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¿Qué es una boda sintoísta y por qué es tan especial?

La boda sintoísta es una tradición japonesa que puede ser reemplazada por la cultura occidental. Os explicamos los detalles de esta celebración tan especial.
Marido y mujer en una boda sintoísta. | Imagen de: Way of the Kami.

 

Aunque las tradiciones occidentales se acaban imponiendo en muchos lugares del mundo, aún existen ceremonias autóctonas cargadas de simbolismo. Una de ellas es la boda sintoísta, y lo que la hace tan especial no es solo la ceremonia, si no el proceso que se lleva a cabo antes de que la pareja se convierta en marido y mujer.

Hace tiempo que Japón se ha abierto al mundo occidental, y buena prueba de ello es que el 70% del las casamientos que se celebran son occidentales, sin embargo es un país de contrastes y la modernidad se mezcla con las costumbres. Para entender qué es una boda sintoísta primero debemos saber qué significa la familia en Japón.

Si alguien pasa de los 30 años y sigue soltero, la cosa empieza a ser preocupante, y más si se trata de una familia religiosa practicante. La unión entre dos personas es esencial no tan solo a nivel espiritual, sino que constituye un beneficio para la sociedad en general.

¿Qué es una boda sintoísta?

A continuación describimos las distintas fases de la boda sintoísta y los detalles de esta costumbre que está cayendo en en olvido.

El miai

Ahí es cuando entra en juego el miai, el proceso que culminará con la boda sintoísta. Si la familia está preocupada por la situación sentimental de un hijo o hija, buscarán a una figura (nakōdo) que sirva de intermediario en el enlace, un encargado de buscar el pretendiente o pretendienta perfecta. Es, por lo tanto, una boda concertada, aunque dista mucho de las que se practican en otros países orientales, y es que los miembros de la pareja tienen su voz y voto.

El paso siguiente consiste en organizar una reunión entre el nakōdo y el pretendiente, que irá acompañado de su familia. De esta forma presentará las credenciales del novio o novia, una especie de currículum del amor en el que consta su nombre, edad, educación, empleo y algunas fotografías. Si lo que ven les gusta, es la hora de las presentaciones.

El miai propiamente dicho es la reunión entre las dos familias y la pareja. Si todos dan su consentimiento, se organizarán tres encuentros más entre la pareja, que decidirá en última instancia si se celebrará el casamiento. Uno de los datos curiosos de es que siempre se celebra en noviembre o en los días 11, ya que trae buena suerte.

La ceremonia

Para comprender lo que es una boda sintoísta y por qué es tan especial también debemos apreciar los detalles de la ceremonia, que es completamente diferente de la celebración occidental. Bajo el nombre de Shinzenshiki, el casamiento tiene lugar en un templo austero y sobrio, como todos los lugares sintoístas.

Celebración de una boda sintoísta. | Imagen de: Colleenday.

 

Y como en todos los ritos del sintoísmo (más tarde analizamos en qué consiste esta religión), la ceremonia empieza con la purificación, que se logra a través del intercambio de un rosario. Algunas bodas sintoístas incluyen la utilización de anillos. A continuación el sacerdote recita una plegaria y procede al sansankudo, la oración por la que los novios sellan su unión.

Las miko, que equivalen a los monaguillos occidentales, sirven un tipo de saque sagrado para que los novios beban. Estos, a su vez, deben acercarse tres veces el cuenco a la boca, bebiendo solo la última vez. Por último, la pareja recita sus votos ante la familia y el sacerdote da por concluida la ceremonia. Solo entonces da comienzo el banquete nupcial.

La vestimenta

En una ceremonia marcada por la tradición no podía faltar una vestimenta a la altura. Lo primero que llama la atención son los tocados de la novia. Las enormes capuchas blancas reciben el nombre de wataboshi, mientras que las coronas con motivos florales se llaman tusnokakushi. El novio, por su parte, vestirá un elegante mono negro llamado montsuki, adornado con el emblema de la familia. Ya en la recepción, la pareja suele cambiarse de vestimenta varias veces, aunque ella siempre irá de blanco y él de gris.

La recepción

En occidente hay muchas parejas que se inclinan por los enlaces pequeños y con pocos invitados, ya sea por falta de recursos o por voluntad propia. El caso es las boda sintoístas tienden a reunir a cientos de invitados y es el hombre quien habla con todos ellos, mientras que la mujer se limita sonreír y asentir cordialmente. Sin embargo, hace tiempo, afortunadamente, que en Japón se ha abandonado este papel pasivo de la mujer.

Al final del encuentro, la pareja regala a los invitados unos recuerdos llamados hikidemono que suelen consistir en elementos decorativos, dulces o vajillas.

El sintoísmo

Todo este simbolismo sintoísta se enmarca en la religión del sintoísmo, un credo que aún se practica en Japón aunque se ha convertido en minoritario (3,3% de practicantes). El sintoísmo se basa en la veneración de los kami o espíritus de la naturaleza, siendo las deidades del cielo y la tierra las más veneradas. Etimológicamente, el shinto deriva de una palabra china que significa “el camino de los dioses”.

Aunque las bodas sintoístas tienen una profunda carga religiosa, se conciben más como una manera de conservar las tradiciones antiguas sin dejar de lado las influencias occidentales. En Japón la organización familiar tiene un peso muy relevante en la vida de cualquier individuo, y una manera de asegurar esta organización es a través de la boda concertada.

Al fin y al cabo, no dista tanto del rito católico en el que ambos reciben la eucaristía y la bendición del sacerdote. Lo que no cambia es la voluntad de marido y mujer de compartir su amor. ¿Hasta que la muerte los separe?

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