Las 6 peores películas de Tarantino (y por qué lo son)

Seis títulos del célebre director que no pasarán a la historia como imprescindibles
Incluso los genios como Quentin Tarantino tienen manchas en su expediente | A-Band

 

Los mitómanos dirán que utilizar el adjetivo peor junto al nombre de Quentin Tarantino es una aberración, y aunque muchos crean que es el mejor director en activo incluso los genios tienen manchas en su expediente. Tras el estreno de ‘Érase una vez en… Hollywood’, repasamos las peores películas de Tarantino en la siguiente lista.

Ránking de las peores películas de Tarantino (o las menos buenas)

Todos estaremos de acuerdo que títulos como ‘Reservoir Dogs’, ‘Pulp Fiction’, ‘Malditos Bastardos’ y ‘Django desencadenado’ forman parte del podio de las mejores películas de Quentin Tarantino porque llevan su sello de identidad: tensión narrativa, diálogos ingeniosos y violencia, mucha violencia gratuita.

Fuera de ese podio quedan las películas que conforman el ránking de las peores películas de Quentin Tarantino

6. Four Rooms (1995)

Aunque en esta ocasión no se pueda culpar sólo a Quentin Tarantino, ya que trabajó junto a otros tres directores, el conjunto resultó ciertamente una amalgama de sosas narraciones sin demasiado sentido cuyo único propósito parecía residir en demostrar cuánto tiempo puede resistir la paciencia del espectador ante tanta sinrazón. 

En este despropósito grandes nombres como Antonio Banderas, Tim Roth y Bruce Willis son dirigidos por cuatro cineastas independientes que se trastabillan demasiado a menudo. ‘Four Rooms’ es la historia de un botones que durante la Nochevieja es testigo de cuatro escenas delirantes en cuatro habitaciones distintas del hotel en el que trabaja. 

Una buena idea de partida que, no obstante, demostró que los ingredientes del cine Tarantino no son suficientes si no se combinan y se aliñan de la forma adecuada.

5. Los odiosos ocho (2015)

En ‘Los odiosos ocho’, Tarantino viaja hasta las montañas de Wyoming donde tras la guerra de secesión coinciden buscando refugio algunos personajes típicamente tarantinianos (un cazarrecompensas y su presa, un excombatiente convertido en mercenario, el sehriff del pueblo y otros cuatro vaqueros).

Pasaría con una puntuación de notable en cualquier examen regular. Sin embargo, aquí estamos midiendo según el nivel Tarantino, y la penúltima de sus películas no alcanza el nivel para ser incluida en el podio de las mejores.

‘Los odiosos ocho’ tiene a su favor la impecable factura técnica y un elenco envidiable, pero pesa más la a ratos insoportable repetición de ciertos clichés que suenan a modelo agotado. El peligro de convertirse en la meca de un género es convertirse en una mala copia de sí mismo, y eso se hace evidente en esta película que no aporta nada de valor.

4. Kill Bill (2003)

Decir que 'Kill Bill' está entre las peores películas de Quentin Tarantino es jugarse el cuello, pues para muchos forma parte de los objetos sagrados su universo cinematográfico. Una perspectiva más objetiva, sin embargo, constata la acumulación de personajes planos que desfilan por su paisaje luminoso pero vacío y la ausencia de los ácidos diálogos característicos del director.

Un bonito envoltorio sin regalo. Así podría definirse este encomiable intento de un director genial, que demuestra su talento a cuentagotas y parece querer rellenar la falta de entusiasmo con una inconsistente racha de violencia gratuita.

‘Kill Bill’ (cuya segunda parte, por cierto, mejoró ligeramente la primera) es un homenaje al cine de acción asiático, las artes marciales y el (ab)uso de la katana, que sin embargo no lograría empatar con cualquier de sus clásicos más modestos.

Lo mejor de todo, Uma Thurman, que despierta de un coma dominada por la venganza contra la banda de su jefe cuando está ejercía de asesina profesional.

 

3. Jackie Brown (1997)

Quizás nunca sea reconocida como una de las mejores películas de Tarantino precisamente porque en ella Quentin Tarantino se olvidó de sí mismo e hizo, sencillamente, una buena película: un thriller setentero cuyo argumento tomó de una novela de Elmore Leonard.

Es raro ver a Tarantino haciendo una adaptación, pero más raro es aún asistir a la mesura con la que trata la violencia y el morbo. En esta trama en la que una azafata de vuelo se ve obligada a llevar a la policía hasta el capo mafioso para el cual transporta droga, asistimos a un ejercicio de suspense casi perfecto donde brilla especialmente Samuel L. Jackson.

Sin embargo, para los fans de Tarantino esta nunca será una de sus películas imprescindibles y quedará, simplemente, apilada en el montón de los buenos thrillers.

2. El cumpleaños de mi mejor amigo (1987)

De la ópera prima de Quentin Tarantino se puede apreciar apenas el desbordante estímulo de un genio con mucho por decir, pero se queda en eso. Si le restamos el mérito de ser un escarceo de juventud del que para muchos es el mejor director de cine, esta pieza de poco más de media hora se queda en un buen intento… y un aprobado justito.

En ‘El cumpleaños de mi mejor amigo’, que gira en torno a un argumento bastante absurdo (el mejor amigo de Mickey le regala una inolvidable fiesta de cumpleaños), aparece una coral de personajes bastante freak que se deslizan por escenas extravagantes con diálogos inteligentes recurriendo a menudo a los iconos del cine clásico. 

Es como la antesala del gran cine de Tarantino, y eso para sus fans, es suficiente. Dejémoslo, entonces, como un dulce pecado de juventud que pese a formar parte de esta lista justifica todo lo bueno que ha dado de sí el genio de Tarantino.

1. Grindhouse: Death Proof (2007)

Pocas dudas hay al respecto de que ‘Grindhouse (Death Proof)’ es de largo lo peor de Tarantino. Un engendro que se descuelga sin freno por el despeñadero por el que descendió el director después de alcanzar la gloria con ‘Reservoir Dogs’ y ‘Pulp Fiction’.

 

El argumento es el siguiente: Especialista Mike es un psicópata de la carretera que va asesinando a sus víctimas con su coche a prueba de muerte. En ella, Tarantino quiere acercarse tanto a las películas de serie B que acaba haciendo una de las peores de su registro, y lo peor es la indulgencia con la que la crítica trató a este mal ejercicio de terror.

Los aduladores de su mito y la crítica ciega por los destellos de sus anteriores éxitos justificaron este bodrio aduciendo una supuesta gamberrada de Tarantino, al hecho de que supuestamente se estaba riendo de nosotros. El problema es que la broma no tiene ni pizca de gracia, y lo único que justifica esta excepción es la regla que confirma la excelencia de su autor.

✅ Descubre los últimos estrenos de NETFLIX, HBO, Amazon Prime y Movistar+