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Las 20 mejores películas mexicanas de la historia

Un repaso a las mejores películas mexicanas de amor, de terror, de comedia y de drama que no te puedes perder como buen cinéfilo.
Fotograma de Amores Perros, una de las películas mexicanas de más éxito. | Imagen de: Lions Gate Entertainment.

 

No te pierdas este listado de las mejores películas mexicanas de ayer y de hoy que te harán disfrutar de la magia del cine en todos sus registros. El cine mexicano ha legado a la historia del cine piezas maravillosas, algunas más conocidas y otras menos, en una larga tradición cinematográfica de la que salen animales del séptimo arte actuales como Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón e Iñárritu.

Las mejores películas mexicanas románticas

El cine mexicano, enraizado en una cultura con un rico imaginario oscurantista tragicómico, ha sido poco dado al género romántico. Sin embargo, a partir de los años 90 algunas cintas han conseguido ganarse el corazón de los espectadores y la crítica.

1. Como agua para chocolate (Alfonso Arau, 1992)

Pocas veces un triunfo literario de la dimensión de Como agua para chocolate, de la escritora mexicana Laura Esquivel, ha sido trasladado de forma tan exitosa en el cine. Lo hizo en 1992 el director Alfonso Arau y el resultado fue una de las mejores películas mexicanas de amor y con un gran impacto internacional.

La película refleja el alma del arte mexicano, con un homenaje al realismo mágico situado en una historia de amor en tiempos de la revolución. En este caso la gastronomía se usa como metáfora del amor frustrado de Tita, condenada a quedarse soltera para cuidar de su madre.

2. Sexo, pudor y lágrimas (Antonio Serrano, 1999)

Después de algunos años de sequía creativa, los años noventa fueron renovadores para el cine mexicano y recibieron el nombre de Nueva Era. En esa etapa, uno de los grandes éxitos fue sin duda Sexo, pudor y lágrimas, que estuvo 27 semanas en cartelera.

Antonio Serrano la escribió para ser escenificada en el teatro, pero tras el éxito cosechado decidió adaptarla al cine, donde recibió el impulso definitivo. La clave estaba en la forma directa y cómica con la que se presenta una serie de historias que reflexionan en torno a la guerra de sexos, los flechazos y los desengaños amorosos.

3. Amar te duele (Martha Higareda, 2002)

Las películas mexicanas románticas tuvieron otro repunte con el estreno de una película tierna y valiente como Amar te duele, de Martha Higareda, que con los años se ha convertido en un icono de la cultura pop en el país.

El éxito de la historia, además de estar muy bien contada y de tener un ritmo ágil, es la presentación del amor como foco de tensión de las diferencias económicas y la discriminación social en México. Presenta un esquematismo argumental con la clásica historia de amor de una joven de clase alta y un estudiante humilde que tienen que desafiar a su entorno.

Las mejores películas mexicanas de terror

Aunque nunca ha sido el género estrella en México, el terror ha cosechado no poco éxito en el cine mexicano. Los siguientes títulos destacan como los más conseguidos entre las decenas de películas de miedo. 

4. El vampiro (Fernando Méndez, 1957)

El homenaje mexicano al Drácula de Bram Stoker dio como resultado, en una fecha temprana como finales de los cincuenta, una película de culto que sigue siendo, para muchos, la mejor película de terror que se ha hecho en México.

El vampiro, de Fernando Méndez, apresa al espectador en un terror psicológico y fantástico. La historia de una campesina que va a visitar a su tía enferma y el horripilante viaje que emprende por un camino desconocido de la mano de un sospechoso viajero combinan el mito del vampiro con el mundo rural mexicano.

5. Macario (Roberto Gavaldón, 1960)

Diez años después de Los olvidados, de Luis Buñuel, Roberto Gavaldón desafió al género con Macario, y tuvo como resultado una película mezcla de drama, terror y realismo mágico. Porque desde el retrato trágico de la miseria que sobrecoge al espectador el director desarrolla una progresión que lleva a la comedia y el papel protagonista que adquiere la fantasía.

Además de la aproximación a la miseria del campesino mexicano, lo que le ofrece una rica perspectiva social, introduce elementos mágicos, tradicionales y atávicos que se reflejan en la relación del campesino Macario con la muerte en la víspera del Día de Muertos.

6. Hasta el viento tiene miedo (Carlos Enrique Taboada, 1969)

Uno de los nombres imprescindibles de las películas mexicanas de terror es Carlos Enrique Taboada, que además de la película que aquí traemos a colación, se encumbró con Veneno para las hadas (1984) con un éxito arrollador de la crítica y varios premios muy merecidos.

Sin embargo el film que le dio a conocer fue Hasta el viento tiene miedo, la primera gran película aterradora con éxito de público en México. El argumento efectivo (un alma en pena que quiere poseer el cuerpo de una estudiante aterroriza un internado de chicas) fue ejecutado con un rigor práctico que dotó a la cinta de calidad. En 2007 inspiró un remake para el olvido.

7. Cronos (Guillermo del Toro, 1993)

La ópera prima de uno de los nombres de referencia del cine fantástico en la actualidad, Guillermo del Toro, habla por sí misma de las cualidades del genio. Cronos presenta muchos elementos que luego ha perfeccionado en El laberinto del fauno o La forma del agua.

Un objeto mágico de la época de la Inquisición da el poder de la vida eterna a quien lo posee, y cambiará la vida de un anciano cuando caiga accidentalmente en sus manos. Con este argumento Guillermo del Toro puso la piedra fundacional de un cine que estimula la imaginación a través de una sugerente alianza de terror, suspense y ternura.

Las mejores películas mexicanas de comedia

Si la cultura es la plasmación del carácter nacional, el cine mexicano refleja a la perfección el agudo sentido del humor de los mexicanos y su tendencia a la sátira y el chascarrillo. De ahí han surgido películas hilarantes e ingeniosas que no te puedes perder.

8. Ahí está el detalle (Juan Bustillo Oro, 1940)

El inolvidable personaje de Cantinflas, que ha hecho reír a generaciones enteras en todo el mundo, hizo su debut como papel protagonista en la que es, además, su película más hilarante.

Ahí está el detalle, de Juan Bustillo Oro, es la típica comedia de enredos en la que situaciones fortuitas dan lugar a las más disparatadas escenas.

La agilidad de la cinta despertó el aplauso del público y la crítica, pero sobre todo, mostró por primera vez lo que luego se conoció como el “cantinfleo”: la grácil verborrea con la que, en este caso, Mario Moreno Cantinflas se autoinculpa ante el jurado. 

9. La ley de Herodes (Luis Estrada, 1999)

La mejor comedia mexicana de todos los tiempos es a su vez una de las mejores películas del cine del país, y lo es porque combina de forma magistral las dos caras del alma de la cultura mexicana: la sátira y lo trágico. Humor y drama se dan la mano en este largometraje que se ha coincidido en señalar como humor negro.

La primera escena marca el camino: los habitantes de San Pedro de los Saguaros decapitan sin piedad al alcalde cuando trata de huir con los impuestos del pueblo. Es, además de una gran película, una crítica de la corrupción que en su momento conmocionó al país.

10. Paraíso (Mariana Chenillo, 2014)

Después de algunos años sin mucha suerte en el cine de comedia mexicano, la cinta de una directora aún en ciernes como Mariana Chenillo encandiló al público y a la crítica. El aire fresco que transmite Paraíso es una de esas gratas sorpresas que sigue dando el talento cinematográfico en México.

 

La clave del éxito de esta película es su falta de pretensión: Chenillo abandona el humor mordaz y excesivamente refinado para ofrecer una comedia ligera a la vez que tierna y acogedora. Una fábula de amor, una historia de superación y de crecimiento personal, según la directora, en torno a las peripecias de una pareja de gordos.

Las mejores películas mexicanas dramáticas

A la vez, el arte mexicano está profundamente impactado por los problemas del alma humana y la crítica social, y eso se ha reflejado en películas sobrecogedoras que invitan a reflexionar. Los mejores directores mexicanos han sacado todo el jugo al género dramático.

11. Los olvidados (Luis Buñuel, 1950)

El cineasta español Luis Buñuel, que en su exilio se nacionalizó mexicano, rodó en 1950 una película inolvidable, Los olvidados, que le valió el premio al mejor director en el Festival de Cannes y demostró porque está en el olimpo de la historia del cine.

En un drama inspirado en el neorrealismo italiano de Roberto Rossellini, con el sello del surrealismo buñueliano, nos traslada a la trágica vida cotidiana de los niños pobres en los barrios marginales de Ciudad de México. Además nos obliga a interrogarnos sobre la estrecha vinculación de la pobreza con la delincuencia juvenil. 

12. Rojo amanecer (Jorge Fons, 1989)

Esta película se hizo con el premio del Festival de San Sebastián envuelta en una gran polémica: en primer lugar, porque trataba un tema tabú entonces, la matanza de Tlatelolco de 1968, y en segundo lugar porque a pesar de lo original del contenido la crítica fue muy dura con las actuaciones y los medios técnicos. Fue un éxito de taquilla.

La película no solo es una de las mejores producciones mexicanas de los ochenta, sino que es también un triunfo de la izquierda mexicana contra la censura que desde 1968 había impuesto el Partido Revolucionario Institucional en referencia a la masacre.

13. El callejón de los milagros (Jorge Fons, 1994)

Además de devolver a un director fantástico como Fons a lo más alto del género, esta película será recordada por ver nacer una estrella: Salma Hayek. En este caso, la obra presenta un drama urbano basado en la novela homónima de Naguib Mahfuz que traslada la acción desde El Cairo a Ciudad de México.

La película arrasó en los Premios Ariel de la Academia del Cine en México con un enjambre de dramas personales conectados entre sí. Fons ha inspirado a toda una generación de grandes directores actuales como Arturo Ripstein con ese talento para expresar los sueños que quieren volar en las realidades sociales crudas.

14. Profundo carmesí (Arturo Ripstein, 1996)

Probablemente uno de los matrimonios más fructíferos que han dado las películas mexicanas dramáticas es el de Arturo Risptein y Paz Alicia Garciadiego. La guionista escribió en 1996 la historia de dos almas solitarias que se encuentran bajo oscuras casualidades, y el director convirtió el verbo en carne en una de las películas más tristes y maravillosas del cine mexicano de los noventa.

Cuando una mujer estafada por un timador de poca monta deja sus hijos para fugarse con él, este se da cuenta de que un sacrifica de tal magnitud solo puede llevar aparejado el mensaje de la plenitud de la vida: ambos emprenden un doloroso camino hacia la transformación.

15. Amores perros (Alejandro González Iñárritu, 2001)

Dentro de la Nueva Era del cine mexicano González Iñárritu consolidó una de las películas más vistas del cine mexicano fuera de México, Amores Perros, de ahí saltó a la fama internacional hasta hacerse un hueco en la meca del cine con títulos como 21 gramos, Babel, Birdman y El Renacido.

 

Amores perros es tan cruda, tan real y tan desgarradora que se convierte en uno de esos tesoros cinematográficos que aúnan el éxito de público y la dimensión de culto. A través de un accidente fortuito se sucede la narración de tres historias en las que destaca la actuación de Gael García Bernal y el drama urbano de los bajos fondos.

16. Y tu mamá también (Alfonso Cuarón, 2001)

El mismo año que el público aplaudía Amores perros otro joven talento del cine mexicano, Alfonso Cuarón, estrenaba una de las mejores películas mexicanas del siglo XXI: Y tu mamá también. De nuevo, Gael García Bernal asume el peso interpretativo acompañado de la española Maribel Verdú en un viaje hacia la sensualidad y la juventud.

El enternecedor recorrido de un coche donde viajan la inocencia de tres adolescentes llenos de sueños y de vida se convierte también en un panorama del drama social que se extiende en los márgenes de los caminos. Cuarón dirige esta película con el mismo director de fotografía con el que años más tarde ganó el Óscar con Gravity, Emmanuel Lubezky.

La película también dejó, por cierto, un memorable beso entre Diego Luna y García Bernal.

17. El crimen del padre Amaro (Carlos Carrera, 2002)

En la senda de los dramas reales que estaban teniendo tanto éxito en esos años, el director Carlos Carrera sorprendió con una de las películas más polémicas del cine mexicano. El crimen del padre Amaro, además de generar una oleada de protestas y demandas de censura en los sectores de la iglesia católico, llegó a ser la película más taquillera de México.

En esta tragedia social se denuncia la hipocresía de la iglesia católica a través de la historia del padre Amaro, protagonizado por Gael García Bernal, que convence a una chica menor de edad con la que ha mantenido relaciones a escondidas, de que aborte en una clínica clandestina donde muere desangrada.

Las mejores thrillers mexicanos

El suspense sigue siendo la tarea pendiente del cine mexicano. La pureza del thriller clásico ha derivado, en México, o bien al terror fantástico, o bien al drama social, dejando este género huérfano, a excepción de una pieza que no te puedes perder.

18. Carmín tropical (Rigoberto Perezcano, 2016)

La buena salud del cine mexicano se exhibió en la gran pantalla en 2016 con un largometraje dirigido por Rigoberto Perezcano, quién también escribió el guión: su éxito arrollador consistió en apostar por un género con poco recorrido en México, el thriller, y sacarlo de sus cánones habituales para darle un giro de crítica social.

 

Y es que la historia que el director narra de forma magistral, tanto en el lenguaje escrito como en el artístico, recorre el retorno de una mujer transexual a su pueblo natal después de muchos años investigando la muerte de un amigo suyo. Imperdible.

Las mejores películas mexicanas de cine independiente

La fecunda historia del cine mexicano ha dado también lugar a películas raras que uno no sabe muy bien dónde clasificar. En el cine clásico nos llega el eco de Alejandro Jodorowsky, y en el cine actual destaca Carlos Reygadas.

19. El topo (Alejandro Jodorowsky)

Una de las películas más raras que ha dado el cine mexicano la firmó el director Alejandro Jodorwsky en un western simbólico con altas dosis de misticismo y surrealismo. La historia de un vaquero que busca el sentido de la vida a través de la justicia y la iluminación ofrece escenas desconcertantes que incluye la actuación de tullidos y deformes.

Cuatro maestros iluminadores (los críticos lo vinculan a los cuatro evangelios), una novia enana y una banda de marginados deformes conforman el elenco de personajes que acompañan al protagonista, el Topo, a un final tan surrealista como la propia cinta.

20. Post Tenebras Lux (Carlos Reygadas, 2012)

Aunque su estrena en el festival de Cannes escandalizó a los críticos más puristas, con Post Tenebras Lux su director se reivindicó como uno de los cineastas más ambiciosos y con más talento del cine mexicano presente y del futuro inmediato.  

Eso sí, la película es rara a más no poder, pues la rocambolesca narrativa con la que el director nos presenta algunos temas existenciales parecieron a muchos un drama vacío muy al estilo de las vanguardias efectistas del momento. Sin embargo, el propio director explicó tras ser abucheado en Cannes que “si se pudiera entender el argumento, ya no tendría sentido”.

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