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Droga speed: los efectos de la "cocaína de los pobres"

El speed es una metanfetamina más barata que la cocaína pero que multiplica sus efectos estimulantes. Os contamos los efectos de esta potente droga.
La droga speed se comercializa en forma de pastillas. | Imagen de: Wikimedia Commons.

 

Algunos lo consideran “la cocaína de los pobres”, pero en los ambientes festivos todo el mundo lo conoce como speed, una metanfetamina cuya composición química rebaja los costes respecto la cocaína y multiplica sus efectos estimulantes. Por eso cada vez más los jóvenes prefieren colocarse con la droga speed que con cocaína.

Así, su consumo se ha disparado y empieza a hacerle sombra a la misma cocaína, que sigue siendo el estupefaciente más vendido. Sin embargo, las autoridades médicas alertan de los efectos tóxicos de esta droga.

¿Qué es el speed?

Uno de los fenómenos de los últimos años es la multiplicación de las drogas de diseño y su extensión entre los ambientes de fiesta. Las drogas de nueva generación ofrecen cada vez un abanico más grande efectos y sensaciones, pero solo el speed está llamado a desbancar en el mercado a la reina de las substancias estupefacientes, la cocaína.

El speed es una metanfetamina estimulante del sistema nervioso central que proporciona al consumidor una sensación de más energía (el típico subidón). Sus efectos son calcados a los de la cocaína, solo que con más intensidad y duración.

Además de ser más “efectivo” que la cocaína, cuya adulteración cada vez más recurrente hace que vaya perdiendo calidad, el speed es mucho más barato: alrededor de 20 euros el gramo por 60 de la cocaína.

De hecho, el speed es una droga muy antigua, alrededor de 100 años, y se ha utilizado con varios fines a lo largo de su historia: como estimulante para los soldados en la guerra, como inhibidor del apetito para terapias de adelgazamiento, como energético para trabajos físicos duros o incluso como activador de la actividad cerebral para estudiantes.

Se llegó a comercializar en farmacias, pero desde 1986 se prohibió su uso en España y pasó a ser una droga ilegal.

Efectos del speed

El sulfato de anfetamina o speed se vende mayoritariamente en polvo y, por lo tanto, se consume esnifando, aunque también se puede presentar en forma de pastilla y consumirlo por vía oral. Una de las características de esta droga es la baja calidad de su producción, pues se suele cortar con otros elementos como cafeína, lactosa, manitol, efedrina, etc.

Una vez esnifado, el speed ofrece de forma inmediata varios síntomas:

1. Vasodilatación

La filosofía del speed está en su propio nombre: “speed” significa rápido en inglés, es decir, aceleración. Lo que produce es una aceleración de las principales funciones orgánicas y una activación del sistema nervioso central, lo que da el efecto del famoso subidón. Como función principal, además, multiplica los efectos del alcohol.

Una vez consumido, el sulfato de anfetamina tiene como reacción inmediata la dilatación de los vasos sanguíneos y el aumento de la tensión arterial. El consumidor siente esos efectos con la aceleración de la respiración y el aumento de la temperatura corporal.

2. Sensación de euforia

Junto con el consumo de alcohol, el speed produce en el consumidor una sensación de euforia y excitación. Por eso la principal función de esta droga para quien lo consume es conseguir un plus de energía y alargar la fiesta.

Cuando se esnifa el speed se nota una disminución del cansancio y se tiene más ganas para bailar, realizar cualquier actividad o mantener una alta comunicación social. A diferencia de la cocaína, normalmente se necesita menos dosis de speed para conseguir unos efectos similares.

3. Movimientos involuntarios

Sucede también con la cocaína, y es que una vez se ha ingerido la droga y se alcanza el punto de subidón máximo, el consumidor puede realizar algunos movimientos involuntarios. Estos son, sobre todo, una masticación involuntaria con la mandíbula.

Sin embargo, en dosis normales y sin tener en cuenta los posibles efectos del alcohol, con speed el consumidor es siempre consciente de sus acciones y no tiene efectos psicotrópicos o alucinógenos.

4. Desaceleración

Cuando desaparecen los efectos del speed se produce el llamado bajón, que vendría a ser como una desaceleración paulatina en la que los efectos van desapareciendo. Las consecuencias más evidentes de ese proceso es la aparición de cansancio físico y psicológico, sequedad bucal y apatía.

El speed multiplica los efectos estimulantes de la cocaína. | Imagen de: Greta Schölderle Møller.

 

El sujeto entra en una fase de ligera depresión suscitada por la desaparición de los efectos estimulantes, al mismo tiempo que el ritmo cardíaco baja, la respiración recupera su ritmo normal y se reduce la dilatación de los vasos.

5. Insomnio

Uno de los síntomas más comunes del speed es la dificultad para dormir cuando el sujeto se encuentra bajo sus efectos, un extremo que la cocaína de alta calidad consigue contrarrestar. Dicho de otro modo, cuando se interrumpe bruscamente el consumo de cocaína es más fácil conciliar el sueño que cuando se ha consumido speed.

¿Cuánto dura el efecto del speed?

La duración puede variar depende de la constitución física del consumidor, la cantidad consumida, las condiciones, la combinación con alcohol u otras drogas, etc. Pero se calcula que los efectos se pueden alargar más de 12 horas, bastante más que la cocaína, y se mantiene en el cuerpo de 1 a 3 días.

Riesgos del speed

La comunidad médica alerta de los perjuicios que puede ocasionar el speed, cuya composición química adulterada con varios componentes lo convierte en especialmente agresivo para el cuerpo. Estos son algunos de los riesgos elevados que presenta:

1. Intoxicación

Aunque parezca que produce efectos positivos en la persona que lo toma, que está eufórica y con mucha energía, en realidad puede producirle fácilmente irritabilidad y períodos de agresividad.

Al inhibir las sensaciones de estrés o peligro, las personas que lo consumen pueden realizar conductas de riesgo que las pongan en peligro. También aumenta en la persona la capacidad de ingerir alcohol, por lo que puede inducir a un colapso por intoxicación.

2. Taquicardia

Como ya hemos visto el speed altera automáticamente las constantes vitales y revoluciona las funciones orgánicas. El efecto inmediato es una aceleración del rimo cardíaco. En grandes dosis el consumidor puede experimentar taquicardias peligrosas acompañadas de sudoración y posibles crisis de ansiedad.

No se descarta, en algunos casos, el ataque al corazón y la muerte, aunque esto es más frecuente cuando el speed se consume por vía intravenosa.

3. Adicción

El speed constituye una de las drogas más adictivas junto con la cocaína. De hecho, aunque se considera que tiene efectos más prolongados e intensos que esta, no está demostrado que el speed enganche más que la coca.

La razón de su alta capacidad adictiva es que libera una gran cantidad de dopamina (principal neurotransmisor de la dependencia). Aunque se suele tomar solo en fiestas de forma lúdica y espontánea (y no diariamente), se necesitan muy pocas dosis para crear una dependencia física.

Cuando se consume speed de forma frecuente el cerebro empieza a necesitar dosis cada vez mayores. Una de las principales consecuencias es la depresión.

4. Depresión

Una de las claves de este tipo de droga es que los efectos negativos empiezan a aparecer sobre todo a largo plazo, mientras que la sensación inmediata es de placer.

Una de las funciones de la dopamina es la de generar placer, y por eso cuando el speed activa esta sustancia dentro de nuestro cuerpo nos sentimos satisfechos, gratificados, felices. Sin embargo, lo que estamos haciendo es engañar al cerebro.

Cuando dejamos de proporcionar a nuestro cerebro esas dosis extras de dopamina que ofrece el speed, la sensación de placer y satisfacción disminuye aun cuando realicemos actividades placenteras. La sensación de no disfrutar con nada va aumentando hasta desarrollar un cuadro depresivo profundo.

5. Psicosis y ansiedad

También a largo plazo se puede desarrollar una psicosis tóxica anfetamínica, una enfermedad mental parecida a la esquizofrenia que somete al sujeto a períodos de trastorno psicótico: alucinaciones, delirio, agresividad, disociación de la realidad, etc.

Inicialmente, esta psicosis desaparece cuando se deja de consumir la droga, pero en casos extremos puede derivar en un trastorno crónico.

En otros casos el consumo de speed puede generar un cuadro de ansiedad en el que la persona queda paralizada por el miedo y entra en una situación de colapso, con dificultades para respirar, sudoración, palpitaciones, etc.

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