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Sexsomnia: ¿Es posible tener sexo cuando estás dormido?

Poco se sabe de este trastorno del sueño, solo que es un tipo de parasomnia que desata el deseo sexual de quienes lo padecen y que es más común de lo que se cree.
La sexsomnia es un trastorno más común de lo que muchos piensan. | Imagen de: Mitindo.

 

En 2003, el psiquiatra Colin Shapio acuñó por primera vez el término sexsomnia, en referencia a un trastorno del sueño que lleva al sujeto a tener sexo cuando está dormido. Hasta la fecha, muchos habían creído que trataba de un tipo de sonambulismo o que era una mera excusa para practicar el coito, sin embargo ahora sabemos de qué se trata.

¿Qué es la sexsomnia?

Se trata de un trastorno del sueño, considerado como un tipo de parasomnia. Igual que el sonambulismo, quienes lo padecen muestran conductas o actividades anómalas durante el sueño.

Los sexsomnes (como se denomina a quienes lo sufren), pueden gemir en voz alta, masturbarse, realizar tocamientos o incluso articular expresiones obscenas, todo mientras están dormidos. En algunas ocasiones llegan a buscar el coito y son capaces de llevarlo a cabo. Cuando despiertan, no recuerdan nada de lo que ha sucedido.

Se trata de un problema muy común, y es que según varios estudios un 10% de la población sufre algún tipo de sonambulismo, aunque no necesariamente sexsomnia. En un grupo de 832 personas con desorden del sueño, observaron que entorno al 11% de los hombres y el 4% de las mujeres presentaba este trastorno. En cualquier caso, es difícil determinar el número de personas afectadas.

Aunque afecta a hombres y mujeres por igual, un grupo de investigadores determinó que las mujeres sexsomnes son menos propensas a mantener encuentros sexuales. Ellas tienden a masturbarse y proferir gemidos, mientras que ellos buscan iniciar el acto sexual.

Causas y tratamiento

En la fase 3 del sueño, también llamada NREM, se anulan las capacidades de la corteza prefrontal del cerebro, que controla las decisiones. Sin esta regulación, el cuerpo libera sus instintos y busca satisfacer necesidades básicas como el hambre, la seguridad o el deseo sexual. A pesar de estar en reposo, los sexsomnes pueden reaccionar al peligro o realizar ciertas actividades físicas como el sexo.

La sexsomnia afecta a hombres y mujeres por igual. | Imagen de: Getty.

 

Los pacientes deben saber que se trata de un problema médico, y como tal debe ser tratado con fármacos aunque aún no existen medicamentes específicos. Los expertos en psiquiatría han concluido que el tratamiento debe ser acompañado de un terapia sociológica para combatir la culpa así como preservar la relación de pareja. Muchas veces, los compañeros sentimentales de sexsomnes prefieren dormir separados de su pareja para no ser molestados.

Las personas que padecen el trastorno suelen ser sujetos con problemas de estrés y sueño, por lo que es aconsejable realizar terapias de relajación y ejercicio. Suele ser un problema relacionado con el consumo de drogas. El método más efectivo para detectarlo es a través de una polisomnografia, registrando la actividad cerebral y el movimiento ocular del paciente mientras duerme.

Aunque el sonambulismo no es hereditario, hay pruebas suficientes para señalar que el riesgo es mayor si hay antecedentes en la familia.

Exculpado por padecer sexsomnia

El sonambulismo sexual ha suscitado debate por el caso de Stephen Lee Davis, un británico de 43 años que fue acusado de un delito de violación. Una adolescente de 16 años que pasaba las noches en casa del acusado denunció haber sido víctima de abusos, aunque el jurado acabó absolviendo a Davis por padecer sexsomnia.

El doctor Chris Idzikowki, director de la Escuela del Sueño de Edimburgo, corroboró la versión del acusado alegando una serie de pruebas. Kirsty Merriman, la víctima, declara al diario Mirror:

“Todavía tengo pesadillas y sufro depresión. No entiendo como un jurado puede negar que fui violada, cuando una persona tuvo sexo conmigo en contra de mi voluntad”.

Los investigadores siguen trabajando para esclarecer más detalles sobre este trastorno del que poco se sabe y que sigue generando consecuencias psicológicas evidentes para quienes lo sufren.

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