Carácter Urbano

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: hola@psicologiaymente.net

Tripofobia: qué es y 4 imágenes para entenderla

Si experimentas asco con una de las imágenes que os presentamos a continuación, puede que padezcas tripofobia. Os explicamos qué es y sus síntomas.
La tripofobia, un miedo más común de lo que crees. | Imagen de: Trypophobia.com

 

Probablemente nunca hayas oído hablar sobre la tripofobia, pero es posible que cuando contemples una de las imágenes que exponemos más adelante experimentes una sensación de lo más incómoda. Os explicamos en qué consiste esta fobia y las diferencias con la dermatopatofobia, un trastorno reconocido por la comunidad científica.

¿Qué es la tripofobia?

La tripofobia también es llamada fobia al patrón repetitivo, y consiste en el miedo, la aversión o la repulsa a las figuras geométricas continuas, en especial pequeños agujeros en superficies planas o patrones de rectángulos muy juntos.

Esta fobia no tiene una explicación fácil y, de hecho, no está recogida en el ‘Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales’. Sin embargo, un porcentaje muy alto de la población (aunque no hay un estudio que determine el porcentaje exacto) siente una profunda incomodidad al contemplar determinadas “imágenes fuertes”.

Etimológicamente, el término se acuñó en el 2005 y surge de la combinación del griego “typo” (“perforación” o “agujero”) y “fobia”.

Algunos expertos, como el investigador en ciencias de la visión Geoff Cole, señalan que la tripofobia puede ser un mecanismo evolutivo para rechazar el peligro. Al parecer, algunos de los animales más venenosos de la tierra presentan algunos patrones repetitivos en la piel, por lo que el miedo a dichos patrones representa un mecanismo de defensa.

Otros, en cambio, señalan que la tripofobia está relacionada con el miedo a los parásitos o infecciones cutáneas, y es que algunas de las imágenes consideradas “fuertes” o susceptibles de provocar rechazo guardan cierta similitud con una infección dermatológica.

Síntomas de la tripofobia

Los síntomas de la fobia a los patrones repetitivos son muy variados, aunque la mayoría no ponen en riesgo la salud del individuo. La lista completa es la siguiente:

  • Aversión o rechazo.
  • Sudoración.
  • Sensación de hormigueo en las extremidades.
  • Ansiedad.
  • Mareos.
  • Náuseas.

Imágenes y ejemplos de tripofobia

A continuación os dejamos con una serie de imágenes. Algunas las encontramos en la naturaleza y otras han sido creadas de forma artificial para producir los síntomas de las tripofobia. Si experimentas un profundo rechazo a las imágenes, bienvenido o bienvenida al club de los tripofóbicos.

1. Coral marino

La superficie porosa del coral marino o de algunas esponjas puede resultar muy inquietante para los que padecen tripofobia.

Estructura de un coral marino. | Imagen de: Redes sociales.

 

2. Agujeros en la piel

Si hacemos presión sobre alguna superficie o material granulado crearemos el efecto que vemos a continuación, una de las estampas que más temen los tripofóbicos.

Marcas en los dedos, catalizadores de la tripofobia. | Imagen de: Redes sociales.

 

3. Panal de abejas

Hay muchas personas que sienten un miedo patológico a las abejas (o a los insectos en general). Lo que es menos común es el miedo o asco hacia la estructura geométrica del panal de las abejas.

Estructura hexagonal de un panal de abejas. | Imagen de: Redes sociales.

 

4. Semillas de loto

Una de las imágenes que circula por la red y que mejor ejemplifica la tripofobia. En ella podemos observar las semillas de loto en los hoyos de la planta.

Semillas de loto, una de las imágenes que mejor ejemplifica la tripofobia. | Imagen de: Redes sociales.

 

¿Existe un tratamiento?

Cualquier fobia puede ser tratada siguiendo distintos procedimientos. Por lo que respecta a la tripofobia, no suele ser necesaria una intervención profesional, pero en los casos más severos los métodos son los siguientes:

1. Exposición gradual

Se trata de exponernos a este tipo de estímulos visuales hasta que la ansiedad desaparezca por completo. Es una forma de forzar a nuestro cerebro para no sentir miedo. Puede resultar un tanto desagradable, pero es una fórmula rápida y efectiva.

2. Terapia cognitivo-conductual

Se trata de una terapia algo más compleja, para aquellos pacientes que requieran atención profesional. En esta terapia, se tienen en consideración los progresos del propio paciente en el proceso, de forma que responda positivamente y siga adelante. De esta forma, irá eliminando su miedo patológico a los patrones repetitivos.

Diferencias con la dermatopatofobia

Esta aversión a los agujeros o patrones repetitivos no debe confundirse con la dermatopatofobia, que es el miedo a las enfermedades de la piel. Una persona que no sea dermatopatofóbica puede experimentar aversión a según qué patrones visuales. Además, la dermatopatofobia puede llegar a ser un problema real que necesite la intervención de un profesional calificado.

Por el momento la tripofobia es considerada algo así como una pseudofobia, y es que no existen estudios que determinen el origen exacto de este miedo. Lo más probable es que se trate de una respuesta del cerebro a un posible peligro, aunque no se ha demostrado tal afirmación.

Comentarios