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Los 20 mejores microrrelatos cortos para compartir

Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Por eso te presentamos esta selección de microrrelatos cortos que te sorprenderán con muy pocas palabras.
Microrrelatos cortos para amantes de la literatura. | Imagen de: Pixnio.

 

Según la definición de la RAE, un microrrelato es un relato muy breve. Normalmente tiene entre 5 y 250 palabras, pero en esas pocas líneas un autor puede expresar muchas emociones. Ahí reside la clave del microrrelato, un género que está ganando popularidad en la era de las redes sociales, en la que cualquier historia demasiado larga nos parece aburrida.

20 microrrelatos cortos que te sorprenderán

Nunca fue más cierto el dicho popular de “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Te presentamos una nutrida selección de microrrelatos cortos y famosos que te dejarán de piedra.

1. Calidad y Cantidad (Alejandro Jodorowsky)

No se enamoró de ella, sino de su sombra. La iba a visitar al alba, cuando su amada era más larga.


Empezamos la lista de microrrelatos cortos con uno del famoso artista chileno Alejandro Jodorowsky, que también se atrevió con el cine.

2. Carta del enamorado (Juan José Millás)

Hay novelas que aun sin ser largas no logran comenzar de verdad hasta la página 50 o la 60. A algunas vidas les sucede lo mismo. Por eso no me he matado antes, señor juez.


Este cuento está sujeto a interpretaciones. Es el lector quien pone todo lo demás.

3. El dinosaurio (Augusto Monterroso)

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.


Este está considerado por los expertos como el mejor microrrelato de la historia. Juzguen ustedes mismos.

4. La oveja negra (Augusto Monterrosso)

En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada. Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque. Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.


Monterrosso fue un escritor hondureño especializado en la mini-ficción. A pesar del formato de su obra, es autor de textos fascinantes que han sembrado un precedente en la literatura.

5. Un sueño (Jorge Luis Borges)

En un desierto lugar del Irán hay una no muy alta torre de piedra, sin puerta ni ventana. En la única habitación (cuyo piso es de tierra y que tiene la forma de círculo) hay una mesa de maderas y un banco. En esa celda circular, un hombre que se parece a mi escribe en caracteres que no comprendo un largo poema sobre un hombre que en otra celda circular escribe un poema sobre un hombre que en otra celda circular...El proceso no tiene fin y nadie podrá leer lo que los prisioneros escriben.


El célebre escritor argentino Jorge Luis Borges también fue pródigo en este tipo de cuentos breves.

 

6. Olfato animal (Álex Oviedo)

Es ya de madrugada. En el ático, la vecina se deja mecer, anclada a su butaca, por las imágenes del televisor. El volumen del noticiario se cuela entre las persianas de los pisos. Un perro aúlla a la oscuridad. Ha sido el primero en vencer la muerte.


Suponemos que es la vecina quien ha pasado a mejor vida.

7. Los libros, los cigarrillos, tu hijo y sus juguetes, el rostro de tu esposa (Pedro Ugarte)

Estás en casa, y es de noche, y apagas la última luz. Qué extraño: de pronto todo desaparece.


En ocasiones, el título del relato es una parte más del mismo.

8. Sin título (Gabriel García Eman)

Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello.


Es increíble cómo, en pocas palabras, este autor es capaz de hacernos pensar tanto.

9. La carta (Luis Mateo Díez)

Todas las mañanas llego a la oficina, me siento, enciendo la lámpara, abro el portafolios y, antes de comenzar la tarea diaria, escribo una línea en la larga carta donde, desde hace catorce años, explico minuciosamente las razones de mi suicidio.


Uno de los principales objetivos del género es expresar el mayor número de emociones en el menor número de palabras.

10. El nacimiento de la col (Rubén Darío)

En el paraíso terrenal, en el día luminoso en que las flores fueron creadas, y antes de que Eva fuese tentada por la serpiente, el maligno espíritu se acercó a la más linda rosa nueva en el momento en que ella tendía, a la caricia del celeste sol, la roja virginidad de sus labios.
-Eres bella.
-Lo soy -dijo la rosa.
-Bella y feliz – prosiguió el diablo-. Tienes el color, la gracia y el aroma. Pero…
-¿Pero?…
-No eres útil. ¿No miras esos altos árboles llenos de bellotas? Ésos, a más de ser frondosos, dan alimento a muchedumbres de seres animados que se detienen bajo sus ramas. Rosa, ser bella es poco…
La rosa entonces –tentada como después lo sería la mujer- deseó la utilidad, de tal modo que hubo palidez en su púrpura.
Pasó el buen Dios después del alba siguiente.
-Padre –dijo aquella princesa floral, temblando en su perfumada belleza-, ¿queréis hacerme útil?
-Sea, hija mía –contestó el Señor, sonriendo.
Y así vio el mundo la primera col.


Otro de los grandes literatos universales, y abanderado del modernismo en américa latina, que se aventuró en el género los microcuentos.

11. El sueño de un rey (Lewis Carroll)

-Ahora está soñando. ¿Con quién sueña? ¿Lo sabes?
-Nadie lo sabe.
-Sueña contigo. Y si dejara de soñar, ¿qué sería de ti?
-No lo sé.
-Desaparecerías. Eres una figura de su sueño. Si se despertara ese Rey te apagarías como una vela.


El autor de Alicia en el país de las maravillas nos dejó varios escritos de este tipo.

12. Sobremesa o fin de mundo (Eloy Tizón)

Hoy después de comer he retirado el mantel, he lavado los platos, y un día estaré muerto.


Tizón es un autor español especializado en relatos cortos, y este es uno de los mejores.

13. Toque de queda (Omar Lara)

— Quédate, le dije.

Y la toqué.


Este escritor chileno nos propone un juego de palabras breve pero tremendamente ingenioso.

14. Fantasma (Patricia Estaban Erlés)

El hombre que amé se ha convertido en fantasma. Me gusta ponerle mucho suavizante, plancharlo al vapor y usarlo como sábana bajera las noches que tengo una cita prometedora.


Otro de esos cuentos que más se han viralizado.

15. Mensaje (Thomas Bailey Aldrich)

Una mujer está sentada sola en una casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta.


Este podría ser un microrelato de terror, un nuevo y curioso estilo literario.

16. La sentencia (Wu Cheng’En)

Aquella noche, en la hora de la rata, el emperador soñó que había salido de su palacio y que en la oscuridad caminaba por el jardín, bajo los árboles en flor. Algo se arrodilló a sus pies y le pidió amparo. El emperador accedió; el suplicante dijo que era un dragón y que los astros le habían revelado que al día siguiente, antes de la caída de la noche, Wei Cheng, ministro del emperador, le cortaría la cabeza. En el sueño, el emperador juró protegerlo.
Al despertarse, el emperador preguntó por Wei Cheng. Le dijeron que no estaba en el palacio; el emperador lo mandó buscar y lo tuvo atareado el día entero, para que no matara al dragón, y hacia el atardecer le propuso que jugaran al ajedrez. La partida era larga, el ministro estaba cansado y se quedó dormido.
Un estruendo conmovió la tierra. Poco después irrumpieron dos capitanes, que traían una inmensa cabeza de dragón empapada en sangre. La arrojaron a los pies del emperador y gritaron:
-¡Cayó del cielo!
Wei Cheng, que había despertado, la miró con perplejidad y observó:
-Qué raro, yo soñé que mataba a un dragón así.


La literatura clásica china está plagada de historias breves, como es el caso de ésta, obra de un autor de la dinastía Ming.

17. Cubo y pala (Carmela Greciet)

Con los soles de finales de marzo mamá se animó a bajar de los altillos las maletas con ropa de verano. Sacó camisetas, gorras, shorts, sandalias..., y aferrado a su cubo y su pala, también sacó a mi hermano pequeño, Jaime, que se nos había olvidado.


Uno de los microrrelatos más famosos que existen.

18. Sueño de la mariposa (Chuang Tzu)

Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu.


Tzu es otro de los grandes filósofos y escritores clásicos chinos, instruido en las Cien escuelas del pensamiento.

19. Amenazas (William Ospina)

-Te devoraré -dijo la pantera.

-Peor para ti -dijo la espada.


Once palabras que esconden una compleja moraleja.

20. La manzana (Ana María Shua)

La flecha disparada por la ballesta precisa de Guillermo Tell parte en dos la manzana que está a punto de caer sobre la cabeza de Newton. Eva toma una mitad y le ofrece la otra a su consorte para regocijo de la serpiente. Es así como nunca llega a formularse la ley de gravedad.


Ana María Shua es ganadora de varios premios de literatura y una maestra en el arte de las historias breves.

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