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Las 20 fantasías sexuales más excitantes (mujeres y hombres)

Tanto hombres como mujeres reproducen, en sus fantasías sexuales, sus deseos más ocultos con plena libertad. Descubre cuáles son las más excitantes.
Las fantasías sexuales más comunes en ellos y ellas. | Imagen de: Toa Heftiba / Unsplash.

 

En el sexo, todo está conectado con la mente, por eso cuando dejamos que la imaginación vuele aparecen las fantasías sexuales más excitantes para hombres y mujeres. Con comida, en sitios prohibidos, con personas importantes… Este es un breve recopilatorio de las fantasías sexuales favoritas y las más ardientes.

Fantasías sexuales para hombres y mujeres

Según un estudio reciente, la mayoría de las fantasías sexuales entre hombres y mujeres son compartidas. La diferencia está en que mientras la mayoría de los hombres desean que estas fantasías se cumplan, las mujeres prefieren que permanezcan en la imaginación.

Estas son algunas de las fantasías sexuales que más excitan a hombres y mujeres.

1. Tríos y orgías

Es la fantasía sexual más extendida y es compartida por ellos y por ellas. En los hombres, hacerlo con más de una mujer a la vez despierta la sensación de poder y dominio, lo cual está vinculado de forma inconsciente con el concepto de la masculinidad.

En las mujeres participar en un trío o una orgía despierta su deseo de sumisión.

Según los estudios, es una fantasía más deseada por los hombres que por las mujeres, y en el caso de ellas, están más abiertas a incluir personas del mismo sexo en los tríos que ellos.

2. Intercambio de parejas

El swinging es una práctica creciente en la sociedad, e incluso se han abierto locales para la práctica exclusiva de esta fantasía sexual. Es una consecuencia lógica de la liberalización de la pareja, que introduce el morbo de disfrutar del sexo con una persona ante la mirada de su pareja y viceversa, ver a la propia pareja con otro.

Es una inversión del concepto tradicional de los celos, pero de hecho esta fantasía sexual juega mucho con el concepto del rol de la pareja y la posesión.

3.  Aquí te pillo, aquí te mato

El lugar siempre ha sido un factor clave a la hora de desarrollar ciertas fantasías sexuales. Según los estudios realizados, el lugar tienes más importancia para ellas que para ellos, aunque ambos comparten una misma obsesión: realizar el acto sexual de forma espontánea sin importar el lugar.

Esta fantasía desarrolla en el cerebro la sensación de sentirse irresistiblemente atractivo para la otra persona, y de librarse a la pasión desenfrenada sin importar el resto.

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4. El riesgo

Los expertos aseguran que lo que convierte a una fantasía sexual en algo realmente excitante es el concepto de lo prohibido, la transgresión de la normal, el logro de lo inimaginable. En ellos adquiere la dimensión del éxito ligado al concepto de la virilidad, la potencia y la atracción. En ellas juega un papel fundamental lo enigmático, lo deseable, lo inalcanzable.

Por eso tanto mujeres como hombres disfrutan imaginando situaciones donde existe el riesgo de ser vistos (en tu habitación con tus padres en casa, por ejemplo) o donde se sobrepasan los límites de lo socialmente aceptado (por ejemplo, con alguien mayor o una autoridad).

Fantasías sexuales para mujeres 

Para las mujeres, la mayoría de las fantasías sexuales exigen una riqueza de elementos y detalles. Por decirlo de algún modo, son más imaginativas y menos simples que los hombres. Mientras ellos buscan el concepto, ellas reproducen una historia, una escena.

Estas son las mejores fantasías sexuales para mujeres.

5. Hacerlo con el padre de tu amiga

Los roles de autoridad y dominio juegan un papel trascendental en la excitación que nace de lo prohibido y la transgresión de la norma en las mujeres. Por eso una de las grandes fantasías de ellas es poder hacer el amor con el padre de una amiga, que reúne dos condiciones morbosas: la madurez y lo prohibido.

A veces es una persona real, pero muchas veces es simplemente un concepto: la mujer reproduce en su mente la figura ideal de un hombre maduro y atractivo que siente una atracción irresistible hacia ella, tan irresistible que ambos son capaces de cruzar la frontera de lo prohibido y lo moralmente inaceptable para dar rienda suelta a su pasión.

6. Hacerlo con el profesor

Una variante de la fantasía anterior es la relación sexual con el profesor, una fantasía que se reproduce en edades juveniles y que, en la madurez, suele repetirse con la figura del jefe. En ambos casos el morbo nace de la ruptura de la jerarquía y la subversión de los roles sociales.

En el cerebro de las mujeres se construye toda una historia en la que al principio ambos se atraen pero contienen sus pasiones para mantener el orden, pero acaban siendo víctimas de la tentación y se libran a una relación apasionada en la que se destruye cualquier concepto de autoridad.

7. Tener sexo en la playa

Quien dice la playa dice el capó de un coche, la bañera, los baños de una discoteca o un bosque. La cuestión es volar con la mente hacia un escenario que la mujer llena de detalles e incluye en un relato coherente, una historia para ser vivida en otra dimensión.

Según los estudios realizados sobre las fantasías sexuales de las mujeres, el romanticismo y las emociones juegan un papel más trascendental que en los hombres, y por eso tienden a recrear situaciones plausibles donde los matices y los adornos revelan la idea de lo realizable.

8. Tener sexo con otra mujer

Aunque la gracia de las fantasías es la libertad que produce el hecho de que en ellas los actos no tienen consecuencias y son secretos, los clichés sociales juegan también un rol importante en cómo construimos nuestras fantasías sexuales.

Por eso las mujeres, mucho más liberadas del estigma social de la homosexualidad, tienen como una de las fantasías preferidas las relaciones sexuales con otra mujer. En esta escena la mujer proyecta la posibilidad de un espacio de libertad donde desarrollar su feminidad con otra persona del mismo sexo, con la que puede conectar fácilmente y probar cosas nuevas.  

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9. Mantener sexo con un desconocido

Según un estudio, es una fantasía sexual mucho más recurrente en ellas que en ellos: mientras el 12% de las mujeres fantasea con una relación espontánea con alguien desconocido, esto atrae solo al 5% de los hombres. Esto puede deberse a la tendencia por la atracción de lo enigmático y lo misterioso, mucho más desarrollada en el cerebro de las mujeres.

En la cabeza de ellas se ha desarrollado un concepto muy concreto del hombre desconocido que aparece de la nada para someterlas a una apasionante aventura de placer y sensaciones. Normalmente, este desconocido suplanta la persona real (el cónyuge o el amante) que transmite frustración y aburrimiento.

10. Tener sexo con tu ex

Puesto que el vínculo emocional es más importante en ellas, la recuperación de una relación anterior en la que hay sentimientos de por miedo adquiere un morbo especial. De nuevo, los límites de lo inconveniente añaden excitación a la escena.

Y es que muchas veces las relaciones sentimentales fracasan por algunas razones que no tienen nada que ver con el sexo, y una vez en el terreno de lo imaginario a ellas les gusta reproducir aquellas escenas de sexo placentero que les gustaría repetir pero cuya ética y moral se lo impide.

11. Bondage y sadomasoquismo

Este es un clásico de las fantasías sexuales, tanto de hombres como de mujeres, en las que las mujeres con voluntad de dominio y poder pueden ejercer libremente sus deseos. Por eso muchas mujeres disfrutan imaginando situaciones donde el sexo se mezcla con el dolor a través de prácticas de dominio y sumisión.

También ellos suelen desear el sexo duro y con dolor, pero puesto que las fantasías sexuales suelen ser expresión de lo que habitualmente no tenemos acceso o no nos atrevemos a hacer, en el caso de las mujeres la reproducción en la imaginación de prácticas sexuales de dominio permite la inversión de los roles tradicionales de la masculinidad y la feminidad.

12. Tener sexo con comida

Otro clásico, en este caso muy acorde con la tendencia de las mujeres de enriquecer las escenas sexuales con elementos que despierten los sentidos. En este caso, los alimentos tienen un gran poder afrodisíaco y se suelen relacionar con la intensidad sensorial y la traslación del placer más allá de lo carnal.

En el sexo tántrico, por ejemplo, la comida juega un papel esencial porque dilata la relación en el terreno de lo sensorial sin dar importancia al orgasmo. Por eso muchas mujeres sueñan con chupar, oler, morder o lamer partes del cuerpo de su amante untadas con ingredientes dulces y afrodisíacos, o jugar con alimentos con forma fálica.

Fantasías sexuales para hombres

Las fantasías sexuales para hombres suelen ser menos elaboradas y más básicas, pues persiguen la excitación a través del refuerzo de los estereotipos, aunque algunos sueñan con experiencias bien imaginativas.

13. Hacerlo con una mujer mayor

Es la reproducción en el cerebro del hombre de la fantasía sexual femenina de hacerlo con el padre de la amiga o el profesor, pero en este caso no pone el acento tanto en lo prohibido sino en la idea de sentirse joven y atractivo ante una mujer experimentada.

También es la inversión de los roles sociales lo que hace esta experiencia morbosa: lo más normal en las parejas y las relaciones es que el hombre sea mayor. Por eso cuando ellos dejan volar la imaginación invierten lo establecido y fantasean con estar en manos de una mujer con experiencia que les domina y les lleva a un terreno nuevo.

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14. Hacerlo con la secretaria

En cuanto a la perversión de la jerarquía, mientras ellas prefieren imaginar al jefe ellos, por una cuestión de masculinidad interiorizada, basan su fantasía en el dominio y buscan dominar a una mujer en un escalafón inferior en el trabajo. Además, tradicionalmente en la erótica y el porno la figura de la secretaria ha sido siempre un objeto de deseo por parte de ellos.

En este caso, la fantasía permite la construcción de una historia adornada con diferentes elementos que añaden morbo a la situación, como por ejemplo la práctica del sexo oral debajo de la mesa o el sexo salvaje después del trabajo.

15. Con la mejor amiga de tu novia

Cuando se trata de rebasar los límites de lo prohibido y violar la ética y la moral, muchos de los hombres sueñan con tener relaciones con la mejor amiga de su novia. Suele ser una persona que ven todos los días y que han idealizado en su mente, cuya atracción va más allá de lo físico y entra en el terreno del riesgo y lo proscrito.

De nuevo, la construcción de una historia creíble (la cotidianeidad juega aquí un papel fundamental en el morbo) da a tu fantasía visos de realidad, y aumenta la excitación porque te sientes atrayente e irresistible ante nada más y nada menos que la mejor amiga de tu novia.

16. Con muchas mujeres a la vez

La expresión máxima de la masculinidad da lugar a una de las fantasías más extendidas en los hombres, aunque solo sea por una simple transmisión cultural: tener sexo con más de una mujer a la vez. A veces no es suficiente un trío, sino que puestos a imaginar les gusta fantasear con que disponen de todo un harén de mujeres a su servicio.

No solo ofrece la sensación de dominio y de atracción sino que permite reproducir varios tipos de mujeres diferentes que resultan atractivas (una rubia, una morena, una pelirroja, unas más delgadas, otras menos) y la posibilidad de disfrutar de todas ellas sin limitaciones.

17. Exhibicionismo

Está demostrado que para los hombres el mito sobre el tamaño del pene y la competencia en la virilidad otorgan una importancia mucha mayor del propio cuerpo que en las mujeres. Mientras que muchas veces ellas prefieren esconder su cuerpo (prefieren hacer el amor con la luz apagada) ellos necesitan continuamente mostrarlo.

Por eso una de las fantasías más morbosas para un hombre es que muestran su cuerpo, y en especial sus genitales, a mujeres (normalmente desconocidas o que no son su pareja), lo que transmite inconscientemente la idea de poderío y tentación.

18. Sexo oral

También por esa relevancia del elemento fálico en el binomio hombre-mujer, ellos conducen todo su poder sexual a la importancia de su miembro. Sentir que ese “objeto” es deseado por ellas les lleva a fantasear continuamente con escenas de sexo oral. Esta fantasía despierta también su posición de dominio, y la sumisión de su pareja.

Aquí las variantes de la fantasía se multiplican: pueden imaginar que reciben sexo oral en algún lugar público, en el trabajo o en una situación de riesgo, o construir una historia con sentido y por lo tanto realizable con la mujer de sus sueños (o con su propia pareja).

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19. Una escena lésbica

Una de las situaciones que más les pone a ellos es imaginar que están enfrente de dos mujeres haciendo el amor o masturbándose mientras observan. Ser espectadores de una escena lésbica potencia en su cerebro la excitación que de por sí despierta el cuerpo de la mujer.

Muchas veces, en esta escena la idea de que el hombre esté fuera de la relación lésbica y no participe de ella, esa condición de voyeur, le ofrece de forma inconsciente una morbosa sensación de control de la situación y una exclusión que le hace desear aún más lo que está contemplando. Y eso, muchas veces, es mucho más excitante que la relación carnal en sí misma.

20. Con la camiseta de tu equipo

Para muchos hombres el sexo es una expresión más de las aficiones propias de los hombres, que incluye el fútbol y los deportes. Tradicionalmente se ha construido el concepto de masculinidad asociado a las mujeres y el deporte, y por eso muchos de ellos tienden a unir ambos mundos en una sola relación de placer.

¿Cuántos hombres no habrán soñado alguna vez hacer el amor con una mujer que viste la camiseta del equipo de sus amores? Ver a la mujer que les gusta ataviada con los colores de su equipo le ayuda a llegar al orgasmo con el mismo placer con el que celebra un gol.

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