Carácter Urbano

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: info@oblivionmedia.com

El taoísmo: la doctrina del camino de la perfección

El taoísmo nació como filosofía humanista y evolucionó hacía una religión de tipo dualista dentro de la tradición china del yin y el yan.
El taoismo o la perfección a través del ying y el yang. | Imagen de: Golfamigo.

 

La definición de taoísmo nos presenta una doctrina religiosa y filosófica oriental basada en la creencia de que hay un absoluto unificador de todas las cosas que tiene un carácter trascendental. Como muchas otras doctrinas orientales la importancia radica en el “camino de perfección” que el hombre recorre hasta esta unidad superior.

Inserta en el grupo de las religiones dualistas y en la tradición china del ying y el yang la doctrina del taoísmo contempla dentro de la unidad superior un conjunto de opuestos que conforman la totalidad del ser trascendente. A continuación, se exponen más detalladamente su recorrido histórico y sus principios.

Qué es el taoísmo

Después de la muerte del maestro Confucio, que había dotado a la tradición china de la antigüedad de todo un pensamiento filosófico y religioso basado en el humanismo y la concepción dualista del orden natural, varios maestros trataron de desarrollar sus ideas. Entre ellos destacó el “segundo maestro”, Lao-Tseu.

Este místico y filósofo desarrolló su dogma bajo el manto de Hoang Ti, el Emperador Amarillo, en una época en la que ambos habían sido ya divinizados. Durante su dinastía, en el siglo VI, Lao-Tseu escribió el Tao-te-Ching o libro sagrado donde se recogen sus principios.

Después de la muerte del maestro, el taoísmo se diluyó en ramificaciones sectarias que incorporaron elementos religiosos importados como las divinidades védicas del budismo o la sucesión apostólica del cristianismo.

 

Por lo tanto, podemos hablar de un taoísmo filosófico primigenio que ofrece una serie de códigos y leyes para ordenar el cosmos y el orden natural y explicar la existencia del hombre y su sentido. Sólo después sirvió como base para introducir elementos religiosos y una serie de rituales y tradiciones de carácter sacro.

Durante la dictadura comunista de Mao Tse-Tung se desterró el taoísmo obligando al Maestro Celeste a exiliarse a la isla de Taiwan, donde aún reside. Sin embargo, la influencia de los principios del taoísmo sigue extendiéndose por toda China y el continente asiático, y cosechando interés alrededor del mundo.

Principios del taoísmo

La definición de taoísmo proviene de su raíz etimológica “Tao” que denomina la autoridad suprema unificadora que crea, ordena y transforma todo lo que existe. El Tao, como tal, es una fuerza inherente y temporal: no se ve, ni se oye, ni se siente; pero es la fuerza primaria del universo, del mundo y de todas sus cosas.

La perfección de la naturaleza

Tao, en su lengua original, significa “vía” o “camino”, y por lo tanto no se concibe como algo alcanzable sino como una fuerza que actúa directamente. En el caso del hombre, es un maestro que enseña el camino hacia la perfección espiritual, y esta se encuentra en la fusión del hombre con la naturaleza.

A diferencia de Confucio, que fue un maestro puramente urbano, Lao-Tseu repudiaba la ciudad como foco de vicios y transgresiones, y defendía la superioridad de la naturaleza como orden fundador del equilibrio y la armonía.

El taoísmo defiende que los opuestos que se concentran en la negatividad (ying) y la positividad (yang) se unifican en el Tao, pero mientras que para Confucio se tenía que llegar esa unidad por medio de la política, Lao-Tseu era mucho más espiritualista y consideraba que la unidad se expresaba por medio del propio Tao siempre que la política no lo impidiera con su mala praxis.

Por eso el maestro otorgaba al orden de la naturaleza una preeminencia: el orden natural es perfecto, cualquier injerencia exterior la violenta y actúa de forma negativa. El papel del hombre es seguir las leyes y normas de conducta preestablecidas en el libro sagrado por Lao-Tseu para profundizar en el humanismo y el respeto a la naturaleza.

El logro de la inmortalidad

La filosofía taoísta considera que el hombre es finito mientras que el Tao es infinito e inmortal. Sin embargo, el hombre puede también alcanzar la inmortalidad, trascendiendo su propio ser a través de la virtud y su fusión con la naturaleza.

El principio rector del dualismo taoísta consiste en que todo está compuesto por una unidad de dos opuestos. Por lo tanto, una buena acción propicia lo opuesto, mientras que una mala acción provoca una de buena. El hombre no puede alterar ese estado de cosas, por lo que su método para llegar a esa trascendencia es la inacción.

Imagen de un templo taoísta en Taiwán. | Imagen de: Golfamigo.

 

La práctica taoísta consiste en la meditación y el cumplimiento de las 47 directrices, en las que se encuentran por ejemplo dar prioridad a lo interno frente a lo externo, contemplar la no-acción, asumir la claridad y la quietud, encontrar el balance de la energía y la sensibilidad, e ir a la búsqueda de la felicidad, la purificación y la austeridad.

Frases del taoísmo

El maestro del taoísmo dejó escritas muchas frases de carácter filosófico que siguen formando parte de su raíz doctrinal:

  • El que camina a grandes zancadas no irá muy lejos.

  • La violencia, aunque bien intencionada, siempre rebota contra uno mismo.

  • Diferentes en la vida, los hombres son iguales ante la muerte.

  • En el centro de tu ser tienes la respuesta: sabes quién eres y sabes lo que eres.

  • Cuando entiendas que lo que haces al otro te lo haces a ti mismo, habrás llegado a una gran verdad.

  • El que sabe atar no usa cuerdas ni nudos, pero nadie puede desatar lo que él ha unido.

  • La amabilidad en palabras crea confianza. La amabilidad en el pensamiento crea profundidad. La bondad de dar crea amor.

  • El sabio no ambiciona el poder y evita la opulencia, el lujo y la prodigalidad.

  • El silencio es una fuente de gran fuerza.

  • No hay mayor peligro que subestimar a tu oponente.

  • Lo más valioso de una taza de barro es el vacío que hay entre sus paredes.

  • Cuanto más lejos se va, menos se sabe.

  • Todo lo difícil debe intentarse mientras es fácil.

  • El mejor luchador nunca se enfada.

  • El agradecimiento es la memoria del corazón.

  • Para conducir la gente, hay que andar detrás de ellos.

Taoísmo y sexualidad

Como filosofía oriental basada en el logro de la unidad a través de los opuestos y la perfección espiritual, el taoísmo ha servido de base para la construcción de la práctica sexual tántrica. El Tantra puede ser considerado, de hecho, algo más que una práctica sexual: una extensión filosófica del concepto taoísta.

El sexo tántrico consiste en recorrer los ocho chakras o puntos energéticos que se encuentran en el cuerpo del hombre hasta alcanzar el octavo, que se encuentra justo encima de su cabeza pero fuera del cuerpo. Este punto conecta el ser con la divinidad y el cosmos, y culmina la trascendencia de ese ser.

Para llegar a ese punto la práctica del sexo tántrico combina masajes, danzas, consumo de alcohol y drogas, comida afrodisíaca, meditación y relajación. El objetivo es retrasar la eyaculación masculina el máximo posible, pues a través de ella se pierde toda la energía.

Por lo tanto, el concepto del Tantra, consistente en que dos opuestos (el yin, lo femenino, y el yan, lo masculino) encuentran su unidad energética en el Tantra (representación del Tao) conectando sus cuerpos con lo divino y el universo, que es el orden natural.

Comentarios