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Las 3 grandes empresas españolas que han desaparecido en 2017

El Banco Popular es una de las grandes empresas españolas que han sucumbido a la crisis. Descubre el resto de empresas desaparecidas.
Ex CEO del Banco Popular Ángel Ron. | Imagen de: GTRESONLINE.

 

El mercado español no pasa por su mejor momento, y aunque muchos afirman que ya no estamos en crisis, muchas empresas siguen sufriendo la recesión iniciada el año 2018. Ya sea por errores de las empresas o por pura prevaricación, algunas de estas fallidas quedarán marcadas para siempre en la historia económica de España.

En este artículo veremos 3 grandes empresas españolas que desaparecieron en 2017, pero de las cuales sus litigios judiciales no dejaran de aparecer en noticias ni redes sociales, por la cola que traen algunas de las consecuencias de su quiebra.

El fracaso de las empresas españolas

Como veremos a continuación, algunas de las empresas entraron en concurso de acreedores, con el que después terminaron quebrando debido a una mala situación financiera global, mientras que otros, por una mala gestión encubierta y por la que a dia de hoy se culpa a los directivos, que van a ser juzgados.

1. Isolux

Isolux es una empresa que se dedica a la ingenieria, la construcción y el mantenimiento de infraestructuras en más de 30 países, donde también se ocupa de la ejecución de infraestructuras energéticas, ya sean centros donde producir la electricidad, o al transporte de la energía que producen o agua, así como un gran número de edificaciones civiles, normalmente adjudicadas por parte de entidades públicas.

La empresa, fundada en 2004, realizó una reestructuración de la deuda a mediados del año 2016, realizado por los bancos que eran sus principales acreedores y que desde ese momento tomaron control de la compañía, pero un año después, no han podido conseguir que ninguna empresa invirtiera el capital necesario para evitar la quiebra.

El grupo empresarial se declaró en quiebra con un patrimonio negativo de 802 millones de euros y con la necesidad de realizar un ERE que afectó a más de 4000 personas. Esta operación afectó muy negativamente a Santander y CaixaBank, ya que ambos aceptaron la deuda a mediados de 2016, invirtiendo 825 millones de euros el Santander y 600 millones de euros CaixaBank.

El concurso de Isolux es el más grande de los últimos años, y uno de los mayores de toda la historia española, juntamente con el de Nueva Rumasa y Reyal Urbis, del que después hablaremos. El consejo de administración de la empresa, liderado por Nemesio Fernández-Cuesta, presentó en el momento que anunció la quiebra, su dimisión en bloque, explicando que era lo mejor para que la nueva fase de gestión de la empresa funcionara.

2. Reyal Urbis

La promotora inmobiliaria Reyal Urbis nació en 2007 con la fusión de dos grandes empresas como eran, Construcciones Reyal e Inmobiliaria Urbis. La empresa apostaba por un mercado amplio y estable, destinado a ser la primera residencia urbana de la clase media, así como por la diversificación de sus productos y la variedad geográfica.

A finales de 2012, esta empresa promotora inmobiliaria contaba con 7,8 millones de metros cuadrados de suelo, lo que la posiciona entre las principales empresas europeas del sector, a la vez que poseía una cartera de activos por valor de 459 millones de euros y unos importantes activos en explotación que superan los 185.000 metros de superficie alquilable.

Tras casi dos años de negociaciones directas con los acreedores para sacar a flote la economía de la empresa, Reyal Urbis se presentó a concurso voluntariamente en febrero de 2013, pero la situación ya era insalvable, tras cuatro años en concurso de acreedores, la agencia inmobiliaria quebró tan solo once años después de su nacimiento cuando el pasado 1 de septiembre del año pasado el juzgado notificó a la junta la decisión definitiva de liquidar la sociedad.

Así es como la empresa que en 2008 llegó a registrar más de 2.242 millones de euros en ingresos, ha protagonizado la segunda mayor liquidación de la historia empresarial española con un saldo negativo de más de 4500 millones de euros, que sus acreedores aun tienen que esperar para recuperar.

3. Banco Popular

La empresa Banco Popular Español SA fue fundado en Madrid en 1926. Su historia puede dividirse en dos grandes etapas, la primera en la que el banco tenía un carácter cooperativo en forma de sociedad anónima por acciones, y la segunda, posterior a la Guerra Civil española, que se inició con la entrada de Fèlix Millet como principal accionista y presidente ejecutivo.

Su trayectoria fue creciendo, siendo en 2010 el tercer grupo bancario más grande de Espanya. Al finalizar el año 2016 los activos del Banco Popular alcanzaban los 147.926 millones de euros y contaba con más de 1500 oficinas, casi doce mil empleados y 4,6 millones de clientes.

El Banco Popular estaba integrado en el IBEX35 y cotizaba en la Bolsa de Madrid hasta que el Mercado Nacional de Comisión de Valores suspendió su cotización en junio de 2017 dejando afectados a más de 300.000 accionistas y bonistas. Fue entonces cuando la entidad fue vendida al Banco Santander por 1 euro.

Como es obvio, la intervención y la posterior venta de Banco Popular al Banco Santander, originó un gran número de quejas y reclamaciones por parte de todos los accionistas e inversores. Aún así, la Organización de Consumidores y Usuarios realizó un recurso sobre el caso, y tanto la Audiencia nacional como el Tribunal de Justícia de la Unión Europea lo aceptaron a trámite, con lo que todo el caso no ha terminado para nada.

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