos.

3. La bobina de Tesla

Uno de los inventos que ha quedado para siempre asociado su nombre es la bobina eléctrica, un receptor de alta tensión compuesto por una serie de circuitos eléctricos resonantes acoplados.

Se trata de un recibiente acumulador de cristal de entre 15 y 20 centímetros alrededor del cual se enrollan unas 80 vueltas de hilo de cobre. Dentro se coloca otro recipiente primario con la misma estructura, y se sumerge en aceite mineral. Con este invento Tesla pretendía demostrar la posibilidad de transmitir a larga distancia de forma inalámbrica.

Aunque la bobina Tesla, inventada en 1891, fue luego superado por otros inventos del mismo Tesla, en la actualidad se siguen produciendo con grandes niveles de potencia que pueden alcanzar muchos megavoltios. Se utilizan, por ejemplo, para iluminar grandes superficies.

4. Energía gratuita e ilimitada

El gran sueño de Nikola Tesla, su gran aportación a la humanidad, era la producción ilimitada y gratuita de energía eléctrica para la población mundial. En una sociedad donde dominaba el gran capitalismo financiero, Nikola Tesla era un filántropo con vocación humanista que acabó devorado por el sistema.

En 1901 el magnate James S. Warden cedió parte de sus terrenos a Tesla, con la esperanza de que su sistema de energía se consolidaría en una Ciudad de la Radio. Tesla empezó a construir una enorme torre de 30 metros llamada oficialmente Torre Wardenclyffe, aunque pasó a la historia como Torre Tesla.

Desde la torre pretendía emitir señales inalámbricas, con el fin último de proporcionar energía inagotable a todo el mundo. Pero de nuevo, su poca visión empresarial agotó la paciencia del multimillonaria J. P. Morgan, quien acabó financiando las emisiones de radio que Marconi estaba desarrollando con más velocidad.

5. El rayo de la muerte

Tras su muerte y como campaña de desprestigio, muchos de sus enemigos le consideraron como el creador de la arma de destrucción masiva definitiva que acabaría con el mundo. Sin embargo, es poco probable que el hombre que pretendía llevar la energía eléctrica a todo el mundo de forma gratuita pretendiera aniquilar la población.

Lo cierto es que Tesla, ahogado por los apuros económicos, decidió dar al proyecto de la Torre Wardenclyffe una continuación con implicaciones militares: pensaba que así sería financiado por algún departamento de Estado. Además, Tesla imaginaba en un mundo donde todas las naciones pudieran utilizar su arma con fines defensivos.

El rayo de la muerte, uno de los inventos más inquietantes de Nikola Tesla. | Imagen de: Hans Braxmeier.

 

Su invento, llamado el “rayo de la muerte” o “Teleforce”, era un arma que disparaba un haz de partículas microscópicas que multiplicaba la potencia destructiva de cualquier otra arma anterior. Sería algo así como la versión científica de la pistola de rayos laser de los superhéroes de los cómics.

Sin embargo y debido a la gran inversión que requería, nunca recibió la financiación necesaria.

6. Aeroplano de despegue y aterrizaje vertical

No solo en el campo de la electricidad desarrolló su ingenio Tesla. También en la aeronáutica tuvo un papel destacado gracias a la creación de un primer prototipo de helicóptero de quien el científico serbio aseguró que sería de gran utilidad para el futuro.

En 1928 patentó un “helicóptero-plano”, un aeroplano con una hélice central situada en la parte superior y una turbina como precedente del motor de reacción. Tesla trabajó durante muchos años en él, pero la muerte repentina de su amigo el multimillonario John Jacobs en el hundimiento del Titanic en 1911 impidió su financiación.

Sin embargo acabó patentando su invento y, mucho después, sus trabajos sirvieron de apoyo para la construcción de los primeros aviones de despegue y aterrizaje vertical.

7. Tesclascopio

El carácter histriónico de Nikola Tesla le acompañó toda su vida. Era un tipo raro. Y a medida que sus sueños iban quedando enterrados por la realidad del capital financiero, su personalidad fue tomando tintes cada vez más excéntricos.

Su invento más peculiar fue el denominado Teslascopio, presentado en sociedad en 1931 con ocasión del 75º cumpleaños del genio. Y el ingenio creó furor: se trataba ni más ni menos que de un receptor para entablar comunicación con los extraterrestres.

Ya en 1889 Tesla recibió en uno de sus experimentos un flujo energético que interpretó como procedente de otro planeta, y a partir de entonces se convenció de la presencia de vida en Marte.

A pesar de que con ello se ganó la animadversión de la comunidad científica, Tesla trabajó concienzudamente en un artilugio que permitiera establecer comunicación con una eventual comunidad alienígena.

8. Los rayos X

Desde 1887 Nikola Tesla empezó a desarrollar varios experimentos con rayos X, cuya novedad era la utilización de un tubo sin electrodo receptor. Este funcionaba emitiendo electrones desde un único electrodo, de modo que una vez liberados los electrones eran repelidos por un campo eléctrico elevado cerca del electrodo.

Tesla también fue el primero en alertar de los peligros de trabajar con rayos X por los efectos nocivos que tenía sobre la piel de los seres humanos. Por eso dedicó varios años de su estudio a analizar el daño en la piel producido por los rayos X.

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