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Cherofobia: ¿Puede alguien tener miedo a ser feliz?

El miedo a ser feliz ya puede ser diagnosticado y se conoce como cherofobia. Te lo contamos todo sobre este raro trastorno del siglo XXI que muchos padecen.
El miedo a ser feliz, la nueva fobia del siglo XXI. | Imagen de: SnapStock.

 

Dicen que la tristeza puede ser adictiva pero, ¿puede alguien tener miedo a ser feliz? Algunos psicólogos y científicos lo han catalogado como cherofobia, una nueva y extraña fobia que nos impide ser felices. Os explicamos en qué consiste este trastorno, sus síntomas más habituales y cómo se puede tratar.

¿Qué es la cherofobia o miedo a ser feliz?

La cherofobia o querofobia se puede definir como el miedo inexplicable que algunas personas sienten a alcanzar un estado positivo. Este concepto de “miedo a ser feliz” puede ser difícil de entender para algunos, pero al parecer los pacientes rehúyen de todos aquellos pensamientos positivos que les hacen sentir mejor.  Esto puede tener múltiples explicaciones.

Cada día nos sometemos a múltiples situaciones de estrés, ya sea en el ámbito familiar o laboral, y por ende cada vez tenemos menos espacio para el bienestar. No es la propia sensación de felicidad lo que temen los cherofóbicos, sino el miedo a ser felices y luego perderlo todo. Es como estar permanentemente preocupado por lo que puede salir mal, creer que la felicidad es la antesala de algo negativo.

Como señalan algunos expertos, una visión más realista de la vida no siempre implica una visión pesimista. En ocasiones, debemos reconocer que estamos mejor de lo que creemos y compartir esa felicidad con los demás para crear un clima más agradable. En definitiva, se trata de perder el miedo a ser feliz.

La bloguera Stephanie Yeboah señala en una entrevista al diario ‘Metro’ que “el miedo a ser feliz no necesariamente significa que esté constantemente triste. En mi caso, mi Cherophobia se desencadena por eventos traumáticos. Incluso cosas como celebrar un éxito, superar alguna tarea difícil o conseguir un nuevo cliente me hace sentir incómoda”.

¿Cuáles son sus síntomas?

Por lo general, las personas introvertidas o perfeccionistas tienen más probabilidades de sufrir esta extraña fobia. En el caso de las personas introvertidas, estas prefieren centrarse en actividades individuales y se pueden sentir intimidadas en grupo, mientras que las perfeccionistas tienden a concebir la felicidad como un rasgo propio de las personas perezosas o improductivas.

Algunos expertos relacionan el miedo a ser feliz con trastornos mentales. En este sentido, los pacientes que sufren depresión experimentan este tipo de rechazo a las emociones positivas. El Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales no recoge la cherofobia como un trastorno en sí, pero algunos expertos en salud señalan cuáles son los síntomas habituales del miedo a ser feliz.

  • Ansiedad ante la idea de una reunión social alegre, como un concierto o una fiesta.
  • Rechazo a las oportunidades que pueden desencadenar cambios positivos.
  • Aversión a participar en actividades que la mayoría considera “divertidas”.

¿Existe un tratamiento?

Si presentas estos síntomas y quieres que eso cambie, debes saber que existen una serie de tratamientos sugeridos para superar el trastorno. Dichos tratamiento no incluyen medicamentos o procesos específicos, pero son efectivos a medio y largo plazo.

1. Terapia Cognitiva Conductual (TCC)

La Terapia Cognitiva Conductual se basa en enseñar al paciente a reconocer los pensamientos que le pueden hacer llegar a conclusiones poco útiles. En el caso de la cherofobia, esos pensamientos pueden ser del tipo “siento que no merezco ser feliz”, “cuando alguien se siente bien baja la guardia” o “si soy feliz llegará una desgracia que lo arruinará todo”. La TCC tiene, como último objetivo, eliminar esos pensamientos.

2. Relajación

Los ejercicios de relajación pueden ayudar al paciente a comprender que la sensación de bienestar no siempre va seguida de un suceso negativo. Hablamos de ejercicios como la respiración profunda, escribir un diario o la hipnoterapia.

3. Exposición a eventos “felices”

Del mismo modo que la relajación, la exposición continuada a eventos que la mayoría considera “divertidos” o “felices” ayudará al paciente a comprender que las emociones positivas no tienen por qué tener efectos adversos.

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