Las 12 consecuencias de una guerra en la sociedad y las personas

Las terribles consecuencias de la guerra cambian la sociedad que la vive. Muchas de ellas no tienen marcha atrás. Si algo aprendimos con la Gran Guerra, la Segunda Guerra Mundial y con otros conflictos bélicos como la Guerra de Vietnam y la Guerra Fría, es que los efectos psicológicos son tan dañinos como las bombas.
La peor consecuencia de la guerra, la muerte. Y como dice aquella famosa frase: War... war never changes.
La peor consecuencia de la guerra, la muerte. Y como dice aquella famosa frase: War... war never changes.| Imagen de: Neil Thomas.

 

Cualquier guerra causa estragos imborrables allá donde tiene lugar. Para entender el proceso que vive una sociedad después de un acontecimiento tan devastador como este, vamos a analizar las consecuencias de una guerra.

Para ello, vamos a dividir principalmente el artículo en dos secciones. En una trataremos las consecuencias de las guerras en la sociedad y las personas desde la psicología, para después acercarnos a entender las consecuencias de la guerra desde una visión más “positiva” o esperanzadora, si se nos permite llamarla así.

Como no podría ser de otra forma, dichas consecuencias bélicas pueden aplicarse tanto a las famosas: Primera Guerra Mundial, Segunda Guerra Mundial, a la Guerra Fría y a la Guerra de Vietnam, que son probablemente las más conocidas y estudiadas de la historia.

Consecuencias de la guerra para el ser humano

Como ya hemos dicho, primero vamos a descubrir las consecuencias sociales más comunes y devastadoras de una guerra. Dependiendo del tipo de guerra y de las características del territorio, las consecuencias aparecerán más marcadas en unas u otras esferas.

Para no prolongar demasiado este artículo, el análisis de cada una de las consecuencias de las guerras no es excesivamente exhaustivo. Para más información recomendamos consultar la bibliografía final.

Por último añadir que dependiendo de la fase en la que se encuentre el conflicto, una guerra estará teniendo unas u otras consecuencias.

Para saber más: Las 4 fases de todo conflicto, consecuencias y cómo manejarlo.

1. Violencia

Como resulta obvio, la escalada de violencia que sufre una sociedad es el mayor estresor que vive la misma durante un conflicto armado. Dicha violencia desgasta la mente de las personas y hace que el tejido social se deteriore con el paso del tiempo hasta alcanzar límites insospechados.

Vivir bajo una constante amenaza y sentir que el peligro acecha en cualquier parte cambia a las personas individualmente, y esto repercute en los grupos sociales y en cómo se relacionan entre ellos, haciendo que cualquier tipo de interacción se vuelva potencialmente explosiva.

2. Miedo social

Una de las peores consecuencias de la Segunda Guerra Mundial no fueron solo las pérdidas humanas y económicas, sino el miedo como emoción social alrededor del mundo. Sentir que ninguna nación estaba libre del impacto de semejante conflicto.

A nivel individual, el miedo prolongado puede provocar desde trastornos gastrointestinales, hasta problemas de sueño e incluso trastornos de estrés post-traumático.

Por si fuera poco, esto lo sabe siempre el enemigo (sea el que sea), y muchas veces cada bando intenta potenciar el miedo sobre el rival para atacarle moralmente.

3. Desbordamiento

Dada la increíble activación que produce en el individuo cualquier guerra, durante las primeras fases (y después de estas) aparece el desbordamiento. Esta consecuencia de la guerra se traduce en que durante un periodo, las personas están muy activadas, emocional y conductualmente, intentando sobrevivir y afrontar la situación.

Esto desgasta enormemente a las personas y acaba provocando en muchos casos desbordamientos y otros efectos como el que vemos a continuación.

4. Bloqueo emocional

Después de pasar largos tiempos sin descanso con niveles de activación desbordantes aparece la siguiente consecuencia de una guerra, el bloqueo emocional.

Consecuencia del cansancio y de la duración demasiado prolongada del conflicto, los seres humanos acabamos por bloquearnos, exhaustos de intentar hacer frente a una situación que nos sobrepasa. Al final acaba apareciendo la indefensión aprendida y la insensibilidad emocional.

5. Dolor

El dolor, por todos los acontecimientos que se viven, es imparable y constante. Una de las consecuencias principales de la guerra es justamente que casi a diario hay malas o terribles noticias. Esto impide que la persona elabore bien sus problemas y acaba arrastrándolos a lo largo del conflicto (dure lo que dure) y más allá.

6. Culpa

Una de las consecuencias de la Guerra de Vietnam fue la culpa que apareció posteriormente e incluso durante la misma. También fue una de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, cuando los soldados aliados atacaban territorios enemigos y masacraban, normalmente (esperamos) sin intención, zonas con población civil.

Desde las personas que participan en las guerras hasta aquellos supervivientes que siente que no hicieron lo suficiente para ayudar a sus conocidos y familiares, sienten esta consecuencia de la guerra.

7. Trastornos psiquiátricos

Como no podría ser de otra forma, un altísimo porcentaje de la población acaba sufriendo las consecuencias de la guerra en forma de trastornos mentales.

Si bien es cierto que cuando una situación dañina y perturbadora es sufrida por un colectivo, daña menos psicológicamente que si la sufre un individuo aislado, las consecuencias de la guerra siempre son devastadoras para todos, sin excepción.

El Trastorno de Estrés Postraumático o TEPT, es la consecuencia de la guerra más estudiada. Afecta a un altísimo porcentaje de soldados y al fin y al cabo, de personas implicadas en ella.

Se estima que sólo en Europa, un 1,9% de la población tiene Trastorno de Estrés Postraumático (Alonso, et al., 2004).

8. Desarraigo

Todas las personas que pueden, como es natural, huyen a otros países para evitar sufrir una muerte que en muchas ocasiones es casi segura. Esta situación de incertidumbre y desarraigo al dejar atrás su hogar y familiares resulta muy doloroso para todos.

Pero una vez se ha escapado, las consecuencias de la guerra continúan: sensaciones de culpa por haber huido, problemas psicológicos por los entornos tan dañinos donde se encuentran los campos de refugiados, etc.

9. Pérdidas y separaciones

Las personas lo pierden todo. Esta es sin duda una de las consecuencias de la guerra más traumáticas de todas. No solo hablamos del componente material o incluso la pérdida de seres queridos, sino también de la pérdida de la identidad, del estatus social, del trabajo y de los bienes que tenían un valor simbólico para las personas.


Efectos de una guerra (positivos)

Aunque nos sorprenda e incluso pueda parecer políticamente incorrecto, lo cierto es que muchas personas e incluso sociedades enteras se reconstruyen y crecen como tales después de haber pasado por un conflicto bélico.

Algunos estudios sitúan que la cantidad de personas que experimentan el conocido como “crecimiento postraumático” oscila entre un 30 y un 40%, otros estudios situan esta franja entre el 60 y el 80% (Calhoun y Tedeschi, 2006).

Existen tres tipos de consecuencias positivas de una guerra, todas ellas dentro del crecimiento postraumático, pero que podemos desglosar en:

10. Cambios en uno mismo

La persona, después de haber pasado por un conflicto bélico, se percibe a sí misma como más válida y capaz de sortear los obstáculos de la vida. Se siente como un verdadero superviviente que ha pasado por una de las pruebas más difíciles que nadie puede experimentar.

11. Cambios en las relaciones interpersonales

Una de las consecuencias más esperanzadoras de las guerra es justamente que los seres humanos, después de estos conflictos, comenzamos a valorar más a las personas y hacemos más esfuerzos por cuidar las relaciones.

12. Cambios en la espiritualidad

En ellos encontramos todos aquellos cambios relacionados con la filosofía de vida. Las personas que han vivido las consecuencias de las guerras y sus terribles efectos, afirman sentir cambios en sus valores, asegurando que dichos valores son lo más importante de la vida en el ser humano; dejando más de lado otros elementos como el trabajo y los bienes.


Bibliografía:

de la Corte, L., Blanco, B. y J. M., Sabucedo. Psicología y derechos humanos. Barcelona. Edit. Icaria.

Calhoun, L. G. y Tedeschi, R. G. (1998). Beyond recovery from trauma: implications for clinical practice and research. Journal of Social Issues.

Calhoun, L. G. y Tedeschi, R. G. (2006). The foundations of post-traumatic growth: a clinician’s guide. Mahwah, N. J.: Lawrence Erlbaum Associates Publishers.

Moreno, F., De la Corte, L y Sabucedo, J. M. (2004). Psicopatología de la guerra: causas y efectos.

Vuksic-Mihaljevic Z., Bensic M. y Begic, D. (2004). El trastorno de estrés post-traumático relacionado con el combate entre veteranos croatas: modelos causales para grupos (clusters) de síntomas. European Journal of Psychiatry, 18 (4): 197-209.



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