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Salsa blanca: cómo hacerla en 7 pasos sencillos

Sorprende a tus invitados elaborando la salsa blanca, un aderezo muy popular que queda estupendamente en multitud de platos. Te lo explicamos en 7 fáciles pasos.
Te enseñamos como hacer la deliciosa receta de salsa blanca. | Imagen de: Pinterest.

 

La salsa blanca es un acompañamiento estupendo para muchos platos como la pasta, el pescado o la carne (ya sea ternera o pollo). Al contrario de lo que muchos piensan, hacerla es muy fácil y no nos llevará demasiado tiempo. Te descubrimos los secretos de esta salsa similar a la bechamel, aunque con un gusto y una textura muy diferente.

Receta de la salsa blanca

Estos son los ingredientes, muy fáciles de conseguir, para elaborar una salsa blanca de rechupete. Coge papel y lápiz.

  • 3 cucharadas de harina
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 1 taza de leche caliente
  • 1/4 cucharadita de sal
  • Una pizca de pimienta blanca
  • Una pizca de nuez moscada

Cómo hacer salsa blanca en 7 fáciles pasos

A continuación te detallamos los pasos para elaborar la famosa salsa blanca. Tus platos tendrán ese toque especial que enamorará a tus invitados.

1. Derrite la mantequilla

Coge una cacerola (no hace falta que sea demasiado grande) y echa las dos cucharadas de mantequilla. Dejaremos que se derrita a fuego medio. Procedemos directamente al segundo paso para evitar que la mantequilla se reduzca demasiado y acabe en nada.

2. Prepara la mezcla

Para preparar la base de nuestra salsa blanca, prepararemos una mezcla con la harina, la sal y la pimienta blanca. Mezclamos bien los ingredientes para que quede uniforme.

3. Cocina la mezcla

Ahora añade la mezcla con la mantequilla antes de que esta haya reducido por completo. En este punto te habrás dado cuenta ya de lo fácil que es hacer salsa blanca, y es que todos los pasos no nos llevarán más de 10 minutos. Cuando veas las burbujas, querrá decir que ya se ha cocinado suficiente.

Los más avispados o los más “cocinillas” se habrán dado cuenta de que esta composición también se llama roux y es la base de infinidad de salsas, así que si nos pasamos con las cantidades siempre lo podremos aprovechar.

4. Calienta la leche

Este punto no es obligatorio y dependerá, en gran medida, del plato principal con el que queramos acompañar la salsa. Si decides calentar la leche, hazlo a fuego lento hasta que veamos burbujas en los bordes.

5. Añade la leche

Añadimos la leche a la mezcla roux. Lo ideal es ir añadiendo poco a poco a medida que la leche se incorpora a la salsa. Si la echamos toda de golpe, puede que queden grumos o que la salsa blanca no sea del todo uniforme.

6. Bate y cocina la salsa

Nos ayudamos de un batidor para ir removiendo hasta que el conjunto quede uniforme. Mueve en el sentido de las agujas del reloj y luego a la inversa para asegurarte de que no queden grumos.

Ahora solo queda esperar hasta que la salsa adquiera la textura que deseas. No te llevará más de 2 o 3 minutos hasta que esté uniforme. Ve probando para ver cómo te ha quedado y, si es necesario, añade más sal o pimienta.

7. ¡Hazla tuya!

Ahora es cuando la creatividad entra en juego y puedes añadir a la salsa ese toque personal. Para esta ocasión, hemos escogido una picada de nuez moscada que quedará estupendamente, pero hay miles de ingredientes y especias que pueden quedar bien.

Existen muchas recetas de salsa blanca. Por ejemplo, si tostamos el roux  obtenemos una salsa más oscura que algunos llaman velouté. Si añadimos ingredientes como el ajo o el queso parmesano, tenemos salsa Alfredo, ideal para cualquier tipo de pasta. En cualquier caso, nuestros platos saldrán deliciosos.

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