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9 métodos anticonceptivos para relaciones seguras

Aunque la píldora y el preservativo son los más utilizados, existen otros métodos anticonceptivos fiables que aseguran la práctica del sexo sin riesgos.
Los métodos anticonceptivos más eficaces para difrutar del sexo. | Imagen de: Pixabay.

Sólo en España cada año se registran cerca de 250.000 casos de embarazos no deseados. Cada media hora se diagnostica una enfermedad de transmisión sexual. El aumento de embarazos no planificados y contagio de enfermedades venéreas se debe a que solo uno de cada tres españoles asegura utilizar regularmente métodos anticonceptivos.

La píldora, el DIU y el preservativo son los más populares, pero existen algunos otros con idéntica eficacia. A continuación, te ofrecemos una guía de los métodos anticonceptivos más fiables, para el hombre y, sobretodo, para la mujer.

Los 9 métodos anticonceptivos más eficaces

La práctica sexual va asociada a condicionantes de tipo individual y social, y en ese sentido es evidente que en los últimos años se ha producido una liberalización de esas prácticas. Eso ha ido parejo a una laxitud en la conducta de quienes lo practican que, además, según las estadísticas, cada vez son más precoces.

La falta de uso de los métodos anticonceptivos para la prevención de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual se debe al desconocimiento, el difícil acceso o la falta de financiación pública. Existen, por ejemplo, muchos mitos alrededor de la píldora anticonceptiva que frena muchas mujeres a la hora de usarla.

Por eso es necesario conocer los métodos anticonceptivos más eficaces, entre los que además de la píldora o el preservativo existen muchos otros con latos niveles de fiabilidad. Te explicamos cómo son, cómo se utilizan y cómo actúan.

1. Métodos anticonceptivos para mujer

Se han desarrollado varios métodos anticonceptivos para el órgano reproductor femenino, que se pueden dividir entre métodos hormonales, de barrera o intrauterinos:

1.1 Las píldoras anticonceptivas

La eficacia de las píldoras anticonceptivas se calcula por encima del 90%, lo que las convierte en uno de los métodos más fiables de prevención. Sin embargo, a diferencia de otros métodos requiere una disciplina constante, pues la eficacia de la misma depende de que la mujer recuerde tomarla en los plazos adecuados.

La píldora forma parte de los llamados métodos hormonales y consiste en una pastilla que, tomada de forma diaria, inhibe la producción y liberación de óvulos por medio de estrógenos y progestágenos. Así mismo espesa el moco cervical dificultando el paso de los espermatozoides, y adelgaza la mucosa uterina impidiendo la implantación.

Las más comunes vienen en cartones de 21 o 28 píldoras. En el primer caso, después de las 21 pastillas se debe hacer un parón de 7 días. En el segundo caso, las últimas 7 pastillas no contienen hormonas (pastillas de recordatorio). Su eficacia empieza después del primer ciclo, por lo que hasta entonces se debe reforzar con el uso de preservativo.

Existen varios mitos que juegan en contra de su uso, como el hecho de que produce aumento de peso, lleva a ciertos tipos de cáncer, aumentan la presión arterial y los niveles de colesterol. Aunque pueden producir algunos efectos secundarios, estos extremos no están demostrados. En todo caso, tiene que haber siempre un control ginecológico.

1.2 El anillo vaginal

Otro método hormonal eficaz es el anillo vaginal, un aro de plástico flexible que se introduce dentro de la vagina durante tres semanas. En contacto con la mucosa cervical liberan las mismas hormonas que la píldora, con lo cual se inhibe la producción ovular.

Su eficacia también depende de su buen uso. Se debe introducir en los cinco primeros días de menstruación, cuanto antes mejor, y retirarlo al cabo de tres semanas para permitir el sangrado. Se inserta un nuevo anillo para el nuevo ciclo.

Su utilización es más simple de lo que parece: basta con presionar un poco en los lados e introducirlo en la vagina hasta encontrar una posición en la que te sientas cómoda. En contra de lo que algunas mujeres creen, no produce molestias, y la posición no condiciona su eficacia.

Aunque es más caro que las pastillas, al ser un método vaginal y hormonal el vómito y la diarrea no restan su efectividad, que se encuentra en un 95%.

1.3 Implantes

Se trata de otro método hormonal, algo más complejo. Consiste en baritas de plástico insertadas debajo de la piel con anestesia local. Normalmente se implantan en la parte superior del brazo, y liberan progestágenos que impiden el avance de los espermatozoides a través del cuello cervical.

Una de las grandes ventajas de este método, muy desconocido entre la población, es que una vez implantado dura 3 años. Además de su contrastada eficacia es muy recomendado para las mujeres que quieren evitar los estrógenos. El médico puede retirarlos en un procedimiento igual de sencillo cuando la mujer lo desee.

Aunque puede producir algunos desajustes hormonales y en la regla en los tres primeros meses, su uso también es muy recomendable porque a la larga resulta más económico: cuesta 148,36 euros, pero al estar financiado por la Seguridad Social la usuaria acaba pagando el 40%, es decir 59,45.

1.4 Parche transdérmico

Se trata de una lámina con una parte adhesiva para fijar en la piel durante una semana. Se suele aplicar en las nalgas, el abdomen, la parte superior del brazo y la parte superior de la espalda. A través de la piel el parche filtra a la sangre varios niveles de estrógenos y progestágenos que actúan como los métodos anteriores.

Se utiliza un parche cada tres semanas desde el inicio de la menstruación, y a la cuarta se descansa. A pesar de que algunas mujeres lo rechazan por ser antiestético, a diferencia de la píldora no pasa por el hígado, y además es de fácil uso y comprobación. Tiene una efectividad contrastada superior al 90%.

1.5 Preservativo femenino

Es uno de los favoritos dentro del grupo llamado métodos de barrera, que a diferencia de los hormonales impiden de forma física la entrada del espermatozoide y su contacto con el óvulo.

El preservativo femenino es una bolsa cilíndrica de plástico fino y resistente con un anillo rígido interior que facilita su colocación. Aunque tiene un porcentaje alto de fiabilidad (cerca del 90%), es precisamente su dificultad en el uso y su imagen antiestética (es un plástico de grandes dimensiones que sobresale) inhibe a muchas mujeres de su uso.

Su utilización es algo más compleja que el condón masculino. Conviene que la vagina esté relajada, momento en el que la mujer puede apretar los lados del aro e ir introduciendo el preservativo como si fuera un tampón. Hay que empujar con el dedo hasta el máximo que se pueda y asegurarse de que no está retorcido.

1.6 Diafragma

Es un disco de plástico que se introduce en la vagina horas antes de realizar el acto sexual. Para su utilización se recomiendo introducirlo de dos a seis horas antes, y el médico tiene que recomendar la medida del mismo según las dimensiones del útero. Después del acto sexual debe permanecer durante seis horas en su posición.

Es uno de los métodos menos utilizados porque requieren una previa preparación horas antes del coito (no espontaneidad) y puede producir infecciones urinarias. Como ventajas, tiene un alto grado de eficacia y es una alternativa a los métodos hormonales.

1.7 El DIU

Uno de los métodos favoritos, el Dispositivo Intrauterino o DIU, no es ni un método hormonal ni un método de barrera. Consiste en un aparato de cobre en forma de T que se introduce en el cuello del útero y evita el ascenso de los espermatozoides. Existe no obstante su versión hormonal, que desprende estrógenos y progestágenos.

El dispositivo tiene que ser introducido por un médico ginecólogo y, aunque puede permanecer de 2 a 5 años, requiere de controles periódicos. Al ser uno de los métodos anticonceptivos más eficaces, es también uno de los más utilizados. El DIU hormonal también resulta muy eficaz para la regulación menstrual.

2. Métodos anticonceptivos para hombre

Es una paradoja, pero aunque los métodos anticonceptivos para el hombre están mucho menos desarrollados que los femeninos, el rey del anticonceptivo es precisamente el preservativo masculino.

2.1 Preservativo masculino

El método más antiguo y universal es esta funda de látex elástica que se ajusta alrededor del pene erecto con un pequeño envase en la punta para contener el esperma durante la eyaculación. Su fácil colocación y su alto nivel de protección, también contra enfermedades sexuales, le convierten en el más popular.

Durante los últimos años, además, la industria del preservativo ha desarrollado varias innovaciones que ofrecen numerosas ventajas y aumentan el placer: desde materiales que facilitan su colocación hasta efectos que multiplican la sensibilidad y retardan la eyaculación.

Si se utiliza correctamente, solo la accidental rotura del mismo puede producir un fallo en su alto porcentaje de eficacia. Aun así, se considera el más fiable: cerca del 97%.

2.2 Nuevos anticonceptivos masculinos en fase de prueba

Hoy en día el hombre tiene dos métodos anticonceptivos: el preservativo y la vasectomía, este último irreversible. Sin embargo, hay varios proyectos en experimentación para desarrollar métodos parecidos a los hormonales femeninos (parches, inyecciones, implantes) que actuarían a través de la testosteron.

Uno, sin embargo, está llamando más la atención al mundo científico. Se trata de la Inhibición Reversible del Esperma (en acrónimo inglés RISUG), un método ideado por un científico indio consistente en inyectar en el conducto por donde pasa el esperma un gel compuesto de polímero con carga eléctrica que daña los espermatozoides.

La inyección se produce con anestesia local, y es reversible en cualquier momento con otra inyección. Su efectividad es del 98%, no tiene efectos secundarios, dura más de 10 años con una sola dosis y es a la larga mucho más barato.

Pero todas estas ventajas son, precisamente, su hándicap. Aunque ya ha superado 3 fases de prueba, la industria farmacéutica le ha declarado la guerra al ver amenazado su monopolio de 10.000 millones de dólares anuales en anticonceptivos femeninos.

La importancia del sexo seguro

El sexo seguro se ha convertido en una de las prioridades para atajar problemas sociales de primer orden en la población joven: la infección de enfermedades de transmisión sexual y el embarazo no deseado. El riesgo cero no existe, por eso muchos expertos rehúsan hablar de sexo seguro y prefieren hablar de “sexo más seguro”.

Por eso se está avanzando hacia la reducción de los factores de riesgo, para los cuales es esencial la concienciación (a través de la educación sexual) y la disposición de recursos económicos para el control de la natalidad y la prevención de enfermedades en sectores más pobres de la sociedad. Dentro de la práctica sexual hay prácticas más seguras y menos seguras.

Entre las más seguras se encuentran la masturbación mutua, el uso de juguetes sin intercambio, el sexo oral con preservativo y la penetración, anal o vaginal, con preservativo. Se considera de bajo riesgo el sexo oral con preservativo. Son prácticas de alto riesgo la felación con eyaculación sin preservativo, el coito vaginal sin preservativo y el coito anal sin preservativo.

Comentarios
Antonia
Toda la razón tenéis!!!