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Los 10 tipos de liderazgo que existen y definición de líder

¿Qué es lo que diferencia a un buen líder y qué tipos de liderazgos hay? Os damos respuestas sobre un tema que afecta al ámbito grupal y empresarial.
Hay varios tipos de liderazgo, dependiendo de la personalidad del líder. | Imagen de: Free-photos.

 

Los vemos en la oficina, en la política, en el deporte. Los vemos cada día a nuestro alrededor organizando, mandando, controlando. Los vemos ejerciendo su autoridad en varios tipos de liderazgo. Son los líderes, personas de carne y hueso cuya función es guiar a un grupo hacia los objetivos marcados con rapidez, decisión y eficacia.

Según el nivel de autoridad, el ámbito en el que actúan o las estrategias que eligen, los líderes desarrollan varios tipos de liderazgo que se ajustan a varias funciones, con sus ventajas y desventajas.

Definición y características del líder

El liderazgo se define como la capacidad de dirigir los esfuerzos de un trabajo hacia el objetivo final con la máxima eficiencia. Por lo tanto, los líderes son personas que disponen de una serie de cualidades que les otorgan ventajas competitivas sobre las demás personas de un grupo.

La relación entre ese líder y los demás se basa en los conceptos autoridad-obediencia. El líder asume los riesgos de dirigir al grupo, y el éxito o el fracaso descansa sobre sus espaldas. El grupo asume la obediencia como fe ciega en las capacidades del líder.

Sin embargo, con la autoridad no es suficiente. Lo que diferencia a un líder de un jefe es cualitativa: el jefe ejerce una autoridad fría sobre su equipo, mientras que el líder dirige y organiza siendo para los demás un referente y un guía. Por eso dispone de una serie de cualidades específicas:

1. Liderazgo moral

El líder tiene que ser un ejemplo para el grupo, pues solo así conseguirá obediencia y disciplina. Los subordinados siguen al líder por jerarquía corporativa, pero sobre todo porque creen en él y porque este les inspira confianza y seguridad.

Aunque la psicología y las teorías sobre el liderazgo han creado estrategias para dirigir de forma eficiente, al final los mejor líderes son aquellos que mediante el ejemplo transmiten sus valores al resto del grupo.

2. Seguridad

Un líder es un organizador y un planificador, pero sobre todo un guía: ese referente al que los subordinados miran cuando se encuentran perdidos. Por eso, sobre todo en momentos de dificultades, un rasgo fundamental en el líder es la seguridad.

En la medida en que ese líder sepa transmitir estabilidad y seguridad en el grupo, conseguirá una base sólida a partir de la cual explotar las virtudes de cada uno.

3. Organización

Definir las tareas y organizar al grupo para su cumplimiento es uno de los rasgos más prácticos de un líder. Por eso suelen ser personas ordenadas y con mucha lucidez, capaces de optimizar las cualidades de cada uno y orientarlos a la tarea.

Para una buena organización y planificación el líder tiene que reunir dos condiciones: un buen conocimiento de las tareas y un buen conocimiento de su equipo.

4. Motivación

Lo que diferencia a un líder de un jefe es su especial capacitación para motivar al grupo. A partir de su carisma y su psicología sabrá cómo alentar a sus subordinados para que den lo mejor de sí.

Ese rasgo es tan importante que todas las técnicas psicológicas orientadas al liderazgo lo han tomado como la parte más importante a desarrollar. Todo se centra en eso.

5. Comunicación

Aunque existen tipos de liderazgo más autoritarios y otros más democráticos, todos necesitan en mayor o menor medida comunicación. Eso es esencial porque ayuda al líder a conocer a su equipo para saber manejarlo y organizarlo.

El tipo de liderazgo autoritario utilizará la comunicación para transmitir las órdenes de forma clara y precisa, mientras que el líder participativo hará de la comunicación su puntal clave en la relación de tú a tú con sus subordinados.

10 tipos de liderazgo

La psicología ha desarrollado varias estrategias para que el líder pueda llevar a cabo su tarea de guía con el máximo de eficiencia. Así podemos distinguir entre perfiles de liderazgo más autoritarios y otros basados en la horizontalidad.

Existen varios tipos de líderes, como el líder empresarial, el líder educativo, el líder político, el líder en un grupo… Y todos ellos pueden ajustarse a las siguientes tipologías o tipos de liderazgo con sus respectivos ejemplos.

1. Líder autocrático

Se trata de un tipo de liderazgo poco actualizado con la evolución psicológica del líder y su ajuste a las nuevas necesidades. No obstante, resulta muy eficaz en situaciones de crisis o cuando se requiere una gran eficiencia en poco tiempo.

El liderazgo autocrático se fundamenta en la unidireccionalidad de las órdenes y la no interacción en entre el líder y el grupo. El líder emite unas órdenes claras y concisas y el grupo obedece sin rechistar. Por eso son muy necesarios cuando se entra en un período crítico y se necesitan atajar inconvenientes como la excesiva relajación, el caos o la descoordinación.

El inconveniente del líder autoritario es que genera fácilmente animadversión al grupo y su posición dependerá siempre del éxito. Cuando un líder autoritario impone su mano dura pero no consigue los resultados prometidos, tiene los días contados.

El líder autocrático ejerce un liderazgo autoritario, sin lugar a discusión. | Imagen de: Felix Lichtenfeld.

 

2. Líder burocrático

Es un tipo de liderazgo ya casi desterrado de las empresas, aunque aún se le puede ver por ciertos sectores. El líder burocrático cuenta con cero carisma y fundamenta todo su ascendente en la disciplina y la representación de una marca o ideología concreta.

Lo que caracteriza al líder burocrático es que es la encarnación de un partido político, una administración o una marca empresarial, y como tal transmite sus ideas y valores de forma fría y racional. Suele trasladar las reglas y normas de una forma tan estricta como lo es su exigencia en el cumplimiento.

Es un tipo de liderazgo más pensado para el ámbito político, pero algunas empresas lo utilizan cuando se encuentran en una situación de poca seguridad o debilidad.

3. Líder carismático

Es una evolución del liderazgo autocrático y se queda a medio camino entre la autoridad y la democracia participativa. A pesar de ello, al líder carismático le cuesta mucho ceder poder y le gusta siempre tener la última palabra.

Pero a diferencia del líder autocrático, el carismático dispone de unas habilidades geniales que le hacen ser admirado y respetado por el grupo. Su virtud está en que genera entusiasmo, ya sea por su aspecto físico, la forma de hablar o el arrojo en sus acciones, y contagia al grupo de energía y motivación.

Por eso es difícil que un líder carismático delegue funciones: se cree muy por encima de los demás y tiene asumido un supuesto papel mesiánico del que no puede renunciar.

4. Líder democrático

Se llama también liderazgo participativo y se acerca más al concepto moderno de líder que se intenta introducir en las empresas hoy en día. Su característica principal es que cede al grupo una gran capacidad de decisión renunciando, a su vez, a parte de su autoridad.

Para ello necesita una gran preparación en técnicas psicológicas de manejo de grupo, pues el liderazgo democrático y participativo ofrece una serie de riesgos a tener en cuenta. Si no se maneja de forma adecuada puede derivar en debilidad, caos, enfrentamiento y malos resultados.

Sin embargo, la gran ventaja es que permite a los miembros del equipo sentirse parte activa de la toma de decisiones y eso les da motivación para trabajar de forma eficiente más allá de la motivación económica. Ejercido de forma inteligente y hábil, el liderazgo democrático puede evolucionar hacia un tipo de liderazgo carismático.

5. Liderazgo de laissez-faire

Se basa en la expresión francesa laissez-faire (deja hacer), y por lo tanto se trata de un líder que asume un rol pasivo y cede toda la autonomía de las decisiones a los miembros del grupo. En este caso el líder tiene un papel de supervisión.

Los peligros de este tipo de liderazgo son evidentes: si los miembros del grupo carecen de experiencia e iniciativa el desarrollo de su actividad puede ser caótico y desastroso. Pero cuando estos disponen de preparación y empuje, puede ser todo un éxito.

De hecho, esto se fundamenta en los estudios psicológicos que aseguran que cuando una persona está capacitada y dispone de grandes virtudes en el desarrollo de una actividad, un liderazgo muy rígido es contraproducente, pues acaba actuando como corsé o limitador del impulso creador y la eficiencia.

6. Líder natural

Es un tipo de liderazgo carismático, pues genera una admiración y veneración en el grupo, pero lo que lo hace especial es que el líder natural no está reconocido como tal. O sea, que no dispone de un cargo específico que le otorgue unas responsabilidades concretas.

Sin embargo, su capacidad de persuasión y sus habilidades resolutivas le conceden un ascendente intrínseco entre el grupo. Dicho de otro modo: el líder natural es aquel al cual la comunidad sigue ciegamente sin necesidad de ostentar un cargo.

Dentro de las empresas existen líderes naturales que acumulan muy buenos resultados, y su voz se escucha con más fuerza incluso que el jefe oficial. En la sociedad también lo podemos detectar fácilmente, porque sus opiniones son siempre escuchadas y respetadas aun cuando no disponen de ningún cargo.

7. Liderazgo transaccional

Es una forma evolucionada de liderazgo cada vez más de moda en las empresas, y consiste en el sistema de recompensas y castigos, o sea, de transacciones. En este caso el líder motiva a su equipo a través de incentivos de tipo material o inmaterial.

En este caso se premia el esfuerzo concreto y momentáneo, en vez de fijar la atención en un objetivo final. También supone que, de algún modo, el trabajador se esfuerza por un motivo puramente lucrativo e individual y se desvincula del interés general. Por el contrario, es un tipo de liderazgo muy efectivo y pragmático.

En este liderazgo se suele emplear una comunicación estrecha entre líder y subordinados, de modo que el sistema de recompensas y castigos es flexible y se asume como un trato de igual a igual en el que ambas partes salen beneficiadas.

8. Liderazgo transformacional

Este tipo de liderazgo ideado por el experto James V. Downton, ha sido considerado como el más eficiente de todos. Basado en las experiencias de grandes líderes como Martin Luther King o Franklin D. Roosevelt, pone la atención en la fusión del líder y sus subordinados como un solo hombre.

A nivel práctico esto se traduce en que el líder y los mandados se motivan uno al otro para alcanzar el objetivo común. El líder debe disponer de una ejemplaridad moral que genere lealtad y motivación al subordinado, y a partir de ahí desarrollar la comunicación estrecha entre ambas partes.

Entre las varias ventajas de este tipo de liderazgo se encuentra su capacidad de generar altas expectativas, su motivación para la consecución de objetivos comunes, su creación de una equidad dentro del equipo (nadie está por encima de nadie), su capacidad de generar implicación en el grupo, etc.

9. Liderazgo orientado a la tarea

Son líderes de perfil más autoritario cuya actividad está orientada a garantizar el cumplimiento eficiente de la tarea. Se centra básicamente a eso y a eso supeditan el resto de las cualidades de un líder. Por eso suelen resultar fríos y distantes.

El liderazgo puedes estar orientado al grupo, a las personas o a una tarea concreta. | Imagen de: Pixabay.

 

Su gran virtud es la gran capacidad que tienen de fijar objetivos, definir las tareas y organizar al equipo. Sus órdenes son siempre claras y precisas y exigen un cumplimiento disciplinado. Si se ejerce correctamente, da buenos resultados y ofrece eficiencia.

Su obsesión es aumentar la productividad, pero esa mentalidad estajanovista a menudo desmotiva a los trabajadores, pues el liderazgo orientado a la tarea descuida el bienestar de los empleados.

10. Liderazgo orientado a las personas

Es un tipo de liderazgo opuesto al anterior que pone el acento en la construcción de un equipo. Según esta filosofía, poner el foco en los resultados es contraproducente, y en cambio suele dar buenos resultados centrar los esfuerzos en construir un buen equipo, motivarlo y formarlo.

Este un líder de tipo democrático que da mucha capacidad de participación al subordinado y permite el apoderamiento del equipo. Mediante esta estrategia consigue generar la idea de que forman parte activa del proyecto y el éxito y el fracaso es compartido, por lo que su capacidad de trabajo va más allá de una simple motivación económica.

Como contrapartida, tiene el peligro de olvidarse o alejarse del objetivo real de una empresa, el resultado final. Por eso en las empresas cada vez más se combinan el liderazgo orientado a las personas con el liderazgo orientado a la tarea.

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